Política

España contra Cataluña y viceversa

El referéndum de Cataluña del 1-O, llamado desafío catalán en Madrid, ahondó la fisura de España. No sólo por la represión emprendida con saña y alevosía contra los votantes por la Policía Nacional y la Guardia Civil, a las órdenes del gobierno de Mariano Rajoy, sino también por la pasividad de Mossos d’Esquadra (policías autonómicos), a las órdenes del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Esa división, pública y notoria durante la investigación y la resolución de los atentados terroristas del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils, se profundizó aún más durante la bochornosa jornada que sentó las bases de la independencia de facto. La consulta era ilegal. No tenía validez. Había sido suspendida por el Tribunal Constitucional de España. Puigdemont desoyó el dictamen, así como el Parlamento catalán. Con la violencia desatada en las calles, los catalanes en particular y los españoles en general pagaron la factura del fracaso de la alta política. Tanto de Puigdemont y de Rajoy como de los líderes del Partido Socialista Obrero Español, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, (leer más)

Mundo

La parálisis política de España merma su recuperación económica

De The Wall Street Journal Por Jeannette Neumannn MADRID (EFE Dow Jones).— El punto muerto político de once semanas en España ha perjudicado a la recuperación económica del país, dado que algunas empresas advierten que están congelando sus planes de inversión a la espera de la formación de un nuevo gobierno. Horas antes de que el Congreso rechazara a última hora del viernes la candidatura de Pedro Sánchez para liderar un gobierno de centro-izquierda, Pablo del Villar y otros nueve productores de vino se reunieron en Valladolid para un almuerzo de trabajo. Cuatro de ellos habían desarrollado sus planes de ampliar sus bodegas, pero todos sus proyectos están por el momento detenidos. Los bodegueros no saben qué partido o coalición gobernará España, si el impuesto para empresas subirá o en qué medida cambiará la regulación y el costo de exportación de vino. “Estamos en espera”, afirmó Del Villar. La economía española, la cuarta mayor de la zona euro y una de las de más rápido crecimiento, se está recuperando de una dolorosa recesión. Sin embargo, en (leer más)

Política

En España ganó la incertidumbre

  En 160 países, la opinión de la gente resultó unánime: la mayoría quiere un buen empleo, así como paz y libertad, según Gallup. La cuna de los indignados de la Europa continental en 2011, España, no iba a ser la excepción. La tasa de desempleo ronda el 21 por ciento. En las presidenciales, el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy obtuvo la mayoría de los votos, no el voto de confianza con el cual se hubiera asegurado la reelección. La irrupción de Pablo Iglesias, de Podemos, afín a la izquierda, y de Albert Rivera, de Ciudadanos, afín al empresariado, desplazó al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Pedro Sánchez. Terminó la rutina del bipartidismo. ¿Quién ganó entonces? La incertidumbre. Después de las elecciones, el sistema parlamentario español prevé reuniones del rey con el presidente y los líderes de los partidos con representación parlamentaria. Felipe VI debe proponer a uno de ellos para formar gobierno. El designado ha de ser elegido por la mayoría absoluta en la primera sesión del Parlamento. De no lograrlo, una (leer más)