Catalejo

Los enroques políticos

En su momento, la cúpula del poder ruso decidió enrocarse. Enrocarse no es enroscarse. ¿Qué significó en ese caso enrocarse? El congreso del partido gubernamental Rusia Unida aceptó la propuesta del presidente de Rusia, Dmitri Medvedev, de permitir que él mismo encabezara la lista de candidatos parlamentarios para las elecciones de diciembre de 2010 y fuera el primer ministro, y que quien ocupaba el cargo, Vladimir Putin, su antecesor y mentor, fuera el candidato presidencial en marzo de 2012. Un acuerdo entre bambalinas, de modo de apuntalar a Putin. Un enroque en toda regla. En el ajedrez, el enroque es la única jugada en la cual se mueven dos piezas a la vez: consiste en llevar el rey dos escaques en dirección al rincón y hacer saltar la torre por encima del rey y situarla a su lado contrario. Putin, ocho años presidente antes de ser primer ministro y cederle por los siguientes cuatro años el poder nominal a Medvedev, aceptó el enroque con otra referencia ajedrecística: “Nadie nos puede tumbar del caballo”.  Esa es (leer más)

Política

Peón cuatro Trump

La gira tuvo lo suyo. Donald Trump trazó en Arabia Saudita la frontera “entre el bien y el mal”. Reflotó de ese modo la teoría de George W. Bush, plasmada en el Eje del Mal, mientras firmaba el mayor contrato de venta de armas de la historia de los Estados Unidos. El plan: modernizar al segundo ejército mejor dotado de Medio Oriente, después del de Israel. Luego, en Israel y en Palestina, omitió en forma deliberada la mentada solución de los dos Estados. En el Vaticano, más allá del mensaje conciliador del papa Francisco, el atentado de Manchester reforzó su hipótesis sobre el mal, encarnado en el terrorismo islámico. Durante su primer peregrinaje internacional, Trump pretendía tomar contacto con las tres religiones monoteístas. Terminó jugando una partida múltiple de ajedrez. Atacó en todo momento a Irán, el otro líder de Medio Oriente, soslayando la represión de los sauditas contra los opositores y las minorías. “Buscamos socios, no perfección”, se atajó. Celebraba el negocio millonario con la dinastía Saud. America First, pues. En Irán, en coincidencia (leer más)