Actualidad

La tregua de cristal

Fiel a su manual de estilo de máxima presión y plazos de ultimátum, Donald Trump ha forzado una frágil tregua de dos semanas con Irán. En realidad, algo más parecido a un castillo de naipes en medio de un torbellino que a un cese del fuego real. El mediador inesperado, Pakistán, único país musulmán con poderío nuclear, se apuntó el presunto éxito diplomático con la ayuda discreta de China mientras Israel, excluido del acuerdo, bombardeaba zonas densamente pobladas de Líbano en el afán de repeler a Hezbollah y de anexar de facto parte de ese territorio. De prometer que “la ayuda está en camino” a la decisión de cañonear Irán hasta devolverlo a la Edad de Piedra y anunciar que «toda una civilización morirá esta noche», Trump intentó vender una victoria estratégica. Los objetivos militares, según él, habían sido superados a pesar de los kilos de uranio enriquecido bajo siete candados en las bóvedas iraníes y de la tímida apertura del estrecho de Ormuz, cerrado nuevamente. Ambas condiciones, inaceptables para Irán, llevaron a Benjamin Netanyahu (leer más)

Economía

El patriotismo de la escasez

Con su amenaza con bombardear a Irán hasta devolverlo a la Edad de Piedra, Donald Trump no solo agita el avispero en Medio Oriente. También apaga de facto las luces de las fábricas de semiconductores de Corea del Sur y vacía los tanques de nafta en las calles de Manila. La retórica bélica de ida y vuelta, moneda corriente desde los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero, no hizo más que cerrar un círculo vicioso que tiene como rehén a un punto geográfico minúsculo, pero vital: el estrecho de Ormuz. Por ese paso, de 33 kilómetros de ancho en su parte más angosta, fluye la quinta parte del petróleo mundial. Mientras el régimen teocrático insiste en mantenerlo cerrado y Trump condiciona cualquier tregua a su reapertura, el mercado ya ha dictado sentencia: los precios del crudo vuelan y las bolsas caen. Irán lanzó oleadas de drones y misiles balísticos contra diversos países de la región, principalmente Israel y aquellos que albergan instalaciones militares norteamericanas o son percibidos como sus aliados (leer más)

Actualidad

Irán a la sombra de Irak

Durante décadas, Occidente procuró debatir la guerra en los claustros académicos o en los manuales de inercia doctrinal. Se hablaba de la guerra del futuro como una especulación tecnológica, casi cinematográfica, mientras el relato político vendía la ilusión reconfortante de que la democracia y la globalización eran un camino de ida para consolidar la paz como un estado por defecto. Al calor de la guerra contra Irán, cuatro años después de la invasión rusa de Ucrania, aquellas teorías cayeron en saco roto. La guerra dejó de ser una anomalía. El orden internacional posterior a 1945 ha sido reemplazado por un enjambre de trincheras y algoritmos. La renuncia de Joe Kent al cargo de director del Centro Nacional de Antiterrorismo de Estados Unidos en rechazo a la decisión de Donald Trump de declararle la guerra a Irán forzado por Israel, así como la admisión con más silencios que certezas de su jefa, Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional, de la ausencia de una amenaza inminente contra el interés nacional tuvo un efecto déjà vu. Que remite (leer más)

Videos

Cuatro años sin paz

La invasión de Ucrania lleva cuatro años. Aquello que comenzó en la madrugada del 24 de febrero de 2022 como una operación militar especial lanzada por Rusia se convirtió en una guerra de desgaste que no solo ha redibujado el mapa de Europa. También ha sacudido los cimientos del orden, la economía, la seguridad alimentaria y las alianzas políticas en cada rincón del planeta. “El aumento de los ataques de Rusia durante las treguas responde a una estrategia sistemática contra la población civil”, dice Ivan Fechko, analista senior para América Latina del consejo de política exterior de la organización no gubernamental Ukrainian Prism, desde Kiev, en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV. El sonido de las sirenas en Kiev marcó el comienzo de la mayor prueba para el orden internacional en el siglo XXI. Tras 48 meses o 1.460 días de resistencia, Ucrania no solo lucha por prevalecer. Su presidente, Volodimir Zelenski, enfrenta el dilema más amargo de su carrera: cómo aceptar una paz justa sin que el costo sea la integridad territorial que sus (leer más)

