Videos

Devaluación y castigo

En clave electoral, más que económica, Donald Trump decidió extender su guerra comercial a América del Sur. Esta vez, Argentina y Brasil resultaron ser los perjudicados por la restitución de las tarifas a las importaciones de acero y aluminio por la devaluación de sus monedas. Eso, dijo Trump, “no es bueno para los granjeros”. Una medida controvertida, ajena a la transición entre Mauricio Macri y Alberto Fernández y al gobierno de Jair Bolsonaro, que guarda relación con su afán de cosechar votos para ser reelegido en 2020 en Estados sojeros y maiceros en los cuales se hizo sentir tanto la guerra comercial con China como su política sobre biocombustibles. El acero y el aluminio son utilizados en forma intensiva por la industria alimentaria para la fabricación de envases y para la protección de sus productos, así como por la industria automotriz para la fabricación de vehículos y de piezas o para la fabricación de maquinarias. Además En marzo o en abril habrá elecciones en Bolivia. Serán las primeras en 15 años sin Evo Morales como (leer más)

Videos

El dilema boliviano

El pueblo boliviano sigue sumido en el desconcierto y en el caos después del final precipitado del gobierno de Evo Morales. La senadora Jeanine Áñez, en su papel de presidenta interina autoproclamada, promete la convocatoria a elecciones por decreto si la Asamblea Legislativa, dominada por el Movimiento al Socialismo (MAS), no concilia un proyecto de ley. “Hay una especie de espíritu revanchista bastante sostenido por parte de una elite que se sintió desplazada y por parte de una clase media que vio caer su signo de distinción y parece volver con mucha fuerza, pero el Movimiento al Socialismo todavía tiene un peso significativo en el electorado”, observa Bruno Fornillo, doctor en ciencias sociales, historiador e investigador del Conicet. Morales y Áñez son las dos caras del dilema boliviano La Fiscalía abrió una investigación contra el Morales por los delitos de sedición y terrorismo en respuesta a la difusión de la grabación de un diálogo telefónico en el que supuestamente da instrucciones de bloquear los caminos y “no dejar pasar alimentos” a las ciudades. Morales y (leer más)

Política

El muro que no cayó

STEPANAKERT, Nagorno Karabaj – En la Línea de Control, la última frontera, la guerra continúa. No pasa un día sin una denuncia de violación del alto el fuego, dicen por separado en latitudes diferentes un militar armenio y un diplomático azerí. De las ruinas de los bombardeos entre ambos bandos de 1991 a 1994 brota musgo y desolación. Un cuarto de siglo después, 14 familias de agricultores se animan a retirar los escombros para aprovechar la tierra. Tierra de Armenia, la República de Artsaj, no reconocida por la comunidad internacional, y tierra de Azerbaiyán, que denuncia su usurpación. Rémora irresuelta de la desintegración de la Unión Soviética tras la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. La peor catástrofe geopolítica del siglo XX, como llama Vladimir Putin al final de la era soviética, derivó en más de 30.000 muertos y casi 700.000 desplazados durante los tres años de combates en Nagorno Karabaj y los siete distritos adyacentes que reclama Azerbaiyán. Los armenios de esta región montañosa, con el apoyo del ejército (leer más)

Política

Ofensiva turca, dilema armenio

EVERÁN, Armenia – En el frente, las tropas rusas patrullan la zona invadida por las turcas, empeñadas en expulsar a los kurdos, fijar una zona de seguridad y repatriar a más de tres millones de refugiados sirios. En la retaguardia, a la sombra del genocidio armenio, no reconocido por Turquía, el viceministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Grigor Hovhannissyan, busca un delicado equilibrio entre Siria y Rusia, “países amigos”, y la diáspora armenia en Siria, a merced de la renovada tensión. Desde el comienzo de la guerra, unos 30.000 armenios regresaron al país. La mitad se quedó en forma definitiva. El retiro de las tropas de Estados Unidos del norte de Siria estrenó un nuevo castillo de naipes en Medio Oriente. Lo aprovechó el presidente de Turquía, Recep Tayip Erdogan, para cercar a los kurdos, considerados terroristas por sus vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y ajustar cuentas con la Unión Europea, madrina de la Federación Democrática del Norte de Siria, el Kurdistán sirio, donde viven cuatro millones de personas que (leer más)

