Política

Final de ciclo

En la VII Cumbre de las Américas quedó claro que los Estados Unidos no aplican la misma vara con todos los países de la región, sino una política bilateral con cada uno de ellos ¿Qué quedó de la VII Cumbre de las Américas, realizada en Panamá, al margen del histórico apretón de manos entre Barack Obama y Raúl Castro después de 55 años de enfrentamiento entre los Estados Unidos y Cuba? ¿Qué quedó, a su vez, de la desatinada decisión de los Estados Unidos de tildar de peligrosa para su seguridad nacional a Venezuela, más allá del discurso errático de su presidente, Nicolás Maduro? Quedó poco espacio para insistir en la retórica contra el “imperialismo yanqui”, bandera de algunos líderes para cargar las tintas contra las maldades ajenas, que abundan, sin reparar en los errores propios, que también abundan. Esa retórica agotada dio paso al recelo por la decisión de Obama y de Castro de anunciar en forma simultánea y sin aviso, 17 de diciembre de 2014, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre sus (leer más)