Política

Heridas de guerra

La Franja de Gaza se ha cobrado víctimas más allá de sus estrechas fronteras, empezando por el gobierno de Israel La guerra en la Franja de Gaza se cobró su primera víctima política en Londres. Renunció la secretaria de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, Sayeeda Warsi, incómoda con el proceder “moralmente indefendible” del primer ministro David Cameron frente a la aberrante escalada de muertes y destrucción. “Me horroriza que el gobierno continúe permitiendo que se vendan armas a Israel”, se lamentó. La baronesa Warsi, ex presidenta del oficialista Partido Conservador, también ocupa el cargo de secretaria de Estado de Fe y Comunidades en el Ministerio de Comunidades y Entes Locales. Otro tanto ocurrió en el gobierno de Israel. En medio de la guerra, el ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, de extrema derecha, le recriminó al primer ministro Benjamin Netanyahu: «Prometiste mano dura contra Hamas y no has cumplido». Decidió cortarse solo y debilitar al oficialista Likud. Yigal Palmor, vocero de Netanyahu, un moderado en comparación con Lieberman, había tildado a Brasil de “enano (leer más)

Política

El otoño de la Primavera Árabe

La represalia de Israel contra Hamas, así como el traspié de los Hermanos Musulmanes en Egipto y la aparición del islamismo radical en Irak y Siria, hace trizar la ilusión de una democracia estable en la región En los albores de 2011, un humilde muchacho tunecino, vendedor de frutas y verduras, le perdió el miedo a la autoridad. Lo pagó con su vida tras rociarse con gasolina e incinerarse en un rapto de ira. La policía le había exigido la baksheesh (propina, traducida en coima). Eso despertó el desdén popular contra la dictadura de Zine al Abidine Ben Alí y, cual gota que desborda el vaso, su estrepitosa caída. Era el comienzo de la Primavera Árabe, diseminada en otros países. En algunos, como Egipto y Libia, propició al igual que en Túnez un cambio de régimen. En Siria desencadenó una guerra civil de desenlace aún incierto. En el ideario occidental, aquellas protestas laicas y políticas, no religiosas, apuntaban al establecimiento de democracias más o menos firmes, con alternancia en el poder e instituciones capaces de (leer más)

Política

Y tiro porque me toca

La enorme desproporción entre las víctimas de Israel y Gaza durante la Operación Margen Protector guarda relación con la efectividad militar de un lado y la densidad poblacional del otro Esta vez, un muchacho palestino fue baleado en aparente represalia por el secuestro y el asesinato de tres adolescentes israelíes en Cisjordania. El atroz crimen de los muchachos judíos pudo haber sido cometido por el clan Qawasmeh de Hebrón, especialista en arruinar ceses de fuego. Sin evaluarlo, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, culpó al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), gobernante en la Franja de Gaza, y puso en marcha la demoledora Operación Margen Protector, a cargo de las implacables Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Rara vez varía esta dinámica: unos prometen erradicar al terrorismo y los otros juran resistencia. Hubo otras operaciones de este tipo que también tuvieron nombres de fantasía, como Lluvia de Verano, Plomo Fundido y Pilar Defensivo. Siempre ha prevalecido la superioridad militar de Israel sobre la densidad poblacional de la lonja dominada por Hamas. En 360 kilómetros cuadrados (leer más)

Política

El dueño de la pelota

Un grupo de muchachos palestinos recurrió al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para recuperar una pelota de fútbol que el ejército israelí se niega a devolverles Durante un partido de fútbol de barrio en la localidad palestina de Kafer Sur, distrito de Tulkarem, Amir descargó su ira con un cañonazo. Le dio a la pelota con tanta vehemencia que logró que traspusiera el muro que separa a la Ribera Occidental (Cisjordania) de Israel. Del otro lado, los soldados israelíes ignoraron los reclamos de los muchachos palestinos. No les devolvieron la pelota ni les permitieron que fueran por ella. El partido quedó en suspenso. Al menos hasta que se expida el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, al cual los dueños de la pelota le pidieron que mediara para recuperarla. La pelota está del otro lado del muro de 700 kilómetros de longitud que Israel comenzó a construir en 2002 sobre los territorios palestinos ocupados después de la guerra de 1967. Lo declaró ilegal el Tribunal Internacional de (leer más)

Política

Dos vidas en un instante

Cómo pudo haber sido el último minuto de Ariel Sharon, figura clave y controvertida de la historia de Israel que divide las aguas en todo el mundo En el último instante, dicen, los recuerdos se alborotan en un torbellino. Todo pasa y nada queda, excepto la esperanza de ser el resumen de los recuerdos en un solo recuerdo. Vivimos con la esperanza de ser un recuerdo. Bueno o malo, un recuerdo al fin. De ser cierto, en el último instante de sus 85 años de edad, Ariel Sharon habrá evocado los balbuceos del hijo de emigrantes rusos de apellido Sheinerman, que arribaron en 1922 a Palestina y que, por el nombre hebreo del valle en el cual se establecieron al nordeste de Tel Aviv, adoptaron una nueva identidad. De ser cierto, Sharon habrá evocado la estampa robusta del primer ministro elegido en 2001 y reelegido en 2003 que se apartó a fines de 2005 de su partido, el Likud (Consolidación), para prevalecer desde otro partido, el Kadima (Adelante), ganador en sus primeras elecciones. También se (leer más)

