Otras voces

Irlanda, la despenalización del aborto y el cambio de la sociedad

Por Kimiko de Freytas-Tamura | The New York Times DUBLÍN — Hubo júbilo entre algunos; otros quedaron devastados. Sin embargo, el sentimiento prevalente, aun horas después de que se anunciara que los irlandeses votaron para despenalizar el aborto, fue la sorpresa. Sin importar cómo se sintieran respecto al resultado del referendo, todos fueron testigos de la culminación de un cambio radical en la sociedad irlandesa, uno que se ha dado con bastante rapidez. La cultura del silencio y de la deferencia a las autoridades religiosas que por mucho tiempo dominó este país han desaparecido. Ahora esta nación ha surgido como una que encabeza los valores liberales. “Irlanda ha dado un giro de 180 grados en todo”, dijo Adam Tyrrell, de 24 años, visiblemente sorprendido mientras fumaba un cigarrillo en el centro de la capital frente a calles que comenzaban a llenarse de multitudes que celebraban la votación. En un plazo de treinta años, este país, de 4,8 millones de habitantes, ha experimentado cambios socioeconómicos considerables: pasó de ser una nación profundamente católica y pobre a una (leer más)

Política

El corte inglés

Por Jorge Elías A comienzos de 2013, David Cameron anunció que, de ganar las elecciones, iba a plantearles a los suyos si el Reino Unido debía seguir siendo un miembro de la Unión Europea (UE). Pretendía apaciguar el airado reclamo de soberanía de buena parte de su partido, el conservador, y del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), liderado por Nigel Farage. ¿Quién iba a imaginar que, aceptado el reto, la diputada laborista Jo Cox iba a ser cruelmente asesinada por un desquiciado de ultraderecha después de defender en un acto político la permanencia del reino en la UE y que esa muerte inútil no iba a serenar los ánimos secesionistas de más de la mitad de la población? La salida del Reino Unido de la UE, la primera de un Estado miembro, ahonda la crisis de un continente en apuros frente a una economía débil, problemas de deuda, legiones de inmigrantes e inestabilidad geopolítica al sur y al este de sus fronteras. Se trata de un reproche al consenso de posguerra, aquel (leer más)

Política

Alfa, beta, Syriza

La victoria en las legislativas de Grecia de las filas de Alexis Tsipras es la más importante en Europa de una agrupación antisistema, enervada al calor de la crisis y de las protestas de los indignados Sobre la hora, el Parlamento griego aprobó en 2011 un plan de austeridad impopular para evitar una devastadora bancarrota. Miles de personas clamaban en la céntrica Plaza Sintagma y otros barrios de Atenas contra los errores de los políticos y la codicia de los banqueros. Hubo heridos y destrozos. Diez años después del ingreso de Grecia en la Unión Europea (UE), rechazado inicialmente en 1999, muchos se preguntaban qué habían hecho mal. Otros se preguntaban si la UE debió aceptar a un país que distaba de alcanzar sus metas fiscales y que, en 2001, dibujó sus números para cumplir con los requisitos. Los griegos, indignados como los españoles, los islandeses, los norteamericanos y los ciudadanos de otras latitudes, protestaban contra un plan que acarreaba ajustes, privatizaciones y alzas de impuestos. De no ser aprobado, Grecia iba a quedarse sin (leer más)