Entre el estupor y la reincidencia

Donald Trump moduló el tono tras un nuevo intento de asesinato, pero la tregua retórica duró poco




Trump: “Siempre es impactante cuando ocurre algo así. Me pasó a mí, un poco. Y eso nunca cambia”
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Sombríamente reflexivo e inusualmente conciliador se mostró Donald Trump después de enfrentar el tercer intento de asesinato en menos de dos años. La descripción de Will Weissert, periodista de Associated Press (AP), reflejaba una serenidad poco habitual en el presidente de Estados Unidos. Como en julio de 2024 en Butler, Pensilvania, cuando resultó herido en la oreja y murió un simpatizante a manos de un francotirador, Trump instó en un primer momento a la “sanación” de “la discordia y la división” en la sociedad. Dos meses después, agentes del Servicio Secreto abatieron a un hombre armado con un rifle mientras jugaba golf en su club de West Palm Beach, Florida.

Trump asistía por primera vez como presidente a la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, algo que no había hecho durante su mandato anterior quizá por su alergia al periodismo. Se trata de una tradición de Washington desde 1921 de la cual participan la plana mayor del gobierno, legisladores, diplomáticos y más de 2.000 invitados. A los postres, el presidente suele pronunciar un discurso humorístico. Eso tenía previsto Trump.

La US Marine Band había interpretado Hail to the Chief (Saludo al Jefe) en el salón de baile del Hotel Washington Hilton. Los comensales comenzaban a degustar el primer plato, ensalada de burrata y arvejas de primavera, cuando la fiesta se convirtió en un caos. Al menos cuatro disparos hicieron temblar a los presentes y ponerse a cubierto mientras Trump y su esposa seguían atentamente un truco de magia que realizaba de pie entre ellos el mentalista Oz Pearlman con un papel en la mano. El vicepresidente JD Vance fue el primero en ser evacuado por el personal de seguridad.

El perfil de Allen, de 31 años, no encaja en el estereotipo del paria social

Había entrado en escena Cole Thomas Allen, docente de Torrance, suburbio de Los Ángeles, California, que recorrió el país en tren de un extremo al otro, con una escala en Chicago, para cometer el magnicidio en Washington. Lo detuvieron de inmediato. Llevaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos. ¿Cómo ingresó en el salón de baile? Estaba alojado en el hotel, el mismo en cuyas puertas fue baleado Ronald Reagan en 1981.

El perfil de Allen, de 31 años, no encaja en el estereotipo del paria social. Tiene una formación académica de élite que incluye una licenciatura en ingeniería por el Instituto de Tecnología de California en Pasadena y una maestría en ciencias de la computación. Sus antiguos profesores lo describen como un alumno brillante y educado, mientras que sus registros laborales lo señalan en una academia de preparación universitaria como «maestro del mes» en 2024. Ese año donó 25 dólares para la campaña presidencial de Kamala Harris, rival demócrata de Trump.

En su comparecencia, Trump se comparó con Abraham Lincoln. Fue, en 1865, el primero de los cuatro presidentes norteamericanos asesinados con armas de fuego. Reforzó de ese modo su narrativa épica. El riesgo de vida pasó a ser una validación política. Si el sábado por la noche pedía limar asperezas en la sociedad, el domingo por la mañana fustigaba a la justica por impedirle la construcción de un salón de baile en el Ala Este de la Casa Blanca a raíz de la demanda “interpuesta por una mujer que paseaba a su perro y que no tiene ninguna legitimación”. La concordia resultó ser transitoria.

Jorge Elías



Acerca de Jorge Elias 1902 Articles
Soy periodista, escritor y presentador de radio y televisión con una carrera galardonada en asuntos internacionales y análisis político y económico. He trabajado en medios líderes de Argentina, Iberoamérica, Estados Unidos y España, incluyendo el Grupo Prisa, Fox News Latino, Worldnet Television, Radio Continental, el diario La Nación, la Televisión Pública Argentina y el Canal de la Ciudad, en los que he liderado equipos periodísticos. Dirijo el medio digital El Ínterin y soy analista en organizaciones defensoras de la libertad de prensa y los derechos humanos. Fui corresponsal en Estados Unidos, México y Canadá, y enviado especial a zonas de conflicto y elecciones de varios países en los cuales he mantenido entrevistas con más de 50 presidentes y primeros ministros.

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