Otras voces

Cuando Jesús multiplica los votos

El Espectador Era un total desconocido, uno de los 13 candidatos que aspiraban a gobernar Costa Rica, pero que de acuerdo con encuestas y analistas, no tenía la menor oportunidad frente a los candidatos de los partidos tradicionales. Fabricio Alvarado, predicador y cantante evangélico, sin embargo, obtuvo el 24,8 % de los votos y se convierte en el favorito para ganar la Presidencia de Costa Rica. ¿Cómo? La fórmula parece infalible: Dios, familia y rechazo a los homosexuales. Hasta finales de diciembre del año pasado, Fabricio Alvarado (del partido evangélico Restauración Nacional) tenía apenas el 3 % de favorabilidad. Pero un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos –que determinó que las parejas homosexuales deben contar con los mismos derechos de matrimonio que una pareja heterosexual– prendió la campaña. Y Fabricio Alvarado capitalizó el voto al asegurar que, de ganar las elecciones, desconocería el fallo de la Corte. También dijo estar en contra del aborto, la “ideología de género” y la promoción de programas de educación sexual en adolescentes. “De la mano de Dios (leer más)