Política

El humor es cosa seria en Ucrania

En una palabra, desilusión. Cinco años y 12.000 muertos después de la anexión rusa de la península de Crimea, Ucrania dio un volantazo y amaneció frente a la posibilidad de que la ficción se haga realidad. La ficción de una serie televisiva, Sluga Narodu (Servidor del Pueblo), la más popular del país. En ella, un profesor de historia modesto y gracioso, Vasil Holoborodko, encarnado en el comediante Volodymyr Zelensky, se convierte en forma inesperada en presidente y emprende una cruzada contra un mal endémico, la corrupción, y otros abusos del poder. El poder encarnado, a su vez, en una minoría. La desilusión de la sociedad con esa minoría llevó a Zelensky a duplicar los votos del presidente Petro Poroshenko y los de la ex primera ministra Yulia Timoshenko, líder de la Revolución Naranja de 2004, en las elecciones de Ucrania. Zelensky disputará la segunda vuelta con Poroshenko el domingo 21. El resultado fue otro síntoma de la epidemia global de desencanto con los partidos y los políticos tradicionales. En Ucrania, por las promesas incumplidas de (leer más)

Videos

Prosur por Unasur

Siete mandatarios de la región constituyeron formalmente en Santiago de Chile el Foro para el Progreso y el Desarrollo de América Latina (Prosur) y advirtieron que los «requisitos esenciales» para integrar ese espacio será «la plena vigencia de la democracia». Se trata de una nueva instancia de integración de América del Sur que busca ser el reemplazo de la diezmada Unasur. La ausencia más notoria en el estreno del Prosur ha sido la de Tabaré Vázquez Al encuentro, realizado en el Palacio de La Moneda, asistieron el anfitrión, Sebastián Piñera, y los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; de Brasil, Jair Bolsonaro; de Colombia, Iván Duque; de Perú, Martín Vizcarra; de Ecuador, Lenín Moreno, y de Paraguay, Mario Abdo Benítez, así como el embajador de Guyana en Chile, George Talbot. La ausencia más notoria ha sido la del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, que discrepa en la constitución del Prosur por «afinidad ideológica». Lo interpreta como “el mismo error” que se cometió con la Unasur. Además El anterior presidente de Brasil, Michel Temer, ha sido detenido (leer más)

Política

El rédito político del odio

De haber ocurrido en Europa o en Estados Unidos, la masacre provocada por Brenton Tarrant, ciudadano australiano de 28 años, pudo haber conmovido a la opinión pública primero y engrosado las estadísticas después. Ocurrió en Nueva Zelanda, donde los tiroteos masivos son tan raros como los crímenes de odio. Tarrant cargó las armas en su coche, condujo hasta dos mezquitas cercanas de Christchurch, se puso un casco con una cámara y, cual videojuego, disparó contra todo aquel que se cruzara en su camino. Mató a 50. En vivo y en directo por las redes sociales. Por la masacre, la primera ministra Jacinda Ardern planteó endurecer la ley sobre la venta de armas: la edad mínima para poseerlas es de 16 años y, de tratarse de semiautomáticas, de 18. Tarrant usó cinco armas. Tenía licencia para portarlas. Curiosamente, mientras Nueva Zelanda restringe las armas, otro país, en otro continente, Brasil, uno de los más violentos del planeta, en el cual hubo 10 muertos en un tiroteo masivo en un colegio público, el presidente Jair Bolsonaro quiere (leer más)

Videos

Estupor en Nueva Zelanda

En 36 minutos, el ciudadano australiano Brenton Tarrant, de 28 años, terminó con la vida de 49 personas e hirió a otras tantas, algunas de gravedad, en el ataque que perpetró contra dos mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda. Tarrant había trabajado de entrenador personal y era miembro de un club de tiro al cual acudía a menudo. Una de las masacres, la de la mezquita Al Noor, fue transmitida en vivo por el propio Tarrant por Facebook con una cámara en la cabeza que le permitió hacer un streaming durante 17 minutos de los asesinatos, de los momentos previos, del auto en el que viajaba y de su arsenal. El viernes era un día especial en Nueva Zelanda. El día en el cual Aotearoa (el país de la nube blanca, según los maoríes) perdió la inocencia En un manifiesto colgado en su cuenta de Twitter, Tarrant se describe a sí mismo como un «blanco común, de una familia normal que ha decidido defender una postura para asegurar el futuro de su gente». Su objetivo: atacar (leer más)

