Economía

Kriptonita para Super Mario

Trepida Europa. El derrumbe del gobierno del primer ministro de Italia, Mario Draghi, supone mayor tensión en un continente vapuleado por la guerra en Ucrania, la nueva ola de la pandemia, la inminente crisis energética por la dependencia de gas ruso, la mayor suba de tasas de interés en los últimos 22 años, una inflación galopante del orden del 7,6 por ciento en la zona euro, un calor infernal e innumerables focos de incendio a raíz de la sequía por la falta prolongada de lluvias. Italia, miembro del G7, se encamina hacia elecciones anticipadas el 25 de septiembre a pesar de los reparos de la mayoría de sus ciudadanos, hartos de estar atados a un juego de suma cero que crea y quema políticos como si fueran muñecos de cera. Sus vecinos europeos temen que surja de ese juego un gobierno afín a la extrema derecha, tradicionalmente cercana al presidente de Rusia, Vladimir Putin. El incendio político de Italia añade incertidumbre. La diputada Giorgia Meloni, lideresa de Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), partido romano como (leer más)

Economía

El TEG de Putin y el go de Xi

La batería de sanciones sin precedente contra Rusia por la repentina crisis humanitaria causada en Ucrania no surtió efecto hasta ahora. ¿Estaba preparado Vladimir Putin para enfrentar el reto financiero? Veinte días después del comienzo de la guerra, Rusia iba a caer en default (incumplimiento de pagos). Debía saldar ese día, el 16 de marzo, intereses de la deuda pública. Algo así como 117 millones de dólares. Una propina para sus arcas. Disponía de los fondos en dólares en el exterior, pero estaban congelados. Era imposible liquidar el vencimiento en rublos, moneda en caída libre a raíz de la guerra. Sobre la hora, el banco norteamericano JP Morgan aceptó el pago en dólares y, como corresponsal de Rusia, envió el dinero al Citigroup, encargado de remitirlo a los tenedores de bonos rusos. Curiosamente, el gobierno de Estados Unidos, impulsor de las sanciones codo a codo con sus aliados europeos, aprobó la transacción. El default, en caso de concretarse, iba a ser artificial, según el ministro de Finanzas de Rusia, Anton Siluanov. Era un monto testimonial (leer más)

Actualidad

Propaganda de guerra

Palabras prohibidas en los medios de comunicación de Rusia: invasión, ofensiva y guerra. El Roskomnadzor, Servicio Federal para la Supervisión de Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación del gobierno de Vladimir Putin, apela a la censura ante cualquier intento de distorsionar la embestida contra Ucrania y, por las dudas, restringe en acceso a las redes sociales. No vaya a ser que los ciudadanos de a pie se enteren de las víctimas de la brutal agresión de sus bravos militares contra civiles desprotegidos o armados de apuro. Lo han visto, de todos modos. Réplica de Europa: bloqueo en Google, Facebook, Instagram, YouTube y otras plataformas de la agencia de noticias Sputnik y del canal de televisión Russia Today (RT). No vaya a ser que los ciudadanos de a pie se dejen convencer por la versión rusa del TEG a través de los medios de propaganda del gobierno Putin, emparentados con la ultraderecha europea y con los oligarcas de finanzas congeladas que mantienen el status quo del Kremlin. Represalia de Rusia: bombardeo de la (leer más)

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“Putin es una amenaza gigantesca”

Los acordes de la guerra vuelven a sonar. Esta vez, en Ucrania, cuyo himno nacional interpreta el violinista y compositor cubano Luis Alberto “Tito” Mariño. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, cumplió con su amenaza de invadir Ucrania, desmentida una y mil veces antes de ordenar los ataques. Europa, al acecho de la versión rusa del TEG, enfrenta la primera ocupación militar de uno de sus países desde la Segunda Guerra Mundial. “Putin es una amenaza gigantesca para el mundo democrático y para el derecho internacional”, dice Eduardo Viola, profesor de relaciones internacionales de la Fundación Getulio Vargas y del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de San Pablo, y consejero académico de CADAL, en Cuarto de Hora. Y agrega: “El riesgo de una guerra mundial y nuclear es altísimo porque Putin es mucho más peligroso que los líderes soviéticos”. Estados Unidos y los otros miembros la OTAN respondieron a la agresión de Putin con una batería de medidas económicas. Sus soldados no ingresarán en Ucrania, país que no integra la alianza atlántica. El (leer más)

