¿El funeral del viejo mundo?
Cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expuso su desconfianza en “el sistema basado en reglas como la única forma de defender sus intereses”, los de Europa, estaba siguiendo la línea argumental del primer ministro de Canadá, Mark Carney, trazada en el Foro Económico de Davos con aquello de “la nostalgia no es una estrategia”. Frases sueltas y sensatas que provocaron réplicas. Sobre todo, la del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa: “La Unión Europea debe defender el orden internacional basado en normas”. Nadie lo duda, pero la realidad muestra la impotencia del continente frente a una nueva guerra, la de Estados Unidos e Israel contra Irán y sus satélites, que estalló poco después del cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania. El mundo conocido no está en crisis. Dejó de existir, según Von der Leyen. “Europa ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y no volverá”, abundó en detalles durante la conferencia anual de embajadores. El habitual idealismo burocrático (leer más)
