Venezuela, filial de Cuba
Finalmente, Nicolás Maduro asumió su tercer mandato a pesar de la falta de evidencias sobre el resultado de las presidenciales del 28 de julio. Al acto asistieron solo dos mandatarios: el de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el de Nicaragua, Daniel Ortega. Señal del rumbo autoritario adoptado por Maduro, con presos políticos antes y después de las elecciones, y millones de venezolanos en el exilio. Como explica el politólogo y periodista Claudio Fantini en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV, “el G2 cubano es una de las claves de la subsistencia del régimen venezolano”. Con la toma de posesión, celebrada un día después de una multitudinaria marcha de la oposición tras la cual fue detenida y luego liberada María Corina Machado, Maduro quiso ponerle un broche o, acaso, una bisagra a la acusación de fraude de buena parte de la comunidad internacional. El presidente electo, Edmundo González Urrutia, asilado en España, se vio impedido de ingresar en Venezuela desde República Dominicana merced a los férreos controles en las fronteras y la promesa de encarcelarlo del ministro (leer más)