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Economía

Tentaciones peligrosas

Ni Brasil, buque insignia de la región, ha podido desterrar el flagelo de la corrupción Poco antes de ganar las presidenciales de Brasil, Dilma Rousseff sorteó un escándalo mayúsculo. Erenice Guerra, su mano derecha y sucesora en el cargo de jefa de ministros del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, se vio obligada a renunciar bajo la sospecha de haber participado de una firma de cabildeo que manejaban sus parientes y que habría ayudado a compañías privadas a obtener contratos y préstamos bancarios estatales para proyectos de obras públicas. Parte del dinero recaudado iba a ser volcado en campañas políticas. El presunto tráfico de influencias a punto estuvo de manchar la reputación de la ahora presidenta electa. En estos ocho años, Brasil alcanzó el octavo lugar entre las economías más poderosas del planeta y, a su vez, adquirió un rol influyente en el concierto internacional. Lula actuó en sintonía con el legado de Fernando Henrique Cardoso, más allá de las discrepancias entre ambos. Con la renuncia de Guerra, el primer gobierno en la historia (leer más)

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Política

Cicatrices en el alma

Nadie en las condiciones de Lula, Obama y Evo Morales ha logrado llegar tan lejos Es lo último que necesita oír. Lo reprende su madre, Ann Dunham, por ser “yonqui”, “porrero” y perfilarse hacia “el papel definitivo y fatal de joven aspirante a negro” tras animarse con la marihuana, el alcohol y “una rayita de coca cuando podías permitírtela”. El descarnado autorretrato de Barack Obama en su libro Los sueños de mi padre poco y nada dista de la escena de la película Lula, el hijo del Brasil, estrenada en estos días en la Argentina. Doña Lindú reprende a su séptimo hijo, Luiz Inacio, por beber en exceso como su padre, Arístides. Obama cree que Lula es “el político más popular de la Tierra”. Lula cree que Evo Morales “refleja la cara de Bolivia”. Los tres atraviesan dificultades en la infancia y, en esa etapa, se ven obligados a trasladarse a tierras extrañas por los problemas afectivos y económicos de sus mayores. Tanto Lula como Morales pasan hambre: uno no tiene zapatos y, curiosamente, se (leer más)

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Política

El todopoderoso

En los ochenta, Irving Wallace escribe una formidable novela cuyo inescrupuloso protagonista vive tan obsesionado con el poder que es capaz de manipular personas y acontecimientos para lograr sus propósitos. Se llama Edward Armstead. Está obligado a convertir al diario Record, de Nueva York, en el más vendido de los Estados Unidos y a hacer suya a la amante de su difunto padre para heredar su inmensa fortuna. Es, o cree ser, El todopoderoso –título del libro– hasta que Victoria Weston, avispada periodista del diario, sospecha sobre el turbio origen de las primicias que ayudan a incrementar las ventas. Y empieza a investigar. ¿Qué descubre? La verdad. No pretende nada en particular, excepto ejercer su oficio con libertad. Es sorprendente cómo se han invertido los papeles. Tres décadas después de la aparición de la novela de Wallace investigan más los gobiernos que los periodistas, sobre todo en América latina. Y, a su vez, los gobiernos juzgan con absoluto desparpajo a los medios de comunicación, culpándolos de los males contemporáneos y pretéritos. Es como avanzar en (leer más)

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Política

Me quiero poco, poquito, nada

¿Por qué los argentinos nos fiamos de nosotros mismos menos que nuestros vecinos? Es anécdota: “Yo les dije un día a los argentinos que tenían que quererse más, y a partir de ahí soy Dios en la Argentina”. La recuerda en broma José Mujica, alias Pepe, antes de asumir la presidencia de Uruguay. Termina siendo el consejo más serio de los últimos tiempos para un país que “no es de cuarta” ni “una república bananera” ni “un pueblo de tarados”, pero “tiene reacciones de histérico, de loco, de paranoico”. Cuesta entender a un país que “se despedaza” en el conflicto entre los Kirchner y el campo y, después, da ejemplo de civismo en los festejos por el Bicentenario y el Mundial. No está solo Mujica en su desconcierto. Observa Latinobarómetro: la mayoría de los argentinos cree que va en la dirección correcta, pero, al mismo tiempo, seis de cada 10 creen que el país y el mundo van en la dirección incorrecta. ¿Quién nos entiende? Por esta flagrante contradicción, “en la Argentina es posible concluir (leer más)

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Política

¿Quién tirará la primera piedra?

