Actualidad

La guerra sin fin

Seis meses y unos días después del comienzo de la guerra en Ucrania, Rusia prevé reforzar sus tropas: Vladimir Putin firmó un decreto para aumentar un 10 por ciento el número de efectivos en 2023. Indicio de la duración indefinida de la operación militar especial, como la llama el Kremlin. Iba a ser relámpago y terminó siendo eterna. En la guerra, incorporada en el ideario colectivo como un tsunami fraticida después de la tormenta pandémica, coexisten la violencia en el frente de 2.400 kilómetros y la normalidad en los cafés de Kiev, como observan los corresponsales extranjeros. Lo usual en todo conflicto: la naturalización como si no hubiera un mañana. “Es una guerra que se libra en trincheras y duelos de artillería, pero definida en gran parte por los caprichos políticos de norteamericanos y europeos, cuya disposición a soportar la inflación y la escasez de energía podría determinar la siguiente etapa”, concluye The New York Times. En apenas medio año, Putin logró acallar a la disidencia interna. Su par ucraniano, Volodimir Zelenski, optó por reforzar (leer más)

Actualidad

Los crímenes del soberano

Escribió Juan Bautista Alberdi: la guerra es el crimen de los soberanos. No de los gobiernos ni de los Estados, sino de las personas que ejercen el poder. En el libro El crimen de la guerra, escrito en 1870, Alberdi deja dicho que toda guerra se presume justa porque todo acto soberano o del soberano se presume legal. ¿Es justo presumir que la matanza de civiles en Bucha, así como otras atrocidades cometidas en Ucrania, es un acto legal sólo porque el soberano impartió la orden de exterminio? El soberano deslinda la responsabilidad. Esgrime que se trata de un montaje, de una provocación. Niega la realidad. La expulsión en masa de diplomáticos rusos de la Unión Europea y de muchos de sus países miembros, así como la mayor presión económica, pretendió ser la respuesta inmediata frente a la barbarie. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, invoca masacres pretéritas en su afán de convencer a parlamentos de distintas latitudes de acusar de crímenes de guerra al soberano, Vladimir Putin. La Corte Penal Internacional (CPI), órgano máximo (leer más)

Economía

El TEG de Putin y el go de Xi

La batería de sanciones sin precedente contra Rusia por la repentina crisis humanitaria causada en Ucrania no surtió efecto hasta ahora. ¿Estaba preparado Vladimir Putin para enfrentar el reto financiero? Veinte días después del comienzo de la guerra, Rusia iba a caer en default (incumplimiento de pagos). Debía saldar ese día, el 16 de marzo, intereses de la deuda pública. Algo así como 117 millones de dólares. Una propina para sus arcas. Disponía de los fondos en dólares en el exterior, pero estaban congelados. Era imposible liquidar el vencimiento en rublos, moneda en caída libre a raíz de la guerra. Sobre la hora, el banco norteamericano JP Morgan aceptó el pago en dólares y, como corresponsal de Rusia, envió el dinero al Citigroup, encargado de remitirlo a los tenedores de bonos rusos. Curiosamente, el gobierno de Estados Unidos, impulsor de las sanciones codo a codo con sus aliados europeos, aprobó la transacción. El default, en caso de concretarse, iba a ser artificial, según el ministro de Finanzas de Rusia, Anton Siluanov. Era un monto testimonial (leer más)