Actualidad

Estados golpeados

En octubre de 2021 hubo un golpe de Estado en un Estado golpeado: Sudán. Cayó el primer ministro, Abdalla Hamdok. Quedó bajo arresto domiciliario. Lo repusieron al mes siguiente frente a un dilema: la suspensión de millones de dólares de ayuda internacional. Hamdok renunció el segundo día de 2022. No pudo formar gobierno. Habían pasado 42 días después del acuerdo que alcanzó con la junta militar mientras disfrutaba de una apacible jubilación. Las calles estallaron con una consigna que no respeta fronteras: que se vayan todos. Civiles, militares y afines. La hoja de ruta de la transición consistía en democratizar un país sometido durante tres décadas a la dictadura de Omar al Bashir, depuesto durante el año de las protestas a cuatro bandas, 2019. La de Sudán resultó ser la sexta asonada militar de 2021 después del ciclo iniciado el 1 de febrero en Myanmar, antes Birmania, en el sudeste asiático. Le siguieron otras en Mali, Guinea-Conakry y Chad mientras en Níger hubo un intento fallido al igual que en Sudán un mes antes de (leer más)

Sociedad

¿Debe ser obligatoria la vacunación?

Que la vacuna tal, que la vacuna cual, el mundo avanza a diferentes velocidades en el afán, supuestamente generalizado, de frenar la ola de contagios y de muertes por el coronavirus. En algunos países, con exceso de dosis. En otros, con escasez de la segunda. Y en otros, sin la primera ni la siguiente ni, menos aún, el potencial refuerzo de una tercera. La carrera contra la variante Delta, con mayor carga viral que las anteriores, tiene varios obstáculos. Desde el acierto hasta la impericia de los gobiernos y, cartón lleno, la resistencia de aquellos que desconfían de la vacuna o rezongan contra el autoritarismo de sus autoridades. Todo confluye en la madre de todas las dudas: ¿libertad individual o compromiso colectivo? Sólo el 14,7 por ciento de la población mundial recibió las dos dosis de la vacuna tal o cual, según Our World in Data. El 28,5 recibió una. Si en Europa se vacunaron con una dosis 85 de cada 100 personas, en Oceanía la proporción disminuye a 34. En Argentina, poco más de (leer más)

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El inevitable tercer pinchazo

La doctora Marta Cohen, patóloga pediátrica argentina que dicta clases como profesora honoraria de la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, vio con temor la relativa normalidad en las tribunas y en los bares durante la Eurocopa de fútbol: “En cada ciudad en la que se ha jugado han aumentado los casos de la variante Delta”, observa. Y afirma que será inexorable una tercera dosis de la vacuna. Quizá, agrega, “diez meses después de la segunda”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) quiso quitarles hierro a las estigmatizaciones de ciudades y de países en las denominaciones de las variantes del coronavirus. Para evitarlas y para no utilizar nombres científicos difíciles de retener y de diferenciar apeló al alfabeto griego. La variante británica, B.1.17, pasó a ser Alfa. La sudafricana, B.1.351, Beta. La brasileña, P.1, Gama. Y la india, B.1.617.2, Delta. ¿Incorporaremos la B.1.427/B.1.429, Épsilon, aparecida en Estados Unidos y diseminada en 34 países, y la C.37, Lambda, originaria del Perú? Cohen, galardonada con el título de oficial de la Orden del Imperio Británico, (leer más)