Irán ordenó lapidar a una mujer que recibió 99 latigazos por la sospecha de adulterio Por Sakineh Mohammadi Ashtiani claman casi 140.000 personas de varios países. Son las signatarias de una petición de clemencia a las retrógradas autoridades religiosas de la República Islámica de Irán. Es espantoso que una mujer de 43 años como ella, madre de dos hijos, reciba 99 latigazos en mayo de 2006 como condena por mantener una “relación ilícita”, sinónimo de extramatrimonial, con el presunto asesino de su marido y que, más de cuatro años después, deambule por el corredor de la muerte de la prisión de Tabriz, en el noroeste del país, con una cruz aún más pesada sobre sus hombros: estar sentenciada a ser enterrada hasta el pecho y apedreada hasta la muerte. ¿Está muerto el marido cuando mantiene relaciones con su amante? De estarlo, las ampollas en su espalda tardan más en cicatrizar que el dolor de ser acusada ahora por otro tribunal que decide reabrir su causa por sospechar que esos encuentros son en vida del difunto (leer más)

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Política

Ni pan ni circo

España no puede valerse ni del seleccionado de fútbol para recuperar el buen humor Desde el imperio romano son diversas las estrategias ensayadas por el poder de turno para contentar al pueblo en tiempos difíciles. En un Mundial de fútbol, único acontecimiento global capaz de concentrar la atención del planeta cada cuatro años, gobiernos no necesariamente autocráticos ni populistas especulan con la posibilidad de aprovechar el momento de distracción para tomarle el pulso al electorado, como en Brasil a cuatro meses de las presidenciales, o para atenuar el impacto de medidas controvertidas, como en España la presentación del polémico plan de reforma laboral en coincidencia con el debut del seleccionado. En España, observa The New York Times, “el ascenso de la roja [por el seleccionado] a la categoría de gran potencia futbolística” bendice el controvertido matrimonio entre el deporte y la política. Es casi de rutina: la dictadura franquista convierte “al Real Madrid en el equipo oficial del régimen, beneficiándose de su éxito tanto a nivel doméstico como internacional durante el largo período de aislamiento (leer más)

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Política

Cómo desarmar una bomba

El plan de Brasil y Turquía para Irán es el que suscribiría Obama de no ser presidente Tres de cada 10 sanciones económicas y embargos comerciales dictados contra países hallados en off-side desde el final de la Primera Guerra Mundial han resultado parcialmente exitosos. Un minucioso análisis de más de 200 condenas de ese tipo, realizado por el Peterson Institute for International Economics, de Nueva York, señala que las medidas disciplinarias contra gobiernos sospechosos de ejecutar programas nucleares con fines bélicos, como Irán, Corea del Norte e Irak, o culpables de expropiaciones de propiedades y compañías extranjeras, como Cuba, no son tan eficaces como sus promotores desean. En la mayoría de los casos, nada cambia y, en ocasiones, hasta se fortalece el virtual amonestado. Las sanciones contra Irán que impulsa Barack Obama en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es el mejor regalo que puede recibir su presidente, Mahmoud Ahmadinejad, para acentuar la retórica contra los Estados Unidos y, en la emergencia, sepultar en el olvido el fraude y la represión al ser (leer más)

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Economía

Todo trae problemas

La eurozona no halla la salida frente a una crisis de proporciones Entre crisis nuevas y coletazos de las anteriores, pocos políticos se inspiran en vislumbrar un mundo mejor. El primer gobierno de coalición británico en 65 años, encabezado por el conservador David Cameron y secundado por el liberal demócrata Nick Clegg, cree que estruja corazones con la decisión de rebajarse un cinco por ciento los salarios. Quiere mostrar firmeza en la lucha contra el déficit fiscal. Es poco desprendido. Arranca tantos suspiros como los tijeretazos al gasto público anunciados por los gobiernos socialistas de Grecia, España y Portugal con el fin de restaurar la confianza. En el tránsito del Estado de bienestar al Estado de malestar, cualquier solución trae problemas. Mucha gente ha bajado los brazos. Coincide con la mayoría de los políticos en que es imposible vislumbrar un mundo mejor. Es chocante: en el momento de mayor acceso colectivo a la tecnología somos cada vez más ansiosos, inseguros, solitarios, desconfiados hasta de nuestros amigos y proclives a la depresión. Las relaciones sociales se (leer más)

