Cultura

En busca del tiempo perdido

Mientras el reloj del Congreso de Bolivia gira al revés, el último de los países que atrasaron la hora por razones políticas ha sido Corea del Norte, en su caso para romper con el “retorcido imperialismo” La cúpula de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia, en la plaza Murillo de la ciudad de La Paz, luce un reloj exótico desde 2014: las agujas giran a la izquierda y la numeración está invertida. Los números arábigos reemplazaron a los romanos. Se trata, según el gobierno vitalicio de Evo Morales, de un signo del cambio político. Al derecho o al revés, media hora antes o media hora después, “el tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que tienen miedo, muy largo para los que se lamentan, muy corto para los que festejan, pero, para los que aman, el tiempo es eternidad”, como escribió Shakespeare. Los años tienen 365 días, pero pueden alcanzar 366 si son bisiestos como 2016 o, por voluntad de un gobierno, 364. Es el caso de Samoa: sus autoridades (leer más)