Muchos activistas interpretan el llamado a un diálogo nacional del presidente provisional, Alejandro Maldonado, un político conservador de 79 años, como una estrategia para ganar tiempo
Los guatemaltecos se unieron para obligar a un poderoso presidente a abandonar el cargo. Ahora, muchos de los que se unieron a las manifestaciones temen que resulte aún más difícil generar cambios duraderos y reescribir las reglas de su frágil democracia
Soy periodista, escritor y presentador de radio y televisión con una carrera galardonada en asuntos internacionales y análisis político y económico. He trabajado en medios líderes de Argentina, Iberoamérica, Estados Unidos y España, incluyendo el Grupo Prisa, Fox News Latino, Worldnet Television, Radio Continental, el diario La Nación y la Televisión Pública Argentina, en los que he liderado equipos periodísticos. Soy experto en la creación de contenido multiplataforma (radio, televisión, prensa y digital). Dirijo el medio digital El Ínterin y soy analista en organizaciones defensoras de la libertad de prensa y los derechos humanos. Mi trayectoria me ha otorgado la habilidad para adaptarme y liderar la innovación en un sector en constante cambio, e incluyo haber sido corresponsal en Estados Unidos, México y Canadá, y enviado especial a zonas de conflicto y elecciones de varios países en los cuales he mantenido entrevistas con más de 50 presidentes y primeros ministros.
El intento de excluir la candidatura de Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla, de la segunda vuelta de las presidenciales de Guatemala, ha disparado alarmas. Lo inhabilitó un juez, pero después la Corte de Constitucionalidad le otorgó un amparo provisional. “En Guatemala estamos enfrentando a todo un sistema», concluye Mario Polanco, director del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV. El intento de excluir a Arévalo, la gran sorpresa de las elecciones del 25 de junio con un 12 por ciento de los votos, persigue la imposición de una segunda vuelta entre la ex primera dama Sandra Torres, que obtuvo un 15 por ciento, y un candidato oficialista afín al actual presidente, Alejandro Giammattei. «No pensaron que el Movimiento Semilla iba a llegar a la segunda vuelta» Polanco, cuya organización de la sociedad civil representa a los familiares de personas detenidas y desaparecidas durante el conflicto armado que duró de 1960 a 1996 y ha sido galardonada con el Premio Graciela Fernández Meijide a la defensa de los derechos (leer más)
La policía de Guatemala detuvo el 29 de julio al periodista José Rubén Zamora, presidente y fundador del diario elPeriódico. También allanó la sede del diario, que había presentado pruebas cinco días antes de presuntos casos de corrupción y abusos de poder en los que estarían implicados el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, y la fiscal general, Consuelo Porras, sancionada por Estados Unidos e impedida de ingresar en ese país por prácticas antidemocráticas. “El acoso judicial se ha vuelto constante e incesante en Guatemala”, denuncia José Zamora, uno de los hijos de Zamora, en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV, conducido por Jorge Elías. Zamora fue enviado a la cárcel militar Mariscal Zavala, de la ciudad de Guatemala, donde al día siguiente se declaró en huelga de hambre por considerarse un preso político. Sufrió estrés y presión alta. Lo acusaron el 9 de agosto de lavado de dinero, chantaje, tráfico de influencias y conspiración. El juez a cargo del caso, Fredy Orellana, ordenó que fuera mantenido en prisión hasta la próxima etapa del proceso (leer más)
La desaceleración de la economía se traduce en disgusto político en América, con una nueva clase media que demanda gobiernos modernos, transparentes y abiertos Por Jorge Elías Contra toda regla, el final crea más expectativas que el comienzo. El final del gobierno conyugal de los Kirchner en Argentina. El final de la hegemonía fundada por Hugo Chávez y heredada por Nicolás Maduro en Venezuela. El final de la corrupción por entregas durante los gobiernos de Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff en Brasil. El final de la presidencia de Otto Pérez Molina en Guatemala, también salpicada por la corrupción. El final de la rutina del Partido Colorado en las alcaldías de Asunción y de otras ciudades de Paraguay. El final de la dictadura de los hermanos Castro en Cuba. Y, en cierto modo, hasta el final de la era conservadora de Stephen Harper en Canadá. El final de una tendencia marcada por la permanencia en el poder en desmedro de la alternancia coincide, a su vez, con el final de un ciclo (leer más)
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