Política

El otro enero de Venezuela

La oposición de Venezuela salió de su letargo. Eligió una fecha emblemática, el 23 de enero, 61 años después del final de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y salió a las calles. Lo hizo despojada de una dirigencia dividida que, desde los tiempos de Hugo Chávez, no hizo más que cometer errores. Eligió también a un líder joven, Juan Guaidó, de 35 años, súbito alfil de una sociedad harta de quebrantos, frustraciones, desabastecimientos, represión y exilios. Una forma de espabilarse frente a un régimen, el de Nicolás Maduro, considerado ilegítimo tanto dentro del país como en el exterior. Pocos validan las elecciones amañadas del 20 de mayo de 2018. Era parte de una hoja de ruta. Guaidó asumió el 5 de enero la presidencia de la Asamblea Nacional, la única institución reconocida fuera de Venezuela. Ese día insinuó aquello que iba a concretar: “Nosotros asumiremos el mandato del pueblo, cueste lo que nos cueste». Dieciocho días después, en medio de un baño de masas, se hizo cargo “formalmente” de “las competencias del Ejecutivo nacional (leer más)

Política

La revancha de Bolsonaro

En Estados Unidos, los demócratas no llaman al presidente Donald Trump por su cargo ni por su nombre. Lo llaman él, como si se tratara de un extraño o, en realidad, de una suerte de okupa de la Casa Blanca. En México, después de un mes de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los chairos (sus partidarios) desprecian a los fifis (sus detractores, asociados con los gobiernos pretéritos del PRI y del PAN). En Colombia, el presidente Iván Duque instó a sus compatriotas en el discurso de Año Nuevo a “dejar atrás la polarización” después de una campaña electoral, la de 2018, en la cual primó la polarización. Dos bandos, un país. La fórmula no es novedosa. Unos y otros echan leña al fuego y después se preguntan por qué arde. La toma de posesión del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en poco y nada se diferenció del discurso habitual de Lula. De aquel “nosotros contra ellos” que, como en otros países, incluida Argentina, ensanchó la fisura social. La fragmentación, que se traduce en inestabilidad (leer más)

Sociedad

El cambio climático golpea el bolsillo

Detrás de los destrozos provocados por el movimiento de los chalecos amarillos en Francia, a raíz del incremento de los impuestos sobre los combustibles y de su consecuencia inmediata, la pérdida del poder adquisitivo, subyacía una estrategia de Emmanuel Macron vinculada con el cambio climático. Pretendía potenciar alternativas para rebajar las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero, en paulatino y preocupante aumento. En 2018, las emisiones crecieron alrededor del 2,7 por ciento. Un récord en la historia de la humanidad que, más allá del resultado económico, hipoteca tanto el presente como el futuro. Macron gastó la bala de plata con el intento de desalentar el consumo de combustibles fósiles por medio del aumento de los impuestos. La ira de la calle contra la llamada tasa al carbono llevó todo a foja cero mientras la COP24 (la cumbre del clima para aplicar las reglas del Acuerdo de París de 2015) debatía en la ciudad polaca de Katowice cómo instrumentar políticas ambientales viables. Sólo en ese país, Polonia, mueren 50.000 personas (leer más)

Actualidad

Enigmas y certezas sobre Bolsonaro

La incógnita es a plazo fijo. Vence el 1 de enero de 2019. ¿Cómo será el gobierno de Jair Messias Bolsonaro, emergente de una crisis que arrasó con todos los estratos de la sociedad brasileña y se expandió como una mancha de aceite por buena parte del continente? La planteó Irma Argüello, presidenta de la Fundación NPSGlobal, durante un debate del cual participaron Fabián Calle, director de Asuntos Académicos del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), y Sybil Rhodes, directora del Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (Ucema), moderado por Jorge Elías. En principio, según Argüello, Bolsonaro “tiene ideas conservadoras en lo ideológico y liberales en lo económico, pero en su victoria, supo capitalizar el desencanto de toda la sociedad brasileña». No se trata de un outsider como quiso mostrarse durante la campaña después de haber sido diputado federal durante 28 años. Desde la reforma de la Constitución en 1988, agregó, “tres de los cuatro presidentes de Brasil tuvieron grandes problemas: Fernando (leer más)

