Rebeldes sin pausa
¿Por qué protestan los jóvenes franceses contra la reforma del sistema de jubilaciones? Cada vez más muchachas y muchachos de veintitantos retrasan la carrera, el matrimonio, la procreación y el abandono del nido paterno. No son haraganes sin motivaciones. Les cuesta hallar un empleo bien remunerado. En los Estados Unidos, según The New York Times, cuatro de cada diez despliegan sus alas y, si fracasan, vuelven con sus mayores. En Europa, dice Eurostat, el 46 por ciento de los jóvenes vive con al menos uno de sus padres. El cordón umbilical es aún más largo y resistente en la India: las decisiones de los casados suelen depender de los sabios consejos de sus madres. Estos retrasos, y las consecuentes “adolescencias tardías”, provocan un desfase severo, sobre todo en Europa, entre una expectativa de vida elevada (de 75 años para los hombres y 82 para las mujeres) y una tasa de fertilidad reducida. Cada mujer puede dar a luz una media de 1,5 bebés, pero muchas prefieren evitarlo o postergarlo. La población envejece, la fuerza de (leer más)