Cultura

Diferentes, no indiferentes

El mundo es cada vez más pequeño. Tan pequeño que, a veces, pensamos que cabe en la palma de la mano. En este mundo pequeño, la globalización ha derrapado en la antiglobalización y, a su vez, brotan como hongos los nacionalismos, causantes de las peores tragedias del siglo XX. Dos países pueden tener rasgos comunes, como Colombia, donde nació Clara Riveros, y Marruecos, donde invirtió varios años de investigación en busca de denominadores comunes con su terruño y con América latina. Los encontró en un contexto de cambio o, acaso, de transición. El final de la historia, mentado en los noventa, terminó siendo el detonante de otra historia. La actual. En este texto y en este contexto, Clara Riveros observa las dos orillas con ojo crítico. El ojo experto de la politóloga y analista que no se queda con la primera impresión. Que va más allá mientras ausculta una realidad diferente, la de Marruecos, a la cual no es indiferente. Eso de la cooperación Sur-Sur entre dos países que antes eran expulsores de personas por (leer más)

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Toques de queda en Italia

Varias regiones de Italia establecieron toques de queda entre las 23 o la medianoche y el amanecer, de modo de frenar la pandemia. Eso sucede en Roma, Nápoles y Milán, capitales de Lacio, Campania y Lombardía, respectivamente, así como en Calabria y Piamonte. Lejos de estar cerca del final de la odisea, la segunda ola, como la llaman a pesar de que nunca terminó la primera, ha llevado a otros países de Europa a imponer medidas similares que restringen, entre otras actividades, los vuelos regulares, como cuenta Laura Grassi, azafata de Alitalia. “Un estornudo puede despertar alarma entre los pasajeros”, dice desde Roma. En Argentina, con una cuarentena aún más extendida y restringida, la economía no da respiro. El dólar no tiene techo y la crisis no tiene piso frente a la ausencia de un plan económico. “¿Cuánto vale un dólar?”, se pregunta Víctor Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano. “Pese a la exitosa conclusión de la restructuración de la deuda y la existencia de (leer más)

Política

Aplausos y cacerolazos

Las treguas duran poco. En ambientes polarizados, el cabreo previo persiste. Solapado. Llamado a silencio. En clave política, para evitar que caiga la democracia en cuarentena, de modo de no tensar demasiado la cuerda y recrear el nacionalismo que provocó las dos grandes guerras del siglo XX. Algunos gobiernos se envalentonaron con los aplausos para los imprescindibles, que no son ellos, pero también se sorprendieron con los cacerolazos por su mala o morosa gestión de la crisis. Brotaron reacciones encontradas con media humanidad enclaustrada. Amores y resentimientos, como si nada hubiera cambiado. El mentado equilibrio entre la economía y la salud, versión Donald Trump, Jair Bolsonaro o Andrés Manuel López Obrador, dio de bruces con la realidad de sus países, acuciados por la pandemia, y con el declive de las instituciones; las discrepancias dentro de los gobiernos y entre los gobiernos, como entre los de la Unión Europea o entre Estados Unidos y Canadá; los reclamos de los opositores, y los planteos de los indignados que pusieron patas arriba al planeta en 2019. El ministro (leer más)

Política

Campaña en cuarentena

En tiempos raros, una decisión sensata. La de Bernie Sanders de renunciar a la carrera presidencial del Partido Demócrata tras la seguidilla de victorias de Joe Biden. Era previsible en una campaña en pausa, con 15 primarias pospuestas y la convención partidaria en suspenso, por otro conteo. El de la pandemia de coronavirus. Lo tomó a la ligera al comienzo Donald Trump, empeñado en llamarlo “virus chino” o “virus de Wuhan”, hasta que Estados Unidos se convirtió en el epicentro mundial de la enfermedad y, habituado a la guerra comercial con China, se plantó contra ese país y contra la Organización Mundial de la Salud (OMS). Con la campaña y las vidas en pausa, las elecciones parecen remotas. Algo así como un trámite en el cual, a pesar de haber soslayado desde enero los avisos catastróficos de los suyos sobre el COVID-19, Trump sigue ensimismado en sus asuntos y, desaparecidos en acción, Biden y Sanders dirimían desde sus confinamientos si uno, de 77 años, se consagraba como candidato y el otro, de 78, deponía su (leer más)

