Otras voces

El mundo otra vez en guerra (comercial): el peligroso choque EE.UU.-China

Por Marcelo Cantelmi | Clarín Pese a los malos vientos de la coyuntura, China tiene mucho para celebrar este año. En diciembre se cumplirán 40 años del Gaige Kaifang, el proceso de reforma y apertura anunciado en diciembre de 1978 por el legendario Deng Xiao Ping que convirtió al gigante asiático en el exitoso jugador capitalista actual. Cuando China derrotó el esquematismo maoista y dio ese salto, el gigante era un desarrapado que explicaba apenas el 1,8% de la economía mundial. Hoy esa porción es el 18,2%. En la mitad de ese lapso, hace 17 años, China ingresó a la Organización Mundial de Comercio anclando su lugar de acumulación junto al resto de los jugadores de la globalización. Estos factores combinados son los que hacen que el Imperio del Centro exhiba el segundo PBI mundial, 11 billones, apenas por debajo de EE.UU.; que se configure como la mayor potencia comercial; el tercer destino de Inversión Extranjera Directa y el dueño de las mayores reservas mundiales, US$ 3,12 billones. Esa extraordinaria suma incluye bonos del Tesoro norteamericano, lo que (leer más)

Otras voces

Asia después de Trump

Por Joseph S. Nye | Project Syndicate SINGAPUR – Cuando la Comisión Trilateral -un grupo de líderes políticos y empresarios, periodistas y académicos- se reunió recientemente, muchos expresaron preocupación por la caída del liderazgo norteamericano en Asia. Todos los países asiáticos hoy comercian más con China que con Estados Unidos, a veces por un margen de dos a uno. Ese temor se ha visto exacerbado por la reciente imposición por parte del presidente Donald Trump de aranceles, y por sus expresiones de desprecio por las instituciones multilaterales. Una pregunta que se oyó con frecuencia en Singapur es: ¿el liderazgo estadounidense en Asia sobrevivirá a los años de Trump? La historia ofrece cierta perspectiva. En 1972, el presidente Richard Nixon impuso unilateralmente aranceles a los aliados de Estados Unidos sin aviso previo, violando el marco del Fondo Monetario Internacional, y llevó a cabo una guerra impopular en Vietnam. El miedo al terrorismo era generalizado y los expertos estaban preocupados por el futuro de la democracia. Al año siguiente, David Rockefeller y Zbigniew Brzezinski crearon la Comisión Trilateral, (leer más)

Política

Líderes alfa, presidentes beta

Lo del botón nuclear “mucho más grande y más poderoso” de Donald Trump en respuesta a la supuesta facilidad con la cual Kim Jong-un podría oprimir el que tiene “siempre” en su escritorio no sólo refleja las bravuconadas en las cuales ambos suelen embarcarse, sino, también, la vena despiadada de la cual se jactan. El botón nuclear no existe. Ni en Estados Unidos ni en Corea del Norte. De estallar una guerra nuclear, Trump y Kim deberían seguir protocolos que podrían demorarla o, inclusive, abortarla. El asunto es otro. La egolatría de uno y del otro se codea con el autoritarismo, aparentemente más habitual en Pyongyang que en Washington. En el mundo, creo yo, prevalecen los líderes alfa sobre los presidentes beta. Estruendosos unos; recatados los otros. Un profesor universitario de Michigan, otro de Harvard y otro de Toronto se preguntan en un meduloso análisis publicado en la revista Foreign Affairs si la democracia está a salvo en Estados Unidos. La respuesta es negativa. No hablan de fascismo, sino de autoritarismo competitivo, “sistema en el (leer más)

Política

Corea del Norte aprovecha las diferencias ajenas

De ser por Donald Trump, el pleito con Corea del Norte debería zanjarse con “furia y fuego”. La declaración de guerra, lanzada antes del último ensayo nuclear de Kim Jong-un, se tradujo en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un proyecto con el cual pretendía provocar el colapso del país más hermético del planeta. Lo descafeinaron China y Rusia. La resolución aprobada finalmente prevé limitarle las importaciones de petróleo, prohibirle la exportación de productos textiles y castigar a las empresas navieras que le lleven insumos para misiles o armas. Son sanciones más dóciles que las impulsadas por Trump. Kim no se salió con la suya, pero, a pesar de ser el más débil en un conflicto que también involucra a Corea del Sur y Japón, aprovechó el padrinazgo histórico de China y las diferencias de Vladimir Putin con Trump para atenuar el impacto de la multa por sus pruebas nucleares. La más reciente, el 3 de septiembre, desencadenó un terremoto que traspuso sus fronteras e hizo sonar las (leer más)

Política

El declive del imperio

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha lanzado más misiles en un año que su padre desde que empezaron las pruebas, en 2006, hasta su muerte, en 2011. El último ensayo, con un proyectil balístico intercontinental capaz de alcanzar Alaska, quiso ser “un regalo para los bastardos americanos” en la víspera del Día de la Independencia. Un regalo sin moño. Donald Trump reaccionó vía Twitter como si pensara en voz alta: “¿Este tipo no tiene nada mejor que hacer con su vida?”. Parece que no. Y parece que la respuesta de los Estados Unidos con un ejercicio conjunto con Corea del Sur, probando sus propios misiles por imperio de la fuerza, lejos estuvo de borrarle la sonrisa socarrona al excéntrico Brillante Camarada. Unos días antes de esta nueva provocación de Kim (y van…), Trump dejó dicho que se le había terminado la paciencia con Corea del Norte. Estaba a su lado, en Washington, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in. ¿Por qué Kim se anima a desafiar a los Estados Unidos? Del (leer más)

