El reino del calabozo
El Salvador es un laboratorio de la posmodernidad política. Un experimento que fascina a medio mundo con su estética de neón y aterra a la otra mitad con el sonido metálico de los cerrojos. En el centro de la escena, Nayib Bukele: el líder que cambió la corbata por la gorra de visera y las instituciones por el hilo de X (ex Twitter). Las encuestas, tótem del siglo XXI, le sonríen con una devoción casi religiosa. Es el presidente más popular del continente, el hombre que «limpió» las calles. Pero en política, como en la física, nada desaparece, todo se transforma. Y lo que Bukele presenta como un milagro de seguridad, el periodismo de investigación lo revela como un pacto en las sombras. Lo describe con precisión de cirujano Óscar Martínez en su nuevo libro, Bukele, el rey desnudo: dice sin tapujos en el programa Cuarto de Hora, de CADAL TV: “Bukele va a lograr que otros líderes caminen hacia la descomposición de la democracia”. Bukele ha logrado algo inaudito: que una parte de la sociedad (leer más)
