La violencia azota a América latina
Por primera vez en mucho tiempo, El Salvador tuvo un respiro: el 14 de abril no hubo un solo homicidio. Fue una jornada histórica, según el presidente Mauricio Funes. En tres años de gobierno debió lidiar con un espeluznante promedio de 12 asesinatos diarios que ha llegado a ser de 18 en el primer trimestre de 2012 y que, merced a una tregua bendecida por la Iglesia Católica entre la pandilla Mara Salvatrucha y su rival, la Mara 18, ha bajado a cinco asesinatos diarios desde marzo. El índice de violencia, igualmente, es de los más altos del mundo entre los auscultados por las Naciones Unidas. Se trata de la primera preocupación de los latinoamericanos. Lo consigna por segundo año consecutivo el informe Latinobarómetro, titulado esta vez La seguridad ciudadana, el problema principal de América latina: “Las tasas de homicidio en algunos países de la región han llegado a situaciones francamente epidémicas –concluye–. De hecho, ya es de público conocimiento que en la actualidad los países centroamericanos registran más muertes que las ocurridas durante las (leer más)
