Periodista senior con más de 35 años de trayectoria especializado en geopolítica, análisis político y economía internacional. Experto en comunicación multiplataforma (televisión, radio, prensa escrita y digital) con probada capacidad de liderazgo editorial y conexión con la audiencia. Experiencia como corresponsal en Estados Unidos y enviado especial a conflictos armados (Medio Oriente, Balcanes, Iberoamérica y Asia). Presentador de programas de primer nivel en televisión y radio. Director de medios digitales y columnista de opinión con amplia red de contactos en América, Europa y Asia.
A dos años y unos días del comienzo de la guerra, Rusia no ha conquistado la región del Donbás. Ucrania tampoco ha podido recuperarla. La guerra en la Franja de Gaza desvió un poco la atención, pero Ucrania cobra nuevamente relieve por las presidenciales del 17 de marzo en Rusia, en las cuales Vladimir Putin no tiene oponentes de fuste, y la reciente muerte del líder opositor Alexei Navalny en una prisión de Siberia. «La muerte de Navalny va a seguir siendo un misterio durante años”, reflexiona Vladimir Rouvinski, oriundo de Siberia, director del Laboratorio de Política y Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad ICESI de Cali, Colombia, en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea enfrentan dificultades internas para renovar la ayuda a Ucrania mientras Rusia, con el apoyo de China e India, supera el bloqueo económico. En el medio han muerto y han resultado heridos miles de civiles y de soldados. La llamada operación militar especial emprendida por Putin el (leer más)
Engañoso era todo hasta que ardió Kosovo. Tan engañoso que varios revisionistas se habían apresurado a encasillar el siglo XX entre 1914, por el comienzo de la Primera Guerra Mundial, y 1989, por el fin del Muro de Berlín. Demasiada prisa demostraron, de ese modo, en su afán de adelgazar la centuria a sus tres cuartas partes: apenas 75 años. No habrán imaginado que algo más iba suceder. Algo más, no por mera casualidad, en donde signaron el principio, los Balcanes. La balcanización, sin embargo, no respeta fronteras ni, muchos menos, caprichos del calendario. Es, hoy por hoy, el reverso del mundo homogéneo, sin altibajos, que promueve la globalización. Da fe de ello el caos en el que viven, o sobreviven, albaneses y serbios en la provincia yugoslava después de haber huido por igual, aunque en dirección opuesta, de los misiles de la alianza atlántica (OTAN), más que de sí mismos. La guerra, o represalia, en la que Occidente privilegió por primera vez en la historia los derechos humanos sobre los soberanos, arrojó un saldo (leer más)
El desplome del precio del crudo altera los equilibrios geopolíticos globales, regionales y locales y, por si fuera poco, se cobra cerca de 100.000 puestos de trabajo MADRID.– La mancha se expande. No sólo por el desplome del precio del petróleo, del orden del 60 por ciento en un año, sino, también, por sus consecuencias. La redistribución de los beneficios entre los países productores e importadores supone una fenomenal volatilidad geopolítica por la cual pierden los vendedores, con presupuestos atados a mayores ingresos, y ganan los compradores, bendecidos por la depreciación. Eso no es todo. Las grandes compañías del sector han recortado en un año cerca de 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo, sobre todo en las áreas de exploración, servicios y administración. Se trata de un traslado de poder de los países productores a los consumidores, acaso una crisis de magnitud como la de 1973. En aquella ocasión, la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo, integrada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Egipto, Siria y Túnez, así como (leer más)
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