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Israel estuvo a punto de atacar a Irán en tres ocasiones durante los últimos años
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Israel estuvo a punto de atacar a Irán en tres ocasiones durante los últimos años
(leer más) Bajo el síndrome de la ‘croqueta atómica’ iraní
En esta edición: Continúa la desmovilización de las FARC; la derecha alternativa desembarca en Washington; crisis política en Venezuela; Recrudecen los enfrentamientos en Ucrania; Rumania dio marcha atrás con la despenalización de los casos de corrupción; pidieron la captura internacional del ex presidente peruano Alejandro Toledo; frustran un atentado suicida en Francia; elecciones legislativas en India, y la foto de la semana: palestinos huyen de ataques aéreos de Israel en la Franja de Gaza. Producción Ejecutiva: Francisco Ali-Brouchoud Producción: Alejandra Sabatini y Milva Ostroviesky Redacción: Virginia Arce, Alejandra Peña, Fernando Ríos, Francisco Ali-Brouchoud y Daniel Terreno Coordinación de Edición: Esteban Madrussan y Norberto González Edición: Paolo Menghini, Gastón Fedeli, Martín Staciuk, Leandro Ferrero, Ramiro Castilla, Norberto González, Emilio Lacko, Fabricio Mendoza, Pablo Ifantidis y Luis Simonetti Archivo: Renata Stella Arte Electrónico: Juan Manuel Martínez y Marcelo Sala, Gastón Thibaut Locución en off y en vivo: Félix Taylor
Poco antes de su muerte, Abu Bakr al Baghdadi, alias el califa Ibrahim, había reformulado la distribución geográfica del Daesh, ISIS o Estado Islámico en una veintena de países. El divorcio de las huestes del otro difunto más buscado por Estados Unidos, Osama bin Laden, selló las diferencias. El autoproclamado califato supuso algo ajeno al ideario de Al-Qaeda. Un estadio superior: establecerse en regiones bajo el imperio de la sharia (ley islámica), de modo de aprovechar el malhumor social frente al maltrato de las autoridades chiitas, aupadas por Irán y tropas extranjeras, contra la otra rama del islam, la sunita. De pronto, un grupo de hombres vestidos de negro arribó a Mosul, la segunda de Irak. Despuntaba junio de 2014. Portaban armas, pero, a diferencia de los soldados iraquíes, mandones y corruptos, se mostraban respetuosos. Con su presencia, en especial frente a los edificios públicos, cesaron los saqueos. Un día decidieron retirar los bloques de hormigón que afeaban las fachadas. ¿Era el final del caos derivado de la guerra iniciada con la invasión de Estados (leer más)
Cada uno reclamó la victoria después de los 12 días de fuego cruzado. Un resultado incierto, en realidad. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se declaró ganador, así como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mediador a bombazos. Su par de Irán, Masud Pezeshkian, arropado por el ayatolá Alí Khamenei, se dio un baño de masas en la Plaza de la Revolución, de Teherán, con un coro convocado por el Consejo de Coordinación de Propaganda que gritaba: “Sin concesiones, sin rendición en la batalla contra Estados Unidos”, “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte al Israel, asesino de niños”. La guerra quedó en pausa. Estados Unidos había atacado las plantas nucleares de Fordo, Natanz e Isfahán con bombas capaces de penetrar 18 metros de hormigón o 61 metros de tierra antes de explotar. Irán replicó con una descarga de misiles contra la mayor base norteamericana en Medio Oriente, ubicada en Qatar. Una respuesta simbólica. Les avisó en forma previa a Trump, agradecido por el gesto, y a la monarquía de los Al Thani. El (leer más)
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