Cultura

Las intimidades del poder

Antes de la brutal incursión de Hamas en Israel, el 7 de octubre de 2023, el gobierno de Joe Biden no quería malgastar su capital político en Medio Oriente. Era más redituable, en vísperas de un año electoral, insistir en moler a Rusia por la guerra contra Ucrania y repeler la intención de China de implantar un nuevo orden mundial codo a codo con Vladimir Putin. El rival republicano de Biden, ahora de Kamala Harris, Donald Trump, no dejó de estar en contacto con Putin, inclusive después de abandonar la Casa Blanca. También supo mantener su sintonía fina con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, más cómodo con él que con Biden. Estalló la guerra de Israel contra Hamas en la Franja de Gaza y, un día después, contra Hezbollah en el sur de Líbano, así como contra los hutíes en Yemen y, más recientemente, contra Irán en forma directa. Aquello que se temía pasó a ser realidad. Israel e Irán llevan muchos años embarcados en una conflagración. Lejos del nacionalismo y a favor (leer más)

Actualidad

El rol de Rusia y China en Medio Oriente

A poco de comenzar la escalada militar en Medio Oriente, con casi 200 misiles balísticos lanzados por Irán contra Israel e interceptados por el sistema defensivo Cúpula de Hierro, el régimen de Vladimir Putin condenó «firmemente» la ofensiva terrestre del Estado judío en Líbano. El Ministerio de Exteriores de Rusia abogó por el retiro de las tropas israelíes del territorio libanés. En ese caso, Putin debería hacer lo mismo con las suyas en Ucrania, donde ha violado el derecho internacional. Rusia y China han tenido históricamente buena sintonía con la causa palestina. Tras la masacre terrorista del 7 de octubre de 2023 se ofrecieron como mediadores. Toda guerra es política y económica. Ni la Franja de Gaza ni Cisjordania, las dos cabeceras palestinas enfrentadas entre sí, tienen petróleo u otros recursos. El atractivo para Rusia y China, en su afán de crear un nuevo orden mundial, consiste en desacreditar el papel de Occidente. La tensión llevó al gobierno de Estados Unidos a marcar una sutil diferencia entre las represalias de Israel contra Hamas y Hezbollah, (leer más)

Política

El eje del mal 2.0

Superado el impacto de los ataques calibrados de Irán contra Israel, Vladimir Putin y Xi Jinping parecieron ponerse de acuerdo con Estados Unidos y la Unión Europea para abogar por la moderación. Palabra clave, empleada por Joe Biden para detener una réplica inmediata de Israel y, anteriormente, para convencer a Benjamin Netanyahu de evitar la muerte de civiles en la guerra contra Hamas en la Franja de Gaza. Más de 33.600, según cifras provisionales. Un poco más alto elevó la voz la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, con su orden de evitar un genocidio sin pronunciarse sobre el caso presentado por Sudáfrica. En ese entramado, Estados Unidos teje un nuevo eje del mal después del trazado por George W. Bush antes de la guerra contra Irak. Aquel estaba compuesto por ese país, Irán y Corea del Norte. Tenía un defecto de fábrica. Irak e Irán estaban gobernados por regímenes religiosamente opuestos. Una teocracia chiita y una dictadura sunita, respectivamente. Que habían librado una guerra descarnada entre sí. La dinastía más cerrada del planeta (leer más)

