|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Israel estuvo a punto de atacar a Irán en tres ocasiones durante los últimos años
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Israel estuvo a punto de atacar a Irán en tres ocasiones durante los últimos años
(leer más) Bajo el síndrome de la ‘croqueta atómica’ iraní
El pueblo boliviano sigue sumido en el desconcierto y en el caos después del final precipitado del gobierno de Evo Morales. La senadora Jeanine Áñez, en su papel de presidenta interina autoproclamada, promete la convocatoria a elecciones por decreto si la Asamblea Legislativa, dominada por el Movimiento al Socialismo (MAS), no concilia un proyecto de ley. “Hay una especie de espíritu revanchista bastante sostenido por parte de una elite que se sintió desplazada y por parte de una clase media que vio caer su signo de distinción y parece volver con mucha fuerza, pero el Movimiento al Socialismo todavía tiene un peso significativo en el electorado”, observa Bruno Fornillo, doctor en ciencias sociales, historiador e investigador del Conicet. Morales y Áñez son las dos caras del dilema boliviano La Fiscalía abrió una investigación contra el Morales por los delitos de sedición y terrorismo en respuesta a la difusión de la grabación de un diálogo telefónico en el que supuestamente da instrucciones de bloquear los caminos y “no dejar pasar alimentos” a las ciudades. Morales y (leer más)
Lo usual en su segundo mandato: Donald Trump se envalentona con arrogancia como si fuera el grandulón de la clase, intimida a sus eventuales adversarios, golpea la mesa con furia si rebaten sus afirmaciones y, finalmente, después de desquiciar a medio mundo, baja el tono de la amenaza convencido de obtener un beneficio. Desde la captura de Nicolás Maduro en una operación que sacudió las profundidades del Caribe hasta la insólita reactivación de la disputa con Dinamarca y la Unión Europea por la anexión de Groenlandia, ese «gran y hermoso trozo de hielo», su premisa ha sido negociar en un tablero en el que solo él dicta las reglas. Sobre ese tablero, la creación del Consejo de Paz para apaciguar la onda expansiva de la Franja de Gaza da una nueva vuelta de tuerca o pone un torniquete sobre la diplomacia tradicional. No se trata de una estrategia geopolítica, sino de la conversión de un conflicto de larga data en una suerte de franquicia corporativa. La membresía tiene precio y el liderazgo lleva un solo (leer más)
Donald Trump le hizo saber al primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, que el compromiso de Barack Obama de acoger en suelo norteamericano a 1.250 refugiados era “estúpido”, sobre todo después de imponer el veto migratorio a siete países de mayoría musulmana. El diálogo telefónico con un aliado que combatió codo a codo con los Estados Unidos en Afganistán e Irak terminó mal. Duró 25 minutos, 35 menos de lo previsto. También le había hecho saber a su par de México, Enrique Peña Nieto, que iba a enviar tropas del otro de la frontera para detener a los “bad (malos) hombres” a menos que el ejército mexicano se esforzara en controlarlos. En dos semanas en la Casa Blanca, Trump llevó al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, a tildarlo de “amenaza exterior” y al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, a exigirle que deponga el veto migratorio contra los ciudadanos y los refugiados de Siria, Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen porque viola las obligaciones de los Estados (leer más)
Creative Commons © 2020 | El Ínterin | Portal de las información y análisis internacional

Be the first to comment