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Convulsión y acuerdos en Medio Oriente

Otro hito en el conflictivo Medio Oriente: Israel y Bahréin acordaron establecer relaciones diplomáticas, tal como lo supuso el periodista español Javier Fernández Arribas, periodista y director del portal Atalayar, durante el programa televisivo De Ida y Vuelta, que conduce la politóloga colombiana Clara Riveros. Un acierto después del acuerdo histórico al cual arribaron Israel y Emiratos Árabes Unidos, que, a su vez, puede extenderse a otros países árabes y, según Fernández Arribas, podría tener repercusiones positivas en Palestina en tanto y en cuanto la Franja de Gaza y Cisjordania “se entiendan entre ellos”. Acuerdos que contrastan con la convulsión en el Líbano por las catastróficas explosiones en el puerto de Beirut. Durante el programa, del cual participaron el escritor colombiano Luis Fayad, autor de novelas como La caída de los puntos cardinales y de cuentos como Un espejo después, y el periodista argentino Jorge Elías, Clara Riveros también puso sobre la mesa las protestas en Bielorrusia contra la enésima reelección del presidente Aleksandr Lukashenko, el golpe de Estado en Mali y el creciente poder (leer más)

Política

Las otras explosiones del Líbano

Las explosiones en el puerto de Beirut desnudaron las otras tragedias del Líbano. Las vinculadas con la crisis socioeconómica, la corrupción y la pandemia. Un cóctel catastrófico que, con el tendal de muertos, heridos, desaparecidos y desamparados por la detonación de nitrato de amonio, fermentó aún más el cabreo popular, iniciado en octubre, y apuró la renuncia del primer ministro, Hassan Diab, y de los suyos. Otro síntoma del mismo mal. Los libaneses llevan mucho tiempo sin sintonizar con la clase política. En un arrebato de impotencia, le suplicaron al primero en visitar las ruinas, Emmanuel Macron, que vuelva a implantarse el protectorado de Francia. La independencia de Francia en 1943, tras haber sido parte del imperio otomano entre 1516 y 1918 y de haber sido desmembrada de la Siria Otomana al final de la Primera Guerra Mundial, derivó en la aplicación de un sistema único: el confesionalismo. Único y engorroso. Un lastre, basado en el censo de 1932, en el cual cohabitan 18 confesiones religiosas. El poder debe repartirse por ley entre un presidente (leer más)