Política

Macron, segunda temporada

La victoria de Emmanuel Macron sobre Marine Le Pen tiene varias aristas y un solo significado: la preservación de la democracia y del europeísmo. Francia es el único país nuclear de la Unión Europea, ocupa una banca permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y, a diferencia de Alemania, dispone de independencia energética. Esas tres características le permiten a Macron plantarse de igual a igual frente a Vladimir Putin, más allá del fracaso en impedir la invasión rusa a Ucrania. Desde la Revolución Francesa de 1789, el país de Macron marca tendencias que no siempre impactan en sus vecinos, pero, en caso de haber ganado Le Pen, podrían haber paralizado el proceso de integración de la Unión Europea. En un quinquenio signado por las revueltas de los chalecos amarillos, cual síntoma de disconformidad con su gestión, Macron recibió un testigo. El de la excanciller alemana Angela Merkel para tomar las riendas de la Unión Europea. El resultado de la segunda vuelta de las presidenciales contra Le Pen pudo ser más exiguo que en (leer más)

Sociedad

Fe de erratas machistas

Durante un coloquio realizado en Alberta, Canadá, una muchacha le planteó al primer ministro Justin Trudeau un cambio en la regulación de las asociaciones religiosas de caridad. Nada extraordinario si no hubiera mencionado la palabra mankind (humanidad). Atento a la ola feminista que parece encontrar en cada expresión masculina una suerte de negación de la mujer, Trudeau replicó como si hubiera recibido una descarga eléctrica: “¿Podrías decir peoplekind (que se traduciría como gentidad) en lugar de mankind?”. Quiso marcarle la connotación sexista de la palabra mankind (por man, hombre) y la necesidad de sustituirla por peoplekind (por people, gente). No tardaron en brotar las burlas en las redes sociales por la corrección o el oportunismo de Trudeau. Ese tipo de observación lingüística, habitual en Canadá por ser uno de los principales impulsores de la ideología de género, se ha hecho frecuente desde que estallaron los escándalos de abuso, acoso y violencia sexual del magnate Harvey Weinstein en Hollywood. La ola de denuncias ha dejado al descubierto un deplorable secreto a voces. El de la resignación (leer más)

Política

Trump, Hillary, verdad y consecuencia

Por Jorge Elías Hay preguntas que, según el ex primer ministro conservador David Cameron, “ni los políticos deberían responder”. Tenía razón. Su antecesor, Gordon Brown, laborista, no reparó en diferencias ideológicas al convenir en que “nadie tiene el derecho” de formularlas. También tenía razón. Estuvo de acuerdo el ex viceprimer ministro Nick Clegg, liberal demócrata: “Quienes cuantifican el sexo no lo disfrutan lo suficiente”. En la evasiva ante la inquietud periodística coincidían a tres bandas los políticos británicos, menos propensos al destape que los norteamericanos. Los secretos de alcoba, por regla general, pueden estropear una campaña electoral, no una gestión gubernamental. Dan fe Bill Clinton y John F. Kennedy. ¿Qué ocurre cuando asuntos de esa estofa se cuelan en la alta política, como ocurrió durante la primera media hora del segundo debate presidencial entre Donald Trump y Hillary Clinton? Lo otro, acaso lo importante, queda reducido a cenizas, como en el primer debate. Trump debió explicar esta vez la grabación difundida en las vísperas en la cual alardeaba de besar y meter mano en sus (leer más)

Política

La doctrina Obama

En vísperas del viaje a Cuba y Argentina, el presidente de los Estados Unidos se muestra tan alejado del optimismo de Clinton en la globalización como del “destino manifiesto de la democracia” norteamericana que pregonaba Bush Por Jorge Elías El mundo es cada vez más pequeño, según Barack Obama. Frente a esa realidad, cree que el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba ha atenuado la antipatía hacia los Estados Unidos que primaba en América latina cuando asumió la presidencia, en 2009. Entonces, según el asesor adjunto de seguridad nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, “Hugo Chávez, Evo Morales y las fuerzas antinorteamericanas tenían mucho peso, en parte porque los Estados Unidos desempeñaban el papel que ellos querían. Al apartarnos de esa disputa ideológica, logramos aislar la lógica en la que se basaban esos líderes antinorteamericanos”. Durante una entrevista con el Grupo de Comunicación de Política Exterior del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), también conocido como CARI KOL, el embajador norteamericano en Buenos Aires, Noah Mamet, calificó al nuevo presidente argentino, Mauricio (leer más)

Política

Relaciones peligrosas

En momentos en que el ex presidente Nicolas Sarkozy pretende convertirse en el salvador de la derecha francesa, el pasado parece confabularse en su contra Nunca un ex presidente de Francia había sido detenido en dependencias de la policía judicial para ser interrogado por delitos tan graves como el tráfico de influencias y la violación del secreto de instrucción. Siempre hay una primera vez. Le tocó a Nicolas Sarkozy e intentó defenderse con uñas y dientes. Tildó al proceso de “grotesco” y “humillante”, pero los ataques contra su sucesor socialista, el presidente François Hollande, y el primer ministro Manuel Valls no hicieron más que ahondar las sospechas sobre su dudoso proceder mientras ejercía el gobierno. Las denuncias incluyen contraespionaje a la policía o propuestas de soborno a un juez. La presunta financiación irregular de la campaña electoral de 2007, que lo llevó al Elíseo, involucra al ex dictador libio Muamar el Gadafi, liquidado por los suyos el 20 de octubre de 2011 con la curiosa y paradójica venia de Occidente. Quizá para no destapar la (leer más)

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Sociedad

No pasarán

La Comisión Europea le da la razón a Francia por bloquear el acceso de inmigrantes En una de sus encendidas e insultantes arengas contra los llamados rebeldes libios y contra la intervención de la alianza atlántica (OTAN) en defensa de ellos, Muammar Khadafy insinuó que no iba a mover un dedo para evitar que “millones de negros” arribaran a Italia y Francia. Dicho y hecho. Silvio Berlusconi, azorado después de haberlo recibido 11 veces, dudó en condenar la saña del régimen contra su pueblo quizá para “no molestar” a un amante como él de las fiestas “bunga bunga” con chicas de corta edad o para conciliar posiciones con el más estrafalario de los dictadores árabes. Desde el comienzo del año, la isla italiana de Lampedusa, en el Mediterráneo, comenzó a acusar recibo de las revueltas en el norte de África con el súbito desembarco de miles de refugiados. Iban a caer casi en estéreo las autocracias de Túnez y Egipto. Khadafy era hasta ese momento algo así como un garante contra el éxodo hacia Europa. (leer más)