Le sorprenderá recibir esta carta (“sorry, e-mail”) en estas fechas. Lo habitual es que sea a la inversa, pero, como son sus últimas navidades en el Gobierno (¡jo, jo, jo!), tengo la dicha de agradecerle lo que ha hecho por su pueblo y también por mí, ¿sabe? En su país nadie me pide juguetes importados, inhallables, en realidad, sino “made in” Argentina, como aquella muñeca divina, idéntica a usted, “remember?”. Fue un desinteresado regalo de empresarios amigos, no gorilas ni cipayos ni golpistas ni destituyentes ni buitres como esos desagradecidos que no aprecian su labor. …
Soy periodista, escritor y presentador de radio y televisión con una carrera galardonada en asuntos internacionales y análisis político y económico. He trabajado en medios líderes de Argentina, Iberoamérica, Estados Unidos y España, incluyendo el Grupo Prisa, Fox News Latino, Worldnet Television, Radio Continental, el diario La Nación y la Televisión Pública Argentina, en los que he liderado equipos periodísticos. Soy experto en la creación de contenido multiplataforma (radio, televisión, prensa y digital). Dirijo el medio digital El Ínterin y soy analista en organizaciones defensoras de la libertad de prensa y los derechos humanos. Mi trayectoria me ha otorgado la habilidad para adaptarme y liderar la innovación en un sector en constante cambio, e incluyo haber sido corresponsal en Estados Unidos, México y Canadá, y enviado especial a zonas de conflicto y elecciones de varios países en los cuales he mantenido entrevistas con más de 50 presidentes y primeros ministros.
México se llevó una sorpresa al poner a prueba la hermandad latinoamericana De momento, la gripe porcina pudo más que el dengue en la Argentina: convirtió en un quirófano de utilería al aeropuerto de Ezeiza. En él, algunos empleados estatales y vigilantes usan barbijos; los de líneas aéreas, a cara descubierta, no usan barbijos, sino guantes de látex. Es curioso: en la Secretaría de Salud de México, foco del brote porcino, tampoco usan barbijos. Los distribuyen para mitigar la angustia de la gente, pero saben que su eficacia es relativa. Casi nula. El virus sobrevive unos segundos en el aire. No flota como una nube tóxica. Si un infectado estornuda o tose sobre una superficie y, en las siguientes 24 o 48 horas, alguien la toca y lleva su mano a la boca, la nariz o los ojos, puede contagiarse. Si no, no. Investigadores de las universidades norteamericanas de Northwetern e Indiana y del Laboratorio de Virología de los Hospitales Universitarios Suizos concluyeron que el virus puede permanecer hasta 10 días en los billetes. Nadie (leer más)
Un grupo de muchachos palestinos recurrió al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para recuperar una pelota de fútbol que el ejército israelí se niega a devolverles Durante un partido de fútbol de barrio en la localidad palestina de Kafer Sur, distrito de Tulkarem, Amir descargó su ira con un cañonazo. Le dio a la pelota con tanta vehemencia que logró que traspusiera el muro que separa a la Ribera Occidental (Cisjordania) de Israel. Del otro lado, los soldados israelíes ignoraron los reclamos de los muchachos palestinos. No les devolvieron la pelota ni les permitieron que fueran por ella. El partido quedó en suspenso. Al menos hasta que se expida el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, al cual los dueños de la pelota le pidieron que mediara para recuperarla. La pelota está del otro lado del muro de 700 kilómetros de longitud que Israel comenzó a construir en 2002 sobre los territorios palestinos ocupados después de la guerra de 1967. Lo declaró ilegal el Tribunal Internacional de (leer más)
La resolución transitoria del conflicto no da certezas sobre el futuro, acosado por el fantasma de la ingobernabilidad Más allá de su petróleo, Hugo Chávez puso énfasis desde el comienzo de su gestión en un rasgo común con vastos sectores de Venezuela y de la franja andina: ser mestizo. Decía que no lo toleraban por ello. Era un toque distintivo, casi folklórico, respecto de otros presidentes, gracias al cual, repartiendo arepa y compartiendo penurias, iba ganándose la simpatía de quienes se identificaban con él. Ser mestizo era, en definitiva, como ser indígena; algo así como ser marginado a pesar de haber heredado los títulos de propiedad de las naciones originales. En el discurso de Chávez abrevaron varios líderes de movimientos indígenas de Bolivia, Perú y Ecuador, así como aquellos que, al filo de los noventa, empezaron a resumir el estigma de la década en un enemigo común: el neoliberalismo, pregonado por los Estados Unidos. Apareció entre ellos un tal Evo Morales, líder cocalero que, a diferencia del presidente peruano Alejandro Toledo, de tez tan cobriza (leer más)
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