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El 37,4% de los españoles de entre 25 y 34 años todavía no se han emancipado, según los últimos datos del Eurostat
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El 37,4% de los españoles de entre 25 y 34 años todavía no se han emancipado, según los últimos datos del Eurostat
El provocador de ultraderecha Milo Yiannopoulos iba a dar una conferencia en la Universidad de California en Berkeley, San Francisco. Debieron cancelarla por violentas protestas de los estudiantes. Apenas se enteró, Donald Trump disparó desde Twitter: “Si la UC (Universidad de California) Berkeley no permite la libertad de expresión y ejerce la violencia contra personas inocentes que tienen puntos de vista diferentes, no habrá fondos federales”. Escribió en mayúsculas lo último, “no habrá fondos federales”, de modo de reforzar la amenaza. Traducido: no toquen a Alt-Right (Derecha Alternativa) o lo pagarán caro, carísimo. ¿Qué llevó al presidente de los Estados Unidos a salir en defensa del periodista británico Yiannopoulos, editor de tecnología del sitio de extrema derecha Breitbart News? El insoslayable influjo de su ex director ejecutivo, Steve Bannon, ahora jefe de estrategia de la Casa Blanca. El poder detrás del poder o, quizás, el arquitecto del caos. La sombra de Trump, más allá de que desde su arribo a Washington se haya despachado con igual vehemencia que su jefe contra la prensa. La tildó (leer más)
Voto consuelo: ganó Emmanuel Macron o, en realidad, perdió Marine Le Pen. Francia respira aliviada. Europa también. Estaba en juego su futuro. La acechaban la salida del Reino Unido vía Brexit; el euroescepticismo alentado por los partidos de extrema derecha e izquierda, y los influjos de un intruso, Donald Trump. La acechaban sus fantasmas, capaces de corroer la permanencia en la zona euro de uno de sus fundadores. Y la acechaba en Francia, también, el dilema de inclinarse por la prolongación de un modelo en duda, pero aparentemente seguro, y la amenaza de hacerlo volar por los aires bajándole la persiana a la integración. La victoria de Macron contra Le Pen en el ballotage dejó todo como estaba. Por ahora. Le paró los pies a la ola populista de Europa, en parte atenuada por la derrota en marzo del líder holandés de extrema derecha Geert Wilders. Los franceses no libraron un cheque en blanco al ex banquero sin más experiencia política que haber sido ministro de Economía del gobierno socialista de François Hollande. Tampoco sepultaron (leer más)
Una pandemia viral como el ébola, declarada en África y contagiada a Europa y los Estados Unidos, es como una guerra contra un enemigo invisible cuyo principal aliado resulta ser el pánico colectivo En 2005, diez científicos convocados por el diario británico The Guardian coincidieron en que la mayor amenaza que podía enfrentar la humanidad era una pandemia viral, así como la erupción de un volcán de magnitud inaudita que inyectara gases en la atmósfera y bloqueara los rayos solares o una brutal profusión de atentados terroristas. “La naturaleza es la máxima bioterrorista”, concluyeron. Más que la naturaleza, el hombre pasó a ser un peligro en potencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe el actual brote de ébola como «la más severa, grave emergencia sanitaria vista en los tiempos modernos». Desde diciembre de 2013, el ébola mató a más de 4.000 de los 9.000 infectados. Mil personas por semana contraen la enfermedad. En diciembre, según la OMS, serán entre 5.000 y 10.000. Esta vez, apareció en Guinea, se filtró en Liberia, Sierra Leona (leer más)
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