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Economía

Mucho Estado, poco bienestar

La clase media global tiene la extraña sensación de pagar más impuestos a cambio de pocos o cada vez menos servicios. En Europa continental, la gente protesta en las calles por esa razón, más allá de que demande intervención estatal en la reactivación de la economía y la creación de empleo. En Gran Bretaña están irritados por los recortes del gasto público, lo cual significa que el Estado no administra bien sus ingresos. En América latina, la bonanza de los últimos años ha impreso mayor rigor con los contribuyentes. En los Estados Unidos, demócratas y republicanos hacen equilibrio al borde del llamado “abismo fiscal”. El Estado, atado a los humores de los mercados, no resuelve por sí solo la mayor encrucijada de estos tiempos: aquel que no tiene empleo corre el riesgo de sufrir depresión, ansiedad y sus derivados; aquel que lo tiene, pero se siente mal pagado, estresado, subestimado e inseguro, puede estar igual o peor que el otro, según un estudio de la Universidad de Melbourne, Australia, volcado en la revista Occupational and (leer más)

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Política

América latina, ausente con aviso

En 2008, el final de la era Bush despertaba ansiedad en todo el mundo por un cambio histórico. Lo fue. Cuatro años después, disipada la novedad, Barack Obama ha rebajado esa cuota de optimismo. Su rival en las presidenciales, Mitt Romney, surgido de apuro en las primarias republicanas, lejos estuvo de hacerse conocer en el exterior. La campaña exhibió aquello que muchos latinoamericanos quisieran tener en casa: respeto a las instituciones y a la división de poderes y, aunque la tentación sea grande, ninguna posibilidad de alterar las reglas para favorecer al presidente de turno. Vistas desde América latina, las elecciones de los Estados Unidos no trascendieron fronteras: quedaron en casa sin despertar demasiado entusiasmo ni expectativas. Pocos mandatarios, más allá de la cercanía con Obama y la lejanía con Romney, se animaron a expresar su simpatía hacia uno o el otro. No es un síntoma de apatía, sino de madurez. Las intromisiones en la política de otros países suelen tener más costos que beneficios, sobre todo por la supina ignorancia de algunos sobre el (leer más)

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Política

Temporada de palomas

Si Ehud Barak y Yasser Arafat hubieran estado frente a frente a mediados de los 80, uno de los dos habría disparado primero. Uno de los dos, en teoría, no sería hoy el primer ministro de Israel o el líder de la Autoridad Nacional Palestina. Habría muerto uno de los dos, seguramente. Sería un mártir más de los tantos que atesora Medio Oriente, en definitiva. Pero Barak, el militar más condecorado de la historia de Israel, y Arafat, el fusil cantante de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), no se encontraron en esos tiempos y hoy, por fortuna, lanzan señales de humo que, en la realidad entre velos que circunda la frontera de la Franja de Gaza, dan pautas de acercamiento. Son los halcones de ayer, cara y cruz con Bill Clinton, Tony Blair y Gerhard Schroeder, pacifistas de los 60 que, a pura bomba sobre Yugoslavia por la emergencia humanitaria de Kosovo, tuvieron que quitarse el plumaje de palomas. ¿Qué hace uno si advierte que el vecino está pegándole a la mujer? (leer más)

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Política

Santuarios de fusiles

JERUSALEN.– El piloto pide disculpas. No por un error de él, sino por otro que presume más humano: la guerra. Dice que debe alejarse de Kosovo. Va de Frankfurt, Alemania, a Tel Aviv, Israel. De un fuego al otro. De un aeropuerto comercial con sorpresivo aspecto militar, debido a los frecuentes aterrizajes y despegues de los aviones de la OTAN, a otro que, aunque también comercial, tiene permanente custodia militar. El vuelo es el encuentro de dos mundos, enfrentados ayer por la peor masacre que sufrieron las últimas generaciones, el Holocausto, mientras, curiosamente, esquiva, por la ventanilla derecha, las esquirlas y las miserias de otra cacería étnica, de otra calamidad. En el aeropuerto de Frankfurt, muestra gratis de razas, lenguas y religiones, la compañía Lufthansa acusa la pérdida de cinco millones de dólares diarios por el bloqueo de una de sus tres pistas para uso exclusivo de los aviones de la OTAN. Es el correlato, en Alemania, de haber entrado en un conflicto de esta magnitud por primera vez desde el fin de la Segunda (leer más)

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Política

Estados alterados

Las estrellas de mar pueden reponer sus brazos si sufren algún daño o, en el peor de los casos, si los pierden. Los cohombros, o pepinos de mar, arrojan violentamente sus vísceras por la boca si se ven en aprietos; tienen la facultad de regenerarlas con facilidad. Los hombres, por más que se aventuren a trasplantes, implantes, desplantes, liftings y clonaciones, son los únicos seres que se presumen inteligentes, pero no tienen repuesto. En un campamento de refugiados de Stankovec, Macedonia, una muchacha de 20 años tiene la mirada sombría, fija en la nada. Perdió algo más que su nombre en Pristina, capital de Kosovo, en donde la consigna era irse o morir. En su nueva casa, una tienda de campaña despojada, precaria, vive, sobrevive, como miles de personas que también perdieron algo más que sus nombres. Ella, el pelo castaño, las manos temblorosas, vive, sobrevive, con las máscaras, los rostros difusos, que entraron a punta de metralleta en su casa y que, como bestias, arrasaron con la impotencia de su familia. Eran cuatro milicianos (leer más)