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Crimen sin castigo

A dos años y unos días del comienzo de la guerra, Rusia no ha conquistado la región del Donbás. Ucrania tampoco ha podido recuperarla. La guerra en la Franja de Gaza desvió un poco la atención, pero Ucrania cobra nuevamente relieve por las presidenciales del 17 de marzo en Rusia, en las cuales Vladimir Putin no tiene oponentes de fuste, y la reciente muerte del líder opositor Alexei Navalny en una prisión de Siberia. «La muerte de Navalny va a seguir siendo un misterio durante años”, reflexiona Vladimir Rouvinski, oriundo de Siberia, director del Laboratorio de Política y Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad ICESI de Cali, Colombia, en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea enfrentan dificultades internas para renovar la ayuda a Ucrania mientras Rusia, con el apoyo de China e India, supera el bloqueo económico. En el medio han muerto y han resultado heridos miles de civiles y de soldados. La llamada operación militar especial emprendida por Putin el (leer más)

Actualidad

Lápidas rusas

Tres días antes de la muerte del líder opositor ruso Alexei Navalny en una de las prisiones más alejadas de la civilización, en lo peor de Siberia, la Guardia Civil de España halló en un garaje municipal de Villajoyosa, Alicante, el cadáver de Maxim Kuzminov. Era un piloto ruso que había desertado a los 28 años de la guerra contra Ucrania en un helicóptero de combate. Cinco balazos, distribuidos prolijamente entre la cabeza y el pecho, habían acabado con su vida. Labor de sicarios, de modo de advertir qué podía ocurrirles a los traidores. Kuzminov había recibido medio millón de dólares de Ucrania a cambio de su defección. En septiembre de 2023, al mes siguiente de la fuga, ofreció una rueda de prensa en Kiev flanqueado por militares ucranianos. Criticó al régimen de Vladimir Putin y explicó las razones por las cuales estaba en contra de la guerra. Fue su sentencia de muerte. El Kremlin le prometió que no iba a vivir lo suficiente para ser sometido a juicio. Cumplió. En el helicóptero militar Mi-8 (leer más)

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El año de las urnas y de las armas

«El sistema político que conocemos como democracia ha mostrado una enorme capacidad de adaptación a los nuevos momentos históricos», afirma Aníbal Pérez-Liñán, profesor e investigador de Ciencia Política y de Estudios Globales en la Universidad de Notre Dame, de Estados Unidos, durante una entrevista en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV. No es un programa más, sino el número 100 de este ciclo de 15 minutos semanales y monedas, como solemos decir, que comenzó el 5 de febrero de 2022. Coincide con los primeros albores de un año signado por las urnas y por las armas. ¿Qué marcará 2024? Será un test de estrés para el sistema democrático por la cantidad de elecciones. Casi medio mundo irá a las urnas. Y, también, un enigma sobre el impacto que podrían tener en ellas y en las sociedades en general los conflictos en curso. «Hay que hacer una diferencia fundamental entre la capacidad para llegar al poder y la capacidad para gobernar» En especial, el de la Franja de Gaza después de la masacre cometida (leer más)

Actualidad

La indiferencia del mundo

La disolución de la autoproclamada República de Nagorno Karabaj pone un broche al brutal embate del gobierno autocrático de Azerbaiyán contra su población, de mayoría armenia. El doloroso éxodo hacia Armenia de miles de personas en vehículos serpentea en las empinadas montañas del Cáucaso Sur a pesar de la promesa del presidente azerí, Ilham Aliyev, de crear un enclave multiétnico. Difícil en una región en la que, más allá de las diferencias étnicas y religiosas entre musulmanes (azeríes) y cristianos (armenios), prima el resentimiento después de varias rondas de combates mortales desde la disolución de la Unión Soviética. La capitulación del presidente de Nagorno Karabaj, Samvel Shahramanián, implica el final a plazo fijo de la República de Artsaj, como la llaman los armenios, el 1 de enero de 2024. Implica también la recuperación a sangre y fuego de un territorio a un costo tan alto como un genocidio a los ojos del especialista en derecho internacional Luis Moreno Ocampo, primer fiscal de la Corte Penal Internacional entre 2003 y 2012, y fiscal adjunto del Juicio (leer más)

