Tiempo de incertidumbre

La incertidumbre, previa a la pandemia, se ha acrecentado con ella tanto en la salud y en la economía como en la política, Universidad Crítica, programa creado por Avelino Porto y conducido por Jorge Elías, Canal Metro, 25 de abril de 2020




Un fresco de la incertidumbre: Aislamiento social, de Martín Dinatale, 2020

Es tiempo de incertidumbre. De no saber qué vendrá. Esa sensación, la de incertidumbre, precedió a la pandemia y sobrevive con ella. Con vueltas a la nueva normalidad en algunos países y con medidas aún más drásticas en otros para mantener a la gente puertas adentro.

Una situación que José Eduardo Abadi, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional, prefiere no llamar encierro ni confinamiento, de modo de evitar una “vivencia de prisión” que provoque “sumisión, angustia, rabia y culpa”.

La sensación de incertidumbre, según Claudio Ghiso, psicólogo, profesor titular de psicología jurídica en la UBA y adjunto en la Universidad de Belgrano, especialista en psicología forense, causa “ansiedad, frustración y enojo”. Porque, agrega, “la pandemia nos afecta a todos, pero a algunos de manera más severa”.

La incertidumbre campea tanto en Argentina como en otros países frente a una incógnita: cómo será el futuro inmediato

En Brasil, el principal socio comercial de Argentina, la incertidumbre se asocia con la  insistencia de Jair Bolsonaro en llamar “gripecita” al coronavirus, convocar actos masivos y desafiar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Eso se traduce en el éxodo de ministros y en las peleas con los gobernadores. En especial, el de San Pablo, Joao Doria, antes su aliado.

Héctor Luis Saint-Pierre, doctor en filosofía política, coordinador ejecutivo del Instituto de Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Estatal de San Pablo, donde dicta clases de relaciones internacionales, no sale de su asombro y estupor: “La situación de Brasil es trágica”, redondea.

Bolsonaro, al estilo Donald Trump, privilegia la economía. En ese terreno, Fausto Spotorno, economista, director de Orlando Ferreres y Asociados y del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), admite que “el mundo no estaba preparado institucionalmente y en materia de infraestructura para combatir una pandemia”, pero se muestra “poco amigo de hablar de un cambio de paradigma” el día después. “En las crisis se aprende o se actúa con miedo y uno se encierra”, observa.

No es el caso de Leonardo Tutti, propietario de Industrias Sthal, fabricante de carrocerías, acoplados y bateas para camiones de carga. La sigue peleando en San Andrés de Giles, provincia de Buenos Aires, con viento en contra por cheques rechazados, ventas en pesos e insumos en dólares. Cual postal de la pandemia, sus empleados usan barbijos y desinfectan los camiones un día antes de poner manos a la obra. Tres de cada cuatro pymes de Argentina sortean las dificultades propias de esta época y de la anterior, también signada por la incertidumbre.

Producción: Adriana Bagnera

Producción Ejecutiva: Aldo Bargiano

Dirección: Daniel Costoya



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