Economía

Mucho para pocos

Dólares más, dólares menos, el patrimonio del hombre más rico del planeta, Bill Gates, equivale al 0,5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) de los Estados Unidos. Su fortuna, estimada en 86.400 millones de dólares por la revista Forbes, supera en forma individual el PBI de 125 países. Entre ellos, once de América latina. De ser un país, el creador de Microsoft, con inversiones en Canadian National Railway, la red ferroviaria más extensa de Canadá, y Ecolab Inc., empresa que presta servicios de agua, higiene y energía, ocuparía el lugar número 67 en el mundo. Los multimillonarios como Gates eran 62 en 2015. Cabían en un autobús de dos pisos. En 2016 entraban en un carrito de golf. En 2017 quizá vayan en una moto. El crecimiento económico global beneficia con creces a los más ricos en desmedro de los más pobres. Ocho personas (ocho hombres, en realidad) concentran igual riqueza que 3.600 millones, la mitad más pobre de la población mundial, según la organización no gubernamental Oxfam. El grupo se ha reducido en (leer más)

Política

La tragedia griega

El descontento global, abonado por la creciente xenofobia y por la precaria situación económica en Europa, se adereza con el desgaste de los pilares sobre los cuales descansaba el mundo posterior a la Guerra Fría François Hollande fue investido presidente de Francia con la premisa de rechazar la hoja de ruta trazada por la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional). No lo hizo. Después, en Italia, el primer ministro Matteo Renzi amenazaba con incumplir las exigencias de pago de la deuda, atizadas por la canciller de Alemania, Angela Merkel. Tampoco lo hizo. ¿Por qué la tercera intentona, coronada con la rotunda victoria de la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) en Grecia, parece ser la vencida? Porque polarizó a Europa entre Berlín y Atenas o, frente a la ventanilla de los acreedores, entre la sumisión y la rebelión. La rebelión de los deudores, más allá del errático historial de pagos de cada país, encontró en el primer ministro griego, Alexis Tsipras, un puntal en la confrontación contra los intereses de la (leer más)