Videos

El juez que condenó a Lula será ministro de Bolsonaro

Después de haber dicho que iba a dedicar su vida al Poder Judicial y que jamás iba a enrolarse en la política, el juez Sérgio Moro aceptó la propuesta del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro. Será una suerte de superministro de Justicia y Seguridad desde la asunción del nuevo gobierno, el 1 de enero. Moro condenó a 12 años y un mes de prisión al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, impedido de ser candidato en las últimas elecciones. El PT y gran parte del arco político brasileño interpretó, con la designación de Moro, que la Operación Lava Jato tuvo intenciones políticas. «Acepté honrado la invitación y lo hice con cierto pesar porque tendré que abandonar veintidós años de magistratura», declaró Moro después de la oferta de Bolsonaro Tres días antes de la primera vuelta, Moro hizo pública la declaración que hizo a cambio de una rebaja de la condena António Palocci, exministro de Hacienda: los sobornos permitieron que se aprobaran nueve cada 10 leyes durante los gobiernos del PT.   Además En medio (leer más)

Economía

Bolsonaro se casa con Trump, pero no se separa de Xi

De paso por España, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, celebró el rumbo económico de Jair Bolsonaro. Aún no se había realizado la segunda vuelta en Brasil. Piñera descontaba el desenlace “en un país que ha conocido todos los escándalos posibles de corrupción” en el cual “la gente votó [en la primera vuelta] más en contra de los políticos que a favor de Bolsonaro”. El elogio tuvo premio. Contra la tradición de los presidentes electos de Brasil, Bolsonaro no visitará en primer término a su principal socio del Mercosur, Argentina, sino a Chile. Y aprovechará la ocasión para avanzar en la unión del Atlántico con el Pacífico a través de un corredor bioceánico que excluirá a Bolivia. El proyecto de conectar al puerto brasileño de Santos con la costa chilena, más allá del impacto económico, tiene un sesgo ideológico. En palabras de Bolsonaro, “no seguir coqueteando con el socialismo, el comunismo y el populismo, y con el extremismo de izquierda”. En esa categoría inscribe al presidente de Bolivia, Evo Morales, perdidoso en la Corte Internacional (leer más)

Política

Cambio de época en Brasil

La expansión de la clase media, con 40 millones de personas que salieron de la pobreza desde 2003, no sólo implica un éxito político, sino, también, un compromiso mayor. En 2013, durante el gobierno de Dilma Rousseff, comenzaron las protestas en Brasil. ¿Qué reclamaban en las calles? La mejora de los servicios públicos, más seguridad y menos corrupción. Lo normal en medio del aumento de los servicios bancarios y del uso de las tarjetas de crédito, así como de las ventas de bienes. Era el correlato del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, sostenido como el de su sucesora por el boom de los precios internacionales de las materias primas. La fiesta había terminado. La última en enterarse pareció ser Rousseff, destituida por un Congreso dominado por legisladores involucrados en escándalos de corrupción y fraudes electorales. El vocero de la Cámara de Diputados y arquitecto del impeachment, Eduardo Cunha, iba a ser condenado a 24 años y 10 meses de prisión por corrupción, lavado de dinero y violación del secreto profesional por medio de (leer más)