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Política

La mejor de su clase

Los desastres naturales, como en Chile y Haití, causan más éxodos que las guerras Hacia finales de 2003, Michelle Bachelet es rara; algo esconde. Ni proyecto político tiene. En ese momento, las encuestas comienzan a iluminarla. Convoca entonces a los barones del Partido Socialista. Valora sus trayectorias, pero no confía de ellos. No confía en nadie. Después incorpora a independientes y liberales. Tampoco comulga con ellos. Son útiles para dilucidar las dudas del establishment y los inversores extranjeros. “Uno tiene que tratar de ponerse en los zapatos del otro para buscar la fórmula”, suelta, enigmática. Es la clave de la abrumadora imagen positiva de más del 80 por ciento con la cual ha terminado su gobierno. ¿Qué significa ponerse en los zapatos del otro? Eso, precisamente, y saber escucharlo. En el tiempo invertido en forjarse a sí misma y ejercer la presidencia, amargamente coronada con el terremoto, el tsunami, las réplicas, las víctimas y la primera derrota en dos décadas de la Concertación en elecciones generales, ha acumulado tanto capital político Bachelet como capital económico (leer más)

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Política

El regreso de los muertos vivos

El Bicentenario no nos encuentra unidos ni dominados, sino peleados con el espejo El Pacífico no es tan pacífico como parece: da nombre a la guerra que, entre 1879 y 1883, libran Chile, Perú y Bolivia. Esa guerra deja tantos muertos como cicatrices. Cada tanto afloran los traumas. Bolivia, privada de mar, observa cómo Chile y Perú, privados de diálogo, aún mantienen un contencioso por la frontera marítima en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En el máximo tribunal de las Naciones Unidas también dirimen sus entuertos la Argentina contra Uruguay; Nicaragua contra Colombia, y Ecuador contra Colombia. En 2007, Honduras y Nicaragua resuelven en ese ámbito sus disputas territoriales. La hermandad latinoamericana, más creíble en la voz de Mercedes Sosa que en la coherencia de sus gobiernos, no suelda políticas comunes; amontona voluntades esporádicas. Evo Morales ve a Alan García “muy gordo y poco antiimperialista”. García sospecha que Morales ha suscripto “un acuerdo bajo la mesa” con Michelle Bachelet para obtener la salida al mar. Bachelet, a punto de coronar su presidencia, (leer más)

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Política

Tres por el precio de uno

Honduras sienta un precedente delicado para las frágiles democracias de la región Entonces, después de tanto cabreo, en Honduras no hay sólo un golpe de Estado. Manuel Zelaya resulta ser un turista accidental en Brasil. O, en realidad, en el único enclave brasileño en Tegucigalpa: su embajada. Está de viaje desde el 28 de junio. Lo despide cálidamente ese domingo, a punta de pistola, una copiosa escolta militar. Es tan prolongada su gira por el exterior, iniciada de apuro en Costa Rica, que se ve sorprendido con la elección como presidente de Porfirio Lobo, del opositor Partido Nacional, sucesor de su sucesor de facto, Roberto Micheletti. Lobo, derrotado en 2005, es cinturón negro de taekwondo. Le alcanza para repeler la dañina influencia de Hugo Chávez, aparentemente incapaz de convencerlo como a Zelaya de las ventajas de la revolución bolivariana, el socialismo del siglo XXI, la ducha comunista y la reforma constitucional en clave de reelección. Los Estados Unidos, Panamá, Perú, Costa Rica y Colombia dan por buena la elección; Brasil, la Argentina y Venezuela, entre (leer más)

