Sociedad

Trump, en el ojo del huracán

Doce años después del huracán Katrina, causante de 1.833 muertes y enormes daños en Nueva Orleans, Harvey ha sacudido a un mundo que le teme con igual intensidad al ISIS y al cambio climático. Lo dice el Pew Research Center. La divulgación de su estudio, a comienzos de agosto, precedió a los atentados terroristas en Cataluña y al desastre en el sur de Estados Unidos. Más relegados quedaron, entre las preocupaciones de los consultados en 38 países, los ciberataques, así como la suerte de los refugiados de países en conflicto, como Siria e Irak, y el poder y la influencia de Estados Unidos, Rusia y China. En ese orden. El calentamiento global no engendró el huracán Harvey, convertido en una de las peores tormentas de la historia de Estados Unidos. No lo engendró, pero su impacto no habría sido tan devastador de no haber aumentado la temperatura del planeta. Donald Trump estuvo en Texas. Vio la magnitud del desastre. La vio y la tuiteó: “Quiero que lo hagamos mejor que nunca. Quiero que esto se (leer más)

Política

Terrorismo a precio vil

Durante el mes de Ramadán, los musulmanes deben cumplir con el sawn (ayuno) desde el alba hasta la puesta de sol. A la hora de la cena estaba abarrotado el centro de Bagdad, Irak. Estallaron dos coches repletos de explosivos. Al día siguiente, temprano, cuando la gente salía de su casa, un camión bomba hizo estragos en el barrio diplomático de Kabul, Afganistán, nido del régimen talibán y de Al-Qaeda. En ambos atentados, así como en un posterior ataque suicida contra el aeropuerto de Jalalabad, también en Afganistán, pudo haber dejado su huella el Daesh, ISIS o Estado Islámico, aunque no se los haya atribuido. La pérdida de territorio en cuotas en Irak y en Siria, donde el Daesh pretende apuntalar su califato, es directamente proporcional al aumento de las masacres en otros confines. Las instrucciones son precisas: ejecutar atentados baratos con vehículos, cuchillos o explosivos en sitios concurridos, como un estadio, una discoteca, un teatro, un mercado o la vía pública. En eso se diferencia de Al-Qaeda, de la cual se desprendió en 2014. (leer más)

Sociedad

Crímenes ambientales

Por Jorge Elías La Organización de las Naciones Unidas (ONU) logró el 12 de diciembre de 2015 que 195 naciones se comprometieran a detener el aumento de la temperatura del planeta. Fue el gran paso de la conferencia del clima de París (COP21), ratificado por los Estados Unidos, China y el Parlamento Europeo, entre otros. Los representantes de casi 200 países acordaron ahora en Kigali, Ruanda, la eliminación progresiva de los hidrofluorocarbonos (HFC), gases de efecto invernadero muy nocivos para el ambiente. El acuerdo supone la exclusión de los gases utilizados en heladeras, aerosoles y aparatos de aire acondicionado, capaces de atrapar miles de veces más calor en la atmósfera que el dióxido de carbono. En 2015, el termómetro global batió el récord de incremento de la temperatura y de la emisión de gases de efecto invernadero. Resultó ser el año más caluroso desde que se tienen registros, según la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA). Superó en un grado centígrado o más al período comprendido entre 1880 y 1899. El fenómeno (leer más)

Política

Crónica de un ataque anunciado

Bruselas, blanco de tres atentados coordinados por el Estado Islámico, alberga a las principales instituciones de Europa Por Jorge Elías Era previsible, según el primer ministro de Bélgica, Charles Michel. “Pasó lo que temíamos”, redondeó. “Los terroristas atacaron Bruselas, pero el objetivo era Europa”, repuso el presidente de Francia, François Hollande, golpeado por los dos atentados contra París en 2015. La ira sacudió tres veces a la capital de Bélgica, sumiendo en el pánico al aeropuerto y una estación de metro. Sacudió, en realidad, a los cimientos de la capital del continente, sede de instituciones de la Unión Europea (UE) como el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, aunque también sesione en Estrasburgo. Dejó decenas de muertos y heridos. Y un sello, el del Estado Islámico (EI), alias ISIS, alias Daesh, reivindicando la autoría. Pudo ser a causa del arresto, días antes, de Salah Abdeslam, cabecilla de los atentados de noviembre en París. Lo detuvieron en el barrio de Molenbeek, Bruselas. Ese enclave de 100.000 habitantes, con mayoría de musulmanes, más de (leer más)