Periodista senior con más de 35 años de trayectoria especializado en geopolítica, análisis político y economía internacional. Experto en comunicación multiplataforma (televisión, radio, prensa escrita y digital) con probada capacidad de liderazgo editorial y conexión con la audiencia. Experiencia como corresponsal en Estados Unidos y enviado especial a conflictos armados (Medio Oriente, Balcanes, Iberoamérica y Asia). Presentador de programas de primer nivel en televisión y radio. Director de medios digitales y columnista de opinión con amplia red de contactos en América, Europa y Asia.
La violencia racial estalló en Baltimore, como antes en Ferguson y otras urbes de los Estados Unidos, por el asesinato de afroamericanos desarmados a manos de policías blancos Lo detuvieron el 12 de abril. Murió una semana después por una lesión en la columna vertebral. La habría sufrido mientras era arrestado o mientras era trasladado en el patrullero. Tenía 25 años de edad. Era afroamericano, como Michael Brown, de 18 años, asesinado por la policía en Ferguson, Misuri; Walter Scott de 50, baleado en North Charleston, Carolina del Sur, y Eric Garner, de 43 años, fallecido después de que un agente lo agarró del cuello en Staten Island, distrito de la ciudad de Nueva York. En Baltimore, Maryland, disturbios y saqueos coronaron el funeral de Freddie Gray. La ira popular, como antes en Ferguson, se adueñó de la calles. ¿Qué hubo detrás, más allá del reclamo de justicia frente a otro afroamericano desarmado que resultó asesinado por policías blancos en un país, marcado por el sueño de igualdad de Martin Luther King, que tiene un (leer más)
Es más fácil, rápido y redituable, para muchos, ingresar en el mundo del delito que abrirse camino con un empleo formal En Inspección Los Pozos, caserío perdido en la pegajosa selva del sur de Colombia, Martha González esperaba, ansiosa, su día libre semanal para bailar vallenato. Tenía 25 años en 2000. Tenía 25 años y un novio (estaba asociada, en su léxico). Había pasado más de la mitad de su vida en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Se ufanaba de “ser guerrillera”. No se imaginaba con otra ropa que no fuera el uniforme. Su historia no sonaba descabellada. El ejército había matado a su padre cuando ella era adolescente. Debía optar entre acatar las órdenes de Tirofijo o rezar por la cosecha. El fusil R-15, cruzado sobre una mesa endeble, respondía por sí mismo y partía nuestro diálogo en dos. En esa disyuntiva se ven no pocos adolescentes de zonas marginales en América latina. En Paraguay, uno de cada siete chicos de 10 a 17 años no va al colegio y nueve de (leer más)
Cuando el primer ministro en funciones de Haití, Ariel Henry, regresó a Puerto Príncipe desde Buenos Aires, donde participó de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el panorama era aún más desolador que cuando había partido. Policías vestidos de civil atacaron su casa como correlato de una protesta por la muerte de varios de los suyos a manos de las pandillas, dueñas y señoras de un país que perdió la última institución elegida democráticamente: el Senado. Diez senadores concluyeron sus mandatos en enero. Como no hay elecciones desde octubre de 2019, el interinato de Henry se convirtió en una suerte de dictadura de facto sin un solo senador ni un solo diputado y sin certeza sobre la posibilidad de que los haitianos concurran a las urnas. Desde el crimen en julio de 2021 del presidente Jovenel Moïse, que gobernaba a golpes de decretos, Henry tomó las riendas del país. Había sido designado por Moïse, asesinado dos días después. Al no haber legisladores, el Congreso no pudo confirmarlo constitucionalmente. La última (leer más)
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