El nuevo embajador británico en Argentina, Mark Kent, presentó copias de sus cartas credenciales ante el secretario de Relaciones Exteriores, Carlos Foradori.
Kent fue embajador en Tailandia hasta abril de 2016. Antes había ejercido ese cargo en Vietnam. También se desempeñó como director de Migraciones en la Cancillería británica durante dos años.
Ingresó en el servicio diplomático en 1987 como asistente de la Dirección de Cercano Oriente y África del Norte de la Cancillería británica. Dos años después obtuvo su primera asignación en el exterior como segundo secretario en la sección de Política y Prensa de la Embajada en Brasil. En los siguientes años ocupó diversas posiciones en Bruselas, México y Bélgica.
Soy periodista, escritor y presentador de radio y televisión con una carrera galardonada en asuntos internacionales y análisis político y económico. He trabajado en medios líderes de Argentina, Iberoamérica, Estados Unidos y España, incluyendo el Grupo Prisa, Fox News Latino, Worldnet Television, Radio Continental, el diario La Nación, la Televisión Pública Argentina y el Canal de la Ciudad, en los que he liderado equipos periodísticos. Dirijo el medio digital El Ínterin y soy analista en organizaciones defensoras de la libertad de prensa y los derechos humanos. Fui corresponsal en Estados Unidos, México y Canadá, y enviado especial a zonas de conflicto y elecciones de varios países en los cuales he mantenido entrevistas con más de 50 presidentes y primeros ministros.
Por Jorge Elías El Mercosur está lejos de coronar los sueños de sus fundadores, pero, según la canciller argentina, Susana Malcorra, “sería absurdo tirar por la borda el esfuerzo que ha demandado su construcción”. Se trata, dijo, de la prioridad de la política exterior del país; seguida por América latina, “desideologizando las relaciones”; los Estados Unidos, “eje fundamental desde el punto de vista político y económico”; la Unión Europea (UE), convulsionada por el “sobredimensionado” impacto en los mercados de la salida del Reino Unido, y Asia, “más allá de los vínculos con China y Rusia”, cobijados por el gobierno anterior, así como Medio Oriente y los países del Golfo Pérsico. De profesión ingeniera electrónica, Malcorra prefiere “que los vectores estén alineados” dentro de esos círculos, como explicó durante una reunión de trabajo con miembros del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). “No podemos negar el sol”, agregó. Los vectores están desalineados en el Mercosur, debilitado por las crisis de Brasil y de Venezuela y por las diferencias entre sus miembros. En julio, la presidencia (leer más)
La cooperación internacional resultó ser más notable y efectiva durante la crisis financiera de 2008, así como en lucha contra el terrorismo y contra el lavado de dinero, que desde el comienzo de la pandemia, concluye una encuesta entre 482 académicos, expertos en política internacional, funcionarios, legisladores y empresarios, entre otros, enriquecida con la recopilación de documentos técnicos. La hizo el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) con el apoyo de la Fundación Konrad Adenauer. ¿Cuáles deberían ser las prioridades de Argentina para salir del atolladero? Brasil, el Mercosur y el G20, según la mayoría de los consultados. Desde el 21 de enero, cuando el régimen chino anunció el confinamiento de la ciudad de Wuhan, la primera reacción fue subestimarlo. Sobre todo, en Europa. Declarada la pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), “los Estados nacionales no han seguido un protocolo definido y cada uno de ellos adoptó su propia estrategia”. Así nos va. La reacción terminó siendo dispar a pesar de tratarse de la amenaza más grave para la seguridad global desde la Segunda Guerra Mundial. Sus implicancias no sólo se ven reflejadas en la crisis sanitaria global, sino también en la contracción (leer más)
La farsa electoral venezolana se pareció a la nicaragüense. Ambos regímenes son primos ideológicos hermanos. La diferencia radica en los tiempos y las formas de cada uno. El régimen de Venezuela amenaza a la líder opositora proscripta, María Corina Machado, y al candidato presidencial, Edmundo González Urrutia, con encarcelarlos por “acciones terroristas” y otros dislates después de los comicios del 28 de julio. En Nicaragua, Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, más expeditivos y descarados, enviaron a prisión a todos los opositores antes de las elecciones del 7 de noviembre de 2021. Tiempos y formas. Uno, el coloso petrolero, maquilló los comicios como si hubieran sido un ejercicio destinado a revalidar la tiranía, más allá de la falta de evidencias del resultado real. El otro, sin nada de particular en el concierto internacional, hizo y deshizo a su antojo, al margen del estupor de propios y extraños por la ausencia de libertades, la violación de los derechos humanos y la censura. La casa matriz, Cuba, bendijo el esperpento revolucionario de supuesta izquierda (leer más)
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