Videos

La crisis forzosa de Perú

Era inevitable una crisis. La de dos presidentes de Perú respaldados por dos poderes diferentes del Estado, como ocurrió hace 27 años tras el autogolpe perpetrado por Alberto Fujimori. Esta vez, el presidente Martín Vizcarra disolvió el Congreso y convocó elecciones anticipadas para el 26 de enero de 2020. El Congreso, dominado por el fujimorismo, declaró la suspensión de funciones de Vizcarra, cuyo mandato vence en 2021, y designó en su lugar a la vicepresidenta Mercedes Aráoz. La decisión tomada por Vizcarra de disolver el Congreso unicameral y convocar a nuevas elecciones parlamentarias en un lapso no mayor a los cuatro meses está contemplada en la Constitución de 1993, aprobada en un referéndum durante el gobierno de Fujimori, explica el periodista Pablo Biffi. La precipitada elección de miembros del Tribunal Constitucional por parte de la oposición apresuró el cierre del Congreso La efímera presidencia de Aráoz, que renunció en menos de 24 horas, cerró un ciclo de dos años de enfrentamientos entre ambos poderes. Vizcarra heredó el gobierno de su antecesor, Pedro Pablo Kuczynski, preso (leer más)

Política

Juego de patriotas

Si el futuro pertenece a los patriotas, no a los globalistas, como dejó dicho Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU, tanto él como el primer ministro británico, Boris Johnson, están en problemas. La integración en bloques desde la década del noventa, durante el apogeo de la globalización, permitió a muchos países liberarse del yugo de los golpes y de las revoluciones. No es el caso de Estados Unidos ni el del Reino Unido, sujetos ahora a la evaluación de los excesos de sus mandatarios. Líderes alfa que se ven a sí mismos como fundadores de movimientos, más allá de los partidos a los cuales representan. El juego de patriotas llevó Trump a comprometer al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, en la investigación de las actividades en su país de Hunter Biden, hijo del exvicepresidente Joe Biden, como ejecutivo de la empresa de gas Burisma Holdings. Novato, Zelensky accedió a su pedido. La Cámara de Representantes de Estados Unidos, de mayoría opositora, impulsa un proceso de destitución o impechament contra Trump por la (leer más)

Economía

El crudo ataque contra Arabia Saudita

Los ataques con drones contra las refinerías de la compañía Aramco en Abqaiq y Khurais, Arabia Saudita, aparentemente perpetrados por rebeldes huthis de Yemen, despertaron la intranquilidad de Donald Trump no sólo por su impacto, la mayor suba del precio del petróleo en 28 años y el mayor corte repentino de la producción en la historia, sino también por la amenaza de Irán contra aquello que Franklin Roosevelt, uno de sus predecesores, creía que formaba parte del patrimonio norteamericano: las reservas de crudo sauditas. ¿Un correlato de la guerra de Yemen o una represalia del régimen de los ayatolás? Esa es la cuestión. Hubo una fecha clave: el 8 de agosto. No el de 1974, cuando por única vez renunció un presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, sino el de 1944, antes del final de la Segunda Guerra Mundial. Ese día, el 8 de agosto de 1944, tres décadas antes de la consumación del caso Watergate, Roosevelt y Winston Churchill se repartieron las reservas de petróleo de Medio Oriente. Le iba a decir el mandatario (leer más)

Sociedad

Amazonía: ¿catástrofe brasileña o mundial?

Cuando Jair Bolsonaro se trenzó con Emmanuel Macron por la ayuda económica del G7 para aplacar los incendios y la deforestación de la Amazonía invocó la soberanía. La soberanía sobre una fuente imprescindible de oxígeno, colosal sumidero de dióxido de carbono, que impacta en las corrientes oceánicas y en el clima mundial. La selva amazónica, compartida por Brasil y otros ocho países, perdió más de un 20 por ciento de su terreno en las últimas seis décadas. Sólo en agosto hubo unos 31.000 focos de incendio, casi el triple que en el mismo mes de 2018. Arrasaron una superficie equivalente a 4,2 millones canchas de fútbol. Bolsonaro apeló al orgullo nacional frente a la alarma mundial. Culpó de los incendios a las organizaciones no gubernamentales, amonestó a su par de Francia por haber tratado a Brasil como “una colonia o una tierra de nadie” y, tras meses de humo, prohibió temporalmente las quemas a agricultores, ganaderos, madereros, mineros y petroleros. Nada nuevo, pues cada año arrasan miles de hectáreas. Las de 2019 superaron las previsiones (leer más)

Sociedad

¿Por qué estamos más tristes que nunca?

