#YoSoy132, otro signo de desencanto
Iba ser una campaña a tres bandas, lo usual en México, aunque las circunstancias fueran diferentes por la guerra del presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico y entre los barones de la droga. Las presidenciales del 1 de julio eran entre el apuesto marido de una actriz de telenovela, una mujer con cara de muñeca quinceañera por su eterna sonrisa y un candidato izquierdista aparentemente acabado, según las caracterizaciones de los mexicanos. Transcurrían sin altibajos hasta que brotó un signo del desencanto popular con demandas parecidas a las del movimiento español 15-M y el norteamericano Occupy Wall Street. Apareció el 11 de mayo el movimiento Somos más de 131, luego rebautizado, cual hashtag (etiqueta) de Twitter, #YoSoy132. Eran estudiantes que habían ido a la Universidad Iberoamericana, en la capital mexicana, donde disertaba el favorito, Enrique Peña Nieto, candidato por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y marido de la actriz Angélica Rivera, protagonista de telenovelas en el Canal de las Estrellas, de Televisa. El llamado Candidato de las Mujeres, aupado por los medios de comunicación, había (leer más)