Videos

El voto castigo en Brasil

Más allá del resultado de la segunda vuelta del domingo 28, el frente Bovinos (agropecuario), Balas (seguridad) y Biblia (evangélico), resumido en las siglas BBB, avanzará en forma notable en el Congreso de Brasil, donde los sucesivos gobiernos del PT compraban votos a diestra y siniestra. Casi la mitad de los nuevos diputados (243 sobre 513) nunca ha ejercido el cargo. El eslogan de Fernando Haddad, “Hacer a Brasil feliz de nuevo”, con su mentor en la cárcel, ha tenido menos impacto que las arengas fundamentalistas, homofóbicas, xenófobas de su rival El Partido Social Liberal (PSL) de Bolsonaro pasa de uno a 52 escaños en Diputados. Veintiuno son policías. Uno de los hijos del candidato, Eduardo, ha sido el diputado más votado en la historia mientras, cual contracara, la expresidenta Dilma Rousseff perdió como candidata a senadora por Minas Gerais. En el Senado, 46 de las 54 bancas también serán ocupadas por novatos. Tres de cada cuatro que buscaron ser reelegidos no lo consiguieron. Un voto castigo en toda regla. Además Donald Trump anunció que (leer más)

Política

Bovinos, balas, Biblia, Bolsonaro

Lo políticamente incorrecto dejó de serlo. La fórmula del centro, habitualmente conciliadora, no sirve más, parece. El rechazo a la corrupción, así como el hartazgo de la violencia y de la caída de la economía, fraguaron la candidatura de un nostálgico de la dictadura militar, Jair Messias Bolsonaro, frente a la vanidad del antes favorito para las presidenciales de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pendiente hasta último momento de ser habilitado para competir a pesar de su condena de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero. Su delfín, Fernando Haddad, no es el expresidente, como quiso transmitirlo durante la atolondrada campaña del PT. Un partido deshilachado por su impericia. Más allá del resultado de la segunda vuelta del domingo 28, el frente Bovinos (agropecuario), Balas (seguridad) y Biblia (evangélico), resumido en las siglas BBB, avanzará en forma notable en el Congreso, donde los sucesivos gobiernos del PT compraban votos a diestra y siniestra. Casi la mitad de los nuevos diputados (243 sobre 513) nunca ha ejercido el cargo. El Partido Social Liberal (PSL) (leer más)

Videos

Brasil contiene el aliento

Después de la contundente victoria en la primera vuelta de las presidenciales de Brasil, el candidato ultraderechista Jair Messias Bolsonaro ha ampliado su ventaja en los sondeos previos a la definición del domingo 28. La diferencia es de 58 por ciento de los votos contra 42 de su rival, Fernando Haddad, candidato por el PT, según Datafolha, y de 54 por ciento contra 46, según la revista Veja. La palabra más utilizada en Brasil es renovación ¿Quién ganó y quién perdió en las elecciones de Brasil? El rechazo a la corrupción llevó a la derrota a los partidos tradicionales, más allá del resultado final. La palabra más utilizada es renovación. Un fenómeno que se aprecia, en especial, en ambas cámaras del Congreso. Eduardo Bolsonaro, uno de los hijos del candidato a la presidencia, se ha convertido en el diputado federal más votado de la historia de Brasil, con 1,84 millones de votos. Además Para evitar que la temperatura de la Tierra no suba más de 1,5 grados es necesario adoptar cambios rápidos y sin precedente (leer más)

Política

Bolsonaro casi da el batacazo

De cotizarse más alto el rechazo que la adhesión, el candidato ultraderechista Jair Messias Bolsonaro hubiera estado cerca de ganar en la primera vuelta las presidenciales de Brasil. Tanto Bolsonaro como Fernando Haddad, designado por Lula desde la prisión como candidato por el desflecado Partido dos Trabalhadores (PT), rivales en la segunda vuelta del domingo 28, cosechan más espanto que esperanza en un país corroído por la violencia, la recesión y la corrupción. El odio radicalizó a Brasil, relegando a los candidatos moderados al papel de acompañantes o sostenes de la democracia. Bolsonaro arrasó en la primera vuelta, acaso como Jean-Marie Le Pen en las presidenciales de Francia de 2002, recuerda Marcelo Cantelmi en Clarín. Entonces, la democracia creó anticuerpos. Terminó siendo reelegido Jacques Chirac. El presidente conservador había ganado la primera vuelta a diferencia de Haddad, casi 20 puntos por debajo de Bolsonaro. En Brasil, la fisura social, resumida en “nosotros contra ellos”, no fue inventada por Bolsonaro, sino por Lula desde el primer escándalo de corrupción que sacudió a su gobierno: el mensalão (leer más)