Zelenski contra las cuerdas
Mientras Estados Unidos y Rusia avanzan en un hipotético tablero geopolítico, Ucrania se encuentra en una encerrona. El plan de paz de 28 puntos propuesto por Donald Trump con el guiño de Vladimir Putin está más cerca de Washington que de Moscú y, acaso por tratarse de una maniobra de distracción, lejísimo de Yalta. En esa compulsa de tres con la participación de dos, Volodimir Zelenski se ve debilitado por una trama de sobornos de contratistas que construían fortificaciones contra las embestidas rusas para el monopolio nuclear Energoatom con la anuencia de su círculo íntimo. Se trata del mayor escándalo de corrupción desde el comienzo de la guerra. El intento de Zelenski de atar de pies y manos a la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAPO) por medio de una ley traslada su vulnerabilidad estratégica al seno de la Unión Europea. Sus líderes, reacios a criticarlo para amortiguar el impacto, procuran arroparlo con una respuesta al plan de paz de Trump posponiendo el debate territorial hasta un cese del fuego. En (leer más)
