Sociedad

Cunas vacías, caniles llenos

La llaman era de la despoblación. Un fenómeno recurrente e histórico. Por primera vez desde la peste negra de Eurasia, en el siglo XIV, la población mundial disminuye en forma significativa. No como entonces por una enfermedad mortal transmitida por las pulgas a las ratas, sino por la caída sostenida de los índices de natalidad. En la ciudad de Buenos Aires, sin ir más lejos, los perros y los gatos superan ampliamente el número de niños menores de 14 años, según datos oficiales. Ladridos y maullidos en detrimento de llantos de bebés. La tendencia se consolida en todo el planeta. Dice Nicholas Eberstadt, catedrático de economía política en el American Enterprise Institute y exconsultor del Banco Mundial y del gobierno de Estados Unidos: “Lo que nos espera es un mundo compuesto por sociedades que se encogen y envejecen. La mortalidad neta (es decir, cuando una sociedad registra más muertes que nacimientos) también se convertirá en la nueva norma. Impulsadas por un colapso implacable de la fertilidad, las estructuras familiares y las condiciones de vida que (leer más)