El Sur también existe
La vida te da sorpresas: en las últimas décadas, países de América latina y otras regiones en desarrollo han sacado a millones de personas de la pobreza y posibilitado el surgimiento de una nueva clase media global. El súbito ascenso del Sur, plasmado en el Informe sobre Desarrollo Humano 2013 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha transformado en forma radical el mundo del siglo XXI. El cambio nunca había sido tan profundo ni tan rápido ni tan complejo. Lo advirtió Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado: aconsejó no hablar de “multipolaridad”, sino de “asociaciones múltiples”. El mundo no es multipolar, unipolar o caótico; es las tres cosas a la vez. Lo previó en diciembre de 2012 el Consejo Nacional de Inteligencia (CNI) de los Estados Unidos en su Global Trends 2030: Alternative Worlds (Tendencias mundiales 2030: mundos alternativos): ningún país grande será una potencia hegemónica. Invocó cuatro razones o, en su léxico, “megatendencias”: mayor poder de los individuos y de la clase media global; difusión del poder de los (leer más)