Política

Un nuevo orden mundial

Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos afianzó su liderazgo militar,  económico y diplomático. El dominio de Europa durante el siglo y medio previo se vio fagocitado por el virus del nacionalismo, causante de ese conflicto y del anterior. La era siguiente, la norteamericana, perduró hasta finales de los noventa con la adopción del dólar como moneda de referencia, la expansión de las multinacionales, la vanguardia de las tecnológicas, la injerencia en crisis aparentemente ajenas y la distribución estratégica de una amplia red de bases militares. El prólogo tuvo un costo irreparable: las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki. En la transición hacia la supremacía de Estados Unidos, aviones británicos y franceses bombardearon Egipto en 1956. En una semana, ambos gobiernos europeos debieron ceder ante  las presiones económicas norteamericanas. Durante la crisis del Canal de Suez, el Reino Unido perdió algo más que una guerra. Perdió el protagonismo mundial, asumido desde entonces por Estados Unidos y la Unión Soviética. Halló refugio en la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), semilla de la (leer más)

Política

La inmunidad de los líderes

Los cierres de fronteras por el coronavirus están haciendo más estragos en Europa que el Brexit, pero todo tiene un límite. Hasta los eslóganes políticos en un año electoral. La puja entre Donald Trump y una compañía alemana de biotecnología para apropiarse de las vacunas y los agentes antivirales contra el COVID-19, de modo de utilizarlos primero en Estados Unidos, revela mezquindad en tiempos de incertidumbre y solidaridad. Reacciones encontradas frente a la dimensión desconocida. La de los líderes. En la controversia se vio envuelta la canciller Angela Merkel. La empresa, CureVac, refirmó su compromiso con Alemania. Merkel vaticinó que entre el 60 y el 70 por ciento de la población alemana podría contagiarse. Paquetes de ayuda provenientes de China inundaron Europa, empezando por Italia. Tarde, el primer ministro Giuseppe Conte admitió errores, así como su par británico, Boris Johnson. No hubo coordinación frente a la magnitud de la pandemia. “Cuantas más personas se contaminen ahora, un mayor porcentaje del país desarrollará inmunidad para una potencial segunda oleada de la epidemia en el otoño o (leer más)

Política

Arma de distracción masiva

Después del asesinato selectivo del general iraní Qasem Soleimani, la representante demócrata Ilhan Omar insinuó que podía tratarse de una “guerra de distracción”. La denuncia de la primera somalí y primera musulmana​ en arribar a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, maltratada por su origen y su creencia por Donald Trump, coincide con otras guerras. La del juicio político de Trump, la de las revueltas reprimidas en Irán por la suba del precio del combustible y en Irak por la destitución del comandante en jefe de la fuerza antiterrorista y, en medio de la convulsión en América latina, la del régimen de Nicolás Maduro contra la reelección del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó. Trump parece ser el enemigo número uno del ayatolá Alí Khamenei, pero terminó dándole oxígeno interno y argumentos para las réplicas con el crimen de Soleimani. También parece ser el enemigo número uno de Maduro, pero se convirtió en su mejor aliado cuando legitimó antes que nadie al gobierno interino de Guaidó. Maduro halló en esa validación, (leer más)

Política

El califato sin califa

Poco antes de su muerte, Abu Bakr al Baghdadi, alias el califa Ibrahim, había reformulado la distribución geográfica del Daesh, ISIS o Estado Islámico en una veintena de países. El divorcio de las huestes del otro difunto más buscado por Estados Unidos, Osama bin Laden, selló las diferencias. El autoproclamado califato supuso algo ajeno al ideario de Al-Qaeda. Un estadio superior: establecerse en regiones bajo el imperio de la sharia (ley islámica), de modo de aprovechar el malhumor social frente al maltrato de las autoridades chiitas, aupadas por Irán y tropas extranjeras, contra la otra rama del islam, la sunita. De pronto, un grupo de hombres vestidos de negro arribó a Mosul, la segunda de Irak. Despuntaba junio de 2014. Portaban armas, pero, a diferencia de los soldados iraquíes, mandones y corruptos, se mostraban respetuosos. Con su presencia, en especial frente a los edificios públicos, cesaron los saqueos. Un día decidieron retirar los bloques de hormigón que afeaban las fachadas. ¿Era el final del caos derivado de la guerra iniciada con la invasión de Estados (leer más)