En tiempos revueltos, la felicidad choca con su peor enemiga: la incertidumbre. Más de 150.000 personas de 140 países, entre ellos Argentina, respondieron preguntas simples: ¿te sentiste descansado ayer?, ¿te reíste?, ¿aprendiste o hiciste algo interesante?, ¿te sentiste estresado?, ¿te sentiste maltratado?, etcétera. Nada vinculado con la coyuntura política ni con la económica. Inquietudes sobre la vida cotidiana. ¿El resultado? Los habitantes de la mayoría de los confines del planeta están más tristes, enojados y asustados que nunca, concluye el Informe de Emociones Globales de Gallup. El índice negativo de 2018 empató con el del año anterior y superó todas las marcas desde que comenzaron a realizarse estas mediciones en 2006. Otros estudios señalan que, por el aumento de la expectativa de vida y algunos indicadores positivos, deberíamos ser más felices que nunca. Pues, no. Estamos más tristes, enojados y asustados. Entre los diez países más positivos figuran Paraguay, Panamá, Guatemala, México y El Salvador. Les siguen Indonesia, Honduras, Ecuador, Costa Rica y Colombia. Nueve de los diez son latinoamericanos. Sorprendente. El grado de satisfacción (leer más)

Actualidad

“Cuba está en tránsito, no en transición”

Manuel Cuesta Morúa tiene 56 años. Nació bajo las barbas de Fidel Castro y no conoció en su vida otro régimen que no fuera que el impera en Cuba. El comunista. Matizado en ocasiones, disimulado en otras, con elecciones testimoniales que siempre derivaron en un solo resultado: más de lo mismo. En 2015, la isla vivió una suerte de espejismo. El propiciado por la reapertura de la embajada de Estados Unidos, tras el fracaso del embargo comercial, y la visita de Barack Obama, un año después. La primera de un presidente norteamericano desde Calvin Coolidge en 1928. La primera en 88 años. Ese espejismo se disipó con la demolición del legado de Obama encarada por Donald Trump. “El mejor aliado del presidente Miguel Díaz-Canel”, me dice con ironía Cuesta Morúa, historiador cubano y vocero del disidente Partido Arco Progresista.Díaz-Canel, el primer civil en el poder desde 1959, no representa un cambio a los ojos de Cuesta Morúa: “Cuba está en tránsito, no en transición”, agrega. Participó en Buenos Aires de la Conferencia en el Día (leer más)

Videos

La catástrofe de la Amazonía

El fuego sigue devastando la Amazonía. No es novedoso, pues cada año se declaran en forma puntual incendios que arrasan miles de hectáreas. Este año, más de 75.000 focos están reduciendo a cenizas extensos territorios de las selvas tropicales de Brasil, cuyas autoridades han exhibido una peligrosa política de flexibilización ambiental que ha conducido a una devaluación de los controles vinculados a la deforestación. Lo mismo ocurre en Bolivia, donde Evo Morales suspendió la campaña para las presidenciales de octubre. Bolsonaro condicionó la ayuda del G7 para la Amazonía al pulso que mantiene con Macron En el caso del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, una sensibilidad más rigurosa en cuestiones ambientales ha alentado movilizaciones en rechazo a su gobierno en diversas capitales y, también, ha sido motivo de discusión durante la cumbre del G7, realizada en Biarritz, Francia. Bolsonaro, que acusó por los incendios a las ONG, tildó de “limosna” la ayuda ofrecida por esos países, de 20 millones de dólares, y la condicionó a sus diferencias personales con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, (leer más)

Catalejo

Groenlandia, ¿Estados Unidos?

