Política

Mundo en guerra

Con aliados árabes, los Estados Unidos se han propuesto destruir al Estado Islámico, facción extremista que ha cometido atrocidades al apoderarse de territorios en Siria e Irak ¿Es la Tercera Guerra Mundial “por partes”, azuzada por intereses espurios como la codicia y permitida por la indiferencia? La definió de ese modo el papa Francisco durante una visita a los cementerios de Fogliano Redipuglia, al norte de Italia. Allí yacen miles de caídos durante la Primera Guerra Mundial, de la cual se cumple un siglo. Las partes, de ser corroborada la hipótesis del Santo Padre, se engarzan con afanes extremistas, nacionalistas e imperialistas, no exentos de atrocidades, en Siria, Irak, Libia, Gaza, Afganistán, Sudán del Sur, la República Centroafricana, Mali, Somalia y Ucrania. Son diez conflictos simultáneos, anudados entre sí. Los Estados Unidos armaron ahora una coalición de treinta países para destruir al Estado Islámico (EI). Esa banda terrorista, desmarcada de Al-Qaeda, se ha apoderado de vastos territorios en Siria e Irak y ha herido las pupilas de la humanidad con las decapitaciones de dos periodistas (leer más)

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Sociedad

Dios no atiende en Buenos Aires

En la Argentina suele decirse que Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires. Es una ironía sobre la toma de decisiones, propia de la capital en desmedro de las provincias. Jorge Bergoglio, oriundo de Buenos Aires, ha pasado a ser el líder espiritual de 1.200 millones de fieles, algo menos que la población de China en coincidencia con la asunción del nuevo presidente de ese país, Xi Jinping. Todo el mundo deposita ahora en el papa la esperanza en vislumbrar una iglesia mejor tras las miserias de la pederastia, entre otras. Si Juan Pablo II era una respuesta contra el comunismo en Europa del Este, ¿qué significa un papa como Francisco para América latina? En “el fin del mundo”, como él mismo llamó a la Argentina, muchos aún se frotan los ojos sin salir de su asombro. La consagración de un papa argentino, latinoamericano y jesuita, cada atributo por primera vez, no es fácil de asimilar. El país está sumido en una profunda polarización, advertida en sus homilías. A la presidenta Cristina (leer más)

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Política

El momento de la reconciliación

Nada une más que las alegrías y las desgracias. Es parte del comportamiento humano. El cardenal Jorge Bergoglio no contaba con “la bendición” del gobierno argentino. Eran públicos y notorios sus desencuentros con Néstor y Cristina Kirchner desde 2003. Siempre pareció caminar por la acera opuesta, así como la Iglesia Católica en general, por su rechazo a la corrupción, la pobreza, el matrimonio entre personas del mismo sexo y, puntualmente, su posición a favor del campo cuando quisieron imponerle mayores retenciones a las exportaciones y sus advertencias sobre la creciente crispación de una sociedad polarizada por diferencias políticas. La alegría por la elección del primer papa argentino y latinoamericano, de formación jesuita, pareció sepultar aquellos reveses y las versiones sobre su presunta complicidad con jerarcas de la dictadura militar en los años setenta. La presidenta Cristina Kirchner saludó de inmediato «a su Santidad Francisco I» desde su cuenta de Twitter. Le envió una carta y, al rato, dejó trascender que viajará al Vaticano, deseándole “toda la suerte del mundo en esta misión pastoral». Era un (leer más)