Política

Rompan todo; paga Trump

En poco más de un cuarto de hora, lo que duró su pletórico discurso de investidura, Donald Trump rompió con el orden establecido. Y en una semana de mandato demostró con creces que no había soltado de casualidad la llamativa palabra “masacre” en esa infausta pieza de su autoría. Describió a los Estados Unidos como si estuvieran al borde del colapso. Esa visión quimérica y apocalíptica resultó ser la base argumental de un plan aislacionista en lo político, proteccionista en lo económico y xenófobo en lo social. Un plan de escasos amigos que, a su vez, no son los mejores para apuntalar la supremacía norteamericana en un planeta huérfano de líderes. Los Estados Unidos con Trump, como el Reino Unido con su salida de la Unión Europea, decidieron archivar dos siglos de hegemonía anglosajona en todos los órdenes, desde el cultural hasta el militar. En el caso de Trump, tendiendo muros físicos e ideológicos, que son aún peores que los otros, la cerrazón fortaleció en un santiamén la imagen global de sus presuntos adversarios. Es (leer más)

Política

El miedo y la ira se dieron la mano

En las primeras horas del 9 de noviembre, apenas los periodistas olfateamos el fiasco de Hillary Clinton en las presidenciales de los Estados Unidos, giramos sobre nuestros talones y, en un pispás, enfilamos hacia el hotel en el cual Donald Trump festejaba su victoria. Era una noche plomiza, lluviosa, sobre una ciudad, Nueva York, más habituada al frenesí del mediodía que a los sacudones nocturnos. Las lágrimas de los demócratas eran elocuentes. Ese día, aún incipiente, se cumplía un nuevo aniversario de la caída del Muro de Berlín o, en palabras de Francis Fukuyama, de “la universalización de la democracia liberal occidental como la forma final del gobierno humano”. El final de la historia, un diagnóstico apresurado, pasó a ser el prólogo de una nueva era en un año, 2016, signado por el Brexit y coronado por Trump como paradigmas de la demolición del orden anterior, en repudio al statu quo, y por el afianzamiento de liderazgos de sesgos autoritarios. Ganaron el miedo y la ira. Lejos de 1989. La desilusión generalizada con la globalización, (leer más)

Política

Trump aprovecha la banda negativa

Por Jorge Elías NUEVA YORK. – Durante la proclamación de su victoria en las presidenciales de los Estados Unidos, Donald Trump dejó entrever un sesgo infrecuente en estas latitudes: la arrogancia. Trump soslayó a la estructura de su partido, el republicano, y habló de la creación de un movimiento propio, personal, conformado por una legión de desencantados con los políticos tradicionales, de los cuales tomó distancia durante una campaña plagada de agravios contra su rival, Hillary Clinton, y contra determinados segmentos de la población, como los mexicanos, tildados de violadores, y los musulmanes, sospechosos de terrorismo. La fórmula de Trump, políticamente incorrecta, terminó dándole frutos inesperados como outsider (ajeno a la política) u hombre de negocios, su mote favorito, frente a encuestas que, como en las primarias republicanas, el Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea), el rechazo de los colombianos al acuerdo de paz con las FARC y otros acontecimientos, presagiaban el resultado contrario. Esa fórmula, sazonada con un discurso radical, caló hondo en la clase blanca trabajadora y rural de (leer más)

Economía

Desechada la ley, hecha la trampa

La filtración masiva de los Panamá Papers es un signo de los tiempos: coincide con el inminente final del secreto bancario en Suiza Un par de meses antes de la divulgación de los Panamá Papers, el fiscal general de Suiza había advertido a las compañías estatales de Malasia que corrían el riesgo de una malversación de fondos del orden de los 4.000 millones de dólares. No era usual que destapara la lata de gusanos, como suelen decir los investigadores, el país más reservado del planeta, últimamente salpicado por el caso Petrobras en Brasil; las tropelías de los dirigentes de la FIFA, empezando por su ex presidente suizo, Joseph Blatter; el procesamiento por fraude fiscal de Jérôme Cahuzac, ex ministro de Presupuesto de Francia, y la financiación irregular de partidos políticos en España. El aviso de Suiza sobre un fondo de inversión del gobierno malayo, conocido como 1MDB, provocó un escándalo. También dejó entrever un inminente y abrupto giro en un ámbito tan discreto y oscuro como el de las cuentas bancarias y las compañías offshore. (leer más)

Economía

China conquista América

En 2014, la región recibió más dinero del gigante asiático que del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo juntos La presunta crisis terminal del capitalismo, mil veces declamada y celebrada por presidentes de países de América latina que no dejan de ser capitalistas a pesar de su retórica anticapitalista, no parece entusiasmar a China. En el gigante asiático, uno de los pocos que se jacta de su sistema comunista, las fortunas de la nieta del padre de la Revolución Cultural, Mao Tse-tung, y de otros millonarios dignos de la revista Forbes crecen en forma impúdica, ahondando la desigualdad. De cada viaje a Pekín y Shanghai regreso con la impresión de haber visto el lujo y la miseria, pocas veces el término medio, en el país más poblado del planeta. En parte, China es más capitalista que los Estados Unidos, Europa y algunos de sus vecinos asiáticos, como Japón y Corea del Sur. La idiosincrasia y la geografía configuraron un país milenario que siempre actuó a la defensiva, actitud plasmada en las artes marciales (leer más)