Donald Trump nació en Queens, condado de Nueva York rodeado de islas. Su madre, Mary Anne MacLeod, vino al mundo en una isla. La de Lewis, en el norte de las Hébridas Exteriores, Escocia. No es extraño que Trump, después de haber amasado su fortuna en el negocio inmobiliario, pretenda comprar una isla. No cualquiera. La más grande del mundo: Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al reino de Dinamarca. Era uno de los sueños de otro presidente de Estados Unidos, Harry Truman. Su oferta, 100 millones de dólares, no prosperó en 1946. Tampoco prosperó la de Trump, más cauto a la hora de ponerle precio. “Groenlandia no está en venta”, repuso su primer ministro, Kim Kielsen. Telón para la fugaz negociación entre un país enorme con islas de diversos tamaños y un país pequeño cuya capital, Copenhague, se encuentra en la isla de Selandia. Las otras islas, la inmensa Groenlandia y la diminuta Feroe, entre el Reino Unido, Noruega e Islandia, componen el reino. Trump puso el ojo en Groenlandia, peñasco helado con valor geoestratégico y (leer más)

Política

Guatemala, entre Trump y la pared

En vísperas del triunfo de Alejandro Giammattei en la segunda vuelta de las presidenciales de Guatemala, el actual mandatario, Jimmy Morales, firmó un controvertido acuerdo sobre migración con Donald Trump. Morales aceptó que su territorio se convierta en “tercer país seguro”. ¿Qué significa eso? Que aquel que pide refugio o asilo en Estados Unidos debe esperar en Guatemala. Un país cercado por la desigualdad, la pobreza, la corrupción y la violencia que no puede retener ni a los suyos. De no haberlo aceptado, Trump podía descargar la munición con la cual amenazó a México y torea a China: aranceles a las importaciones. El pacto no pasó por el Congreso. Morales, con menos poder de resistencia que Andrés Manuel López Obrador, claudicó y, en cierto modo, hipotecó el gobierno de su delfín, Giammattei, un exjefe de prisiones que asumirá en enero de 2020 después de cuatro candidaturas presidenciales y de haber estado preso durante 10 meses por ejecuciones extrajudiciales. En la primera vuelta había perdido con Sandra Torres, la ex primera dama que en 2011 se (leer más)

Economía

China muestra músculo

En el día a día de la guerra tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China, todo parece fríamente calculado. Quizá Donald Trump no quiso admitir que Xi Jinping tenía un par de ases en la manga: la suspensión de la compra de productos agrícolas norteamericanos y la devaluación al mínimo en 11 años de su moneda, el yuan, cual contrapeso frente a la imposición de nuevos aranceles a sus productos. O quizá prefirió que ocurriera para denunciar la manipulación de divisas que desató una tormenta en el mercado financiero global y avanzar otro casillero en el tablero de la confrontación. El juego que mejor juega y que más le gusta. Trump hizo saltar por los aires la tregua alcanzada en la cumbre del G20 de Osaka, Japón. Estados Unidos había acusado a China de devaluar en forma artificial el yuan, pero no había formalizado la denuncia. Por primera vez en un cuarto de siglo, Estados Unidos recurrió al Fondo Monetario Internacional. La debilidad del yuan encareció los productos norteamericanos en el mercado chino. ¿Era (leer más)

Catalejo

Honestidad propia, impunidad ajena

¿Por qué nos sorprende que ciudadanos de diferentes nacionalidades devuelvan billeteras y, en algunos casos, toleramos fortunas amasadas en forma inescrupulosa por políticos que ejercen cargos públicos? Quizá porque confiamos más en nosotros mismos que en aquellos que nos representan. O quizá porque, como ocurre en América latina y otros confines, nos conformamos con eso de “roban, pero hacen”. Lamentable, pero cierto. La honestidad personal prima sobre la corrupción, no condenada en las encuestas ni determinante en las elecciones. Los ciudadanos, según un estudio de investigadores de Estados Unidos y de Suiza publicado en la revista Science, devolvieron la mayoría de las 17.303 billeteras aparentemente perdidas en sitios públicos y privados de 355 ciudades de 40 países. Entre ellos, Argentina. Un supuesto turista se acercaba a alguien y le decía: «Hola, me he encontrado esto en la calle al doblar la esquina. Alguien debió de perderla. Yo tengo prisa y debo irme. ¿Podría usted encargarse, por favor?». Las billeteras, de plástico transparente, podían estar vacías o tener cantidades de dinero en monedas locales que variaban (leer más)