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Política

Tira pa’lante que empujan atrás

La fórmula del hecho consumado que aplica Obama en Honduras decepciona a Lula Brasil está harto de ser el país del futuro. Lo dice siempre Luiz Inacio Lula da Silva y, convencido, completa la inserción internacional iniciada por Fernando Henrique Cardoso en los noventa. Más allá de las diferencias entre ambos, la hoja de ruta trazada por uno fija el derrotero del otro. La certidumbre política y la consolidación económica del país ayudan. Como ayudan, a su vez, el carisma y la lágrima fácil del actual presidente, cuya naturalidad suele ser traicionera. Lula no compite en dislates con George W. Bush, pero, entre otras pifias, ha confundido al “compañero Menem” con Néstor Kirchner y ha propuesto “un brindis por la felicidad” al presidente de Siria, Bashar al-Assad, a pesar de la abstinencia al alcohol de los árabes. De las situaciones embarazosas ha zafado con humor y cintura. ¿Es un error, también, la cálida recepción ofrecida a Mahmoud Ahmadinejad y la defensa del derecho de Irán a desarrollar su programa nuclear, en tanto tenga fines civiles, (leer más)

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Sociedad

Defensa de la alegría

Gane quien gane en Uruguay, el legado de Tabaré Vázquez no parece correr riesgo Ese sábado de marzo de 2007, José “Pepe” Mujica vacila un instante. De pie, frente a él, en la estancia presidencial de Anchorena, George W. Bush farfulla en penoso castellano mientras extiende la mano: “Le agradezco mucho que esté aquí. Yo sé que usted tiene una larga historia de luchador social”. El entonces ministro de Ganadería de Uruguay, en las antípodas de su par de Economía, Danilo Astori, le retribuye el saludo. Después, mientras camina a solas con el invitado de Tabaré Vázquez, hasta se permite rebatirle en broma que no tiene “historia”, sino “historieta”. Y se marcha a la chacra de Rincón del Cerro. Termina el día en el tractor, trabajando y pensando. Pensando mucho. Desde la otra orilla del Río de la Plata, Hugo Chávez celebra la cercanía de Bush con un caluroso “gringo, go home” y, cual resaca del discurso que ha pronunciado en las Naciones Unidas, grita: “Ya no huele a azufre, sino a cadáver”. No está (leer más)

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Política

Causa y defecto

La cumbre de la Unasur demostró cuán devaluada está la palabra de los presidentes Desde aquel frío domingo en París con la foto en alto de Ingrid Betancourt, aún rehén de las FARC, Cristina Kirchner parece más propensa a juzgar a Álvaro Uribe por sus actos que a condenar la cruz de masacres, desplazados y demás miserias derivadas del yugo del narcotráfico en Colombia. En ese momento, en una multitudinaria marcha con Carla Bruni y funcionarios franceses, la presidenta argentina pide a su par colombiano, entonces de malas con Nicolas Sarkozy, que facilite el canje humanitario de rehenes por guerrilleros presos. Es abril de 2008. En el último día de 2007, Néstor Kirchner ha regresado malhumorado de la selva colombiana tras el fracaso de la Operación Emmanuel, montada por Hugo Chávez. Emmanuel es el hijo de Clara Rojas, secuestrada con Ingrid en 2002. Ha nacido en cautiverio. En coincidencia con la misión, Uribe revela que el niño se encuentra en un hogar sustituto de Bogotá. El resultado del desplazamiento desde Caracas de los llamados comisionados (leer más)

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Política

Las bases de la hipocresía

El imperialismo no es tan malo como parece: favorece los planes de Chávez y Uribe Casi una década ha tenido América del Sur para proponer una alternativa regional que sustituya al odioso Plan Colombia. En agosto de 2000, el acuerdo firmado en Cartagena de Indias por Andrés Pastrana y Bill Clinton alborota tanto al vecindario como, nueve años después, el permiso concedido por Álvaro Uribe a Barack Obama para destinar tropas a siete bases militares colombianas. Entonces, como ahora, se realiza un cónclave de presidentes, la I Cumbre de la Comunidad Sudamericana de Naciones; lo organiza Fernando Henrique Cardoso en Brasilia. Entonces, como ahora, Hugo Chávez procura infundir miedo con el fantasma del imperialismo. Tras cavilar un instante, Barack Obama suelta: “Eso es hipocresía”. Está en México, en la cumbre de América del Norte, con el anfitrión, Felipe Calderón, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper. Coincide con ellos en el doble rasero “de los que piden a los Estados Unidos que dejen en paz a la región y ahora dicen que ignoramos a (leer más)