Economía

El ganador de una guerra ajena

Alfombra roja para Xi Jinping y salvavidas del mismo color para Vladimir Putin. La premisa: terminar con las sanciones unilaterales contra Rusia y respetar la integridad territorial de todos los países. ¿Incluido Ucrania, al cual Rusia le arrebató la mayor parte de la península de Crimea, concretamente la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, así como también los territorios del este y del sur de las provincias de Donetsk y de Lugansk? Puntos suspensivos sobre la propuesta de paz china abrazada por Putin el 21 de marzo como la base de supuestas negociaciones en la cuales falta la voz de la otra parte. La de Volodomir Zelenski. En este enjambre de idas y venidas, con una cumbre maquillada por una amistad sin límites en Moscú, predominan los intereses, Xi hizo suyo el papel de gran mediador en la guerra de Ucrania días después de lograr que se reconciliaran enemigos íntimos como Arabia Saudita e Irán por medio del establecimiento de relaciones diplomáticas. De prosperar el plan chino de 12 puntos para terminar (leer más)

Sociedad

El apagón anímico

El segundo año de la pandemia fue más difícil que el primero, según el índice anual de Gallup sobre las vivencias positivas y negativas de las personas. En 2021, dice, el mundo se convirtió en un lugar un poco más triste y la gente se mostró más preocupada y estresada que en 2020. Al año siguiente, más allá la liberación de algunas restricciones como los confinamientos, la situación empeoró. El síndrome de burnout (literalmente quemado) no perdona. El 42 por ciento de las personas con empleos de escritorio se sienten agotadas, dice un sondeo de Future Forum realizado en Estados Unidos, el Reino Unido, Japón, Australia, Alemania y Francia. ¿Estamos todos quemados? En Argentina, sin ir más lejos, prospera la insatisfacción. La preocupación, la incertidumbre, el miedo y la desconfianza encabezan la tabla de las perspectivas sobre el futuro en el informe mensual de Taquion. El título no deja lugar a dudas en vísperas de las elecciones primarias y generales: El año de la desconfianza. Va en línea con otras encuestas que también reflejan la (leer más)

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Cómo sentar a Rusia en el banquillo

Balance provisional de la guerra en Ucrania: 7.199 civiles muertos y 11.756 heridos, según los datos del 13 de febrero de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) que recoge Ignacio Hutin en el informe A un año de la invasión rusa a Ucrania: derechos humanos y crímenes de guerra, publicado por CADAL, y comenta en el programa Cuarto de Hora. Un año, que se cumple el 24 de febrero, en el cual más de 14 millones de ucranianos debieron abandonar sus hogares. De ellos, 6,5 millones se desplazaron hacia otras regiones de Ucrania, cinco millones hallaron refugio en países de la Unión Europea y 2,8 millones emigraron a Rusia y Bielorrusia. La guerra continúa y la economía global sufre las consecuencias: la reducción de los suministros de grano, fertilizantes y energía se combina con más inflación e incertidumbre. Dice Hutin, consejero consultivo de CADAL, que los civiles y los no combatientes son intocables según el Derecho Internacional Humanitario, la rama del Derecho Internacional que se aplica únicamente en el (leer más)

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Nostalgia rusa de poder

Aquello que iba a ser una operación militar especial, según la jerga rusa, terminó siendo una guerra en toda regla. Como dice Ignacio Hutin, consejero académico de CADAL, en el programa Cuarto de Hora, “Rusia y, sobre todo, Putin están intentando volver a la mesa grande a la política internacional”, pero “el lugar hegemónico de la Unión Soviética no existe desde hace más de 30 años”. Rusia esperaba el 24 de febrero una victoria relámpago contra la vecina Ucrania, república independiente a la cual le arrebató la península de Crimea en 2014. Pasaron ocho meses en los cuales millones de ucranianos se vieron obligados a abandonar sus hogares mientras se acerca el invierno y crecen los temores nucleares. Hutin, magíster en Relaciones Internacionales y licenciado en Periodismo especializado en Liderazgo en Emergencias Humanitarias, en Europa Oriental, la Eurasia post soviética y los Balcanes, sostiene que perder Ucrania significaría para Rusia un “golpe muy duro para el orgullo nacional”. Las fuerzas de Vladimir Putin utilizan drones para degradar el suministro de energía de Ucrania, sumiendo a (leer más)