Política

¿Mamdani esquina Obama?

Tres días antes de la contienda por la alcaldía de Nueva York, Barack Obama llamó a Zohran Mamdani para ofrecerle su apoyo. Tras el triunfo, curiosamente, no lo felicitó. Mamdani, un musulmán de 34 años y ascendencia india nacido en Uganda, no ganó las elecciones por su trayectoria como asambleísta del Estado ni por ofertas tan quiméricas como el transporte y las guarderías gratuitas o los supermercados administrados por la ciudad. El rechazo a la política económica de Donald Trump y las redadas de inmigrantes, cual plebiscito, pudo haber influido en las desnortadas filas demócratas para inclinarse hacia el extremo izquierdo. Hubo algo más: carisma y esperanza. De ambos atributos carecen muchos políticos. Franklin D. Roosevelt prometió “un nuevo acuerdo para el pueblo norteamericano” en medio de la Gran Depresión, John F. Kennedy propuso una “nueva frontera” y Obama coreó el eslogan “Sí, podemos”. Todos eran demócratas, como Mamdani. Entre los republicanos, Abraham Lincoln alentó a los ciudadanos a «votar por sí mismos», más allá de que después estallara la Guerra de Secesión, y Ronald (leer más)

Economía

Una desgracia con suerte

Donald Trump es un tipo con suerte. No perdió la vida de milagro con el balazo que le rozó la oreja en el acto de Butler, Pensilvania. Zafó del juicio en el que era acusado de haberse llevado documentos confidenciales de la Casa Blanca a su residencia de Mar-a-Lago, Florida. Remató esos tres días de vértigo con su proclamación como candidato en la Convención Nacional Republicana, en Milwaukee, donde presentó a su compañero de fórmula, el senador JD Vance, de 39 años. La mitad de sus 78 en momentos en que la edad pasó ser un tema de campaña. Cual broche, las acciones de la red social Truth Social, de Trump Media & Technology Group, se dispararon. El mercado suele ser predictivo. Intuye ahora una victoria de Trump en las presidenciales del 5 de noviembre. En las encuestas iba codo a codo con Joe Biden, desacreditado hasta por los demócratas después del debate como candidato a la reelección. La última de The Times/SAY24 arroja una ventaja para Trump en siete Estados clave: Arizona, Georgia, Michigan, (leer más)

Actualidad

El estado de la desunión

Cuando Joe Biden sale de la Oficina Oval, los agentes del Servicio Secreto avisan en voz baja en los pasillos: “El Celtic está en el Óvalo”. Eso significa que deben estar alertas, revela el periodista Evan Osnos en una extensa entrevista con el presidente de Estados Unidos publicada en la revista The New Yorker. El Celtic quiso demostrar en su tercer discurso anual del Estado de la Unión frente a ambas cámaras del Congreso que, a sus 81 años, está en condiciones físicas y psicológicas para reincidir cuatro años más en el Óvalo y seguir siendo el comandante en jefe a pesar de sus frecuentes olvidos y despistes. Con su compromiso con la guerra contra Ucrania tras la sospechosa muerte en prisión del líder opositor ruso Alexei Navalny, el anuncio de normas más rígidas para controlar la inmigración y la restauración del derecho al aborto, entre otros asuntos, Biden procuró exhibir el contraste con su virtual rival republicano, Donald Trump, habilitado por la Corte Suprema para competir en noviembre. El máximo tribunal rechazó un fallo (leer más)

Política

Biden versus Trump, ¿segundo round?

Joe Biden decidió ser candidato a la reelección en 2024. Le cabe el derecho, sobre todo después de la remontada de los demócratas en las elecciones de medio término de 2022. Esa media victoria a mitad de camino, algo así como un referéndum, desinfló por un rato la ambición de Donald Trump dentro de las filas republicanas por la irrupción como precandidato presidencial del gobernador de Florida, Ron DeSantis. En el léxico de Trump, Sleepy Joe pasó a ser Crooked Joe. Traducido: de dormilón, como llamaba a Biden en las presidenciales de 2020, pasó a ser torcido, el apodo despectivo aplicado a Hillary Clinton en las de 2016. Los problemas legales no amilanan a Trump en su cruzada por volver a la Casa Blanca a pesar de los disturbios del 6 de enero de 2021, cuando los suyos, los muchachos trumpistas, quisieron impedir la certificación de la victoria de Biden con el vergonzoso ataque contra el Congreso. Trump tampoco ahorra epítetos contra DeSantis. Lo llama DeSanctimonious y DeSanctus. O contra otro eventual rival de su (leer más)