Política

Los muchachos trumpistas

Menudo berrinche montó Donald Trump, obstinado en no concederle la victoria a Joe Biden y en insistir en las denuncias de fraude en las elecciones. La purga en la Casa Blanca empezó con el jefe del Pentágono, Mark Esper, fired (despedido) por no haber enviado tropas para contener los disturbios contra la brutalidad policial tras el asesinado de George Floyd, y continuó con el director de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad, Christopher Krebs, en el cadalso por haber opinado que las elecciones resultaron ser “las más seguras en la historia de Estados Unidos«. El zafarrancho incluyó la reducción de las fuerzas militares de 4.500 a 2.500 en Afganistán y de 3.000 a 2.500 en Irak a pesar de los reparos de los militares. Una desescalada a la cual se oponía el exsecretario Esper, de modo de preservar la seguridad en ambos países tras las guerras que declaró George W. Bush en respuesta a la voladura de las Torres Gemelas. Si el lema en Argentina era “ni yanquis ni marxistas, peronistas”, en Estados (leer más)

Política

La fatiga democrática

El agotamiento de un período económico exitoso para América latina, por el boom de los precios de las materias primas, ahondó un fenómeno conocido que no deja de ser sorprendente después del yugo de las dictaduras militares. El de la fatiga democrática, ligada a la escasa o mediocre oferta electoral y las demandas sociales no atendidas. El final del ciclo ventajoso coincidió con el influjo de Donald Trump, del Brexit y de movimientos de decepcionados que, a su vez, recreó otro fenómeno. El del populismo, nutrido de una demagogia que no distingue entre derecha o izquierda en su afán de decantar el resentimiento contra las élites. Pan y circo desde el imperio romano. Nueve de las 15 presidenciales que hubo en América latina desde 2017 depararon cambios. Cuatro de las seis en los cuales prevaleció el partido de gobierno se vieron empañadas por denuncias de fraude de la oposición o de veedores internacionales: Venezuela, Paraguay, Nicaragua y Honduras. En las otras dos, República Dominicana y Costa Rica, se impuso la continuidad. La buena noticia es (leer más)

Otras voces

Las dos amenazas contra la democracia liberal

Por Dani Rodrik | Project Syndicate CAMBRIDGE – Hoy casi todos denuncian que la democracia liberal está en crisis. La elección de Donald Trump, la votación a favor del Brexit en el Reino Unido y el ascenso electoral de otros populistas en Europa han puesto de manifiesto la amenaza de la “democracia iliberal”: una forma de política autoritaria que tiene elecciones populares pero poco respeto al imperio de la ley y a los derechos de las minorías. Son menos los analistas que advirtieron que la democracia iliberal o el populismo no son las únicas amenazas políticas. La democracia liberal también está siendo debilitada por una tendencia a poner el acento en “liberal” en detrimento de “democracia”. En esta forma de política, los gobernantes están aislados de su responsabilidad democrática por una multiplicidad de restricciones que limitan la variedad de políticas que pueden implementar; estas son establecidas por organismos burocráticos, reguladores autónomos y tribunales independientes o impuestas externamente por las reglas de la economía global. En su nuevo y valioso libro The People vs. Democracy [El pueblo contra la (leer más)

Sociedad

Nosotros y los otros

El sufijo ismo, elegido la palabra del año por el diccionario Merriam-Webster, refiere términos asociados con fenómenos políticos no siempre simpáticos, como populismo Por Jorge Elías En apariencia, la académica francesa Chantal Delsol dispara a quemarropa contra el populismo en su libro Populismos, una defensa de lo indefendible (Ariel, 2015): “Es, en primer lugar, un insulto” porque representa a “partidos o movimientos políticos que se considera que están compuestos por gente idiota, imbécil o incluso tarada”. Luego desgrana el resentimiento de los primeros tiranos griegos, hijos de esclavos, carniceros, alfareros y arrieros. Y páginas después justifica el odio que suscita el populismo entre “nosotros y los otros”, así como la provocación y la mala educación al soltar a gritos aquello que, según ella, muchos piensan y callan. El populismo, sea de derecha o de izquierda, nace del rencor. O, en palabras de Delsol en plan de defenderlo, “de la constante estigmatización, que no es más que el claro ejemplo de la pervivencia de una lucha de clases y de la enfermedad de una democracia que, (leer más)