Colombia: el gran dilema de Iván Duque
BOGOTÁ (César Rodríguez Garavito, The New York Times) — Iván Duque, el presidente electo de Colombia, aún no asume el cargo y ya enfrenta la que quizás sea la encrucijada que le dará forma a su gobierno: ¿será fiel a las instituciones que jurará proteger el 7 de agosto o continuará siendo leal al expresidente Álvaro Uribe, el popular líder de su partido —Centro Democrático— y la fuente de buena parte de los votos que lo llevaron a la presidencia? Esta disyuntiva era inevitable. Y que haya irrumpido de manera prematura, a unos días de su toma de posesión, podría ser el mejor escenario para la democracia colombiana; solo si Duque logra consolidar la apuesta que inició con el nombramiento de un gabinete joven de tecnócratas centristas —entre los cuales hay ministros que trabajaron con el presidente saliente Juan Manuel Santos y otros que votaron por el sí en el plebiscito por la paz, dos antecedentes que muchos uribistas podrían no perdonar—. La Corte Suprema de Justicia abrió una investigación contra el expresidente después de que se presentara evidencia que sugiere que Uribe (leer más)
