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El juez que condenó a Lula será ministro de Bolsonaro

Después de haber dicho que iba a dedicar su vida al Poder Judicial y que jamás iba a enrolarse en la política, el juez Sérgio Moro aceptó la propuesta del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro. Será una suerte de superministro de Justicia y Seguridad desde la asunción del nuevo gobierno, el 1 de enero. Moro condenó a 12 años y un mes de prisión al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, impedido de ser candidato en las últimas elecciones. El PT y gran parte del arco político brasileño interpretó, con la designación de Moro, que la Operación Lava Jato tuvo intenciones políticas. “Acepté honrado la invitación y lo hice con cierto pesar porque tendré que abandonar veintidós años de magistratura”, declaró Moro después de la oferta de Bolsonaro Tres días antes de la primera vuelta, Moro hizo pública la declaración que hizo a cambio de una rebaja de la condena António Palocci, exministro de Hacienda: los sobornos permitieron que se aprobaran nueve cada 10 leyes durante los gobiernos del PT.   Además En medio (leer más)

Política

Bolsonaro casi da el batacazo

De cotizarse más alto el rechazo que la adhesión, el candidato ultraderechista Jair Messias Bolsonaro hubiera estado cerca de ganar en la primera vuelta las presidenciales de Brasil. Tanto Bolsonaro como Fernando Haddad, designado por Lula desde la prisión como candidato por el desflecado Partido dos Trabalhadores (PT), rivales en la segunda vuelta del domingo 28, cosechan más espanto que esperanza en un país corroído por la violencia, la recesión y la corrupción. El odio radicalizó a Brasil, relegando a los candidatos moderados al papel de acompañantes o sostenes de la democracia. Bolsonaro arrasó en la primera vuelta, acaso como Jean-Marie Le Pen en las presidenciales de Francia de 2002, recuerda Marcelo Cantelmi en Clarín. Entonces, la democracia creó anticuerpos. Terminó siendo reelegido Jacques Chirac. El presidente conservador había ganado la primera vuelta a diferencia de Haddad, casi 20 puntos por debajo de Bolsonaro. En Brasil, la fisura social, resumida en “nosotros contra ellos”, no fue inventada por Bolsonaro, sino por Lula desde el primer escándalo de corrupción que sacudió a su gobierno: el mensalão (leer más)