Presidente por un rato
Haya ganado Bush o haya ganado Gore, el próximo gobierno estará signado por la falta de legitimidad WEST PALM BEACH, Florida.– Pálpitos, o justificaciones, hay por doquier. Hasta en los Estados Unidos. Dicen en Washington, por ejemplo, que el resultado de las elecciones presidenciales suele estar sujeto al último partido de los Redskins, crédito local de fútbol americano. Si ganan el domingo previo, gana el martes el candidato por la Casa Blanca; si pierden, paciencia, gana el candidato por la oposición. Es una leyenda urbana a la cual prestan especial atención los apostadores. ¿Qué pasó el domingo? Perdieron los Redskins por margen escaso: 16-15 contra los Cardinals, de Arizona. ¿Qué pasó el martes? George W. Bush, el candidato por la oposición, habría ganado por margen escaso el voto electoral (es decir, tendría la mayoría de los delegados en el Colegio Electoral si redondea, finalmente, su victoria en Florida), y Al Gore, el candidato por la Casa Blanca, habría ganado, también por margen escaso, el voto popular (es decir, tendría la mayoría de los votos, pero, (leer más)
