Otras voces

Europa ante el dilema del reconocimiento de Palestina

Por Julio de la Guardia | Política Exterior Reconocer o no reconocer el Estado de Palestina. He ahí la cuestión que los gobiernos y parlamentos europeos se plantean en estos momentos, después de que los Estados Unidos de Donald Trump hayan renunciado a su tradicional papel como honest broker en el proceso de paz y el presidente palestino, Mahmud Abbas, reclame urgentemente el apoyo de la Unión Europea. Esta nueva situación obliga a la UE a asumir su responsabilidad histórica en la resolución del conflicto palestino-israelí que la propia Europa contribuyó a crear. En el último Consejo Europeo celebrado en Bruselas, que contó con la comparecencia de Abbas, todos los gobiernos parecían estar de acuerdo en la vigencia y pertinencia de la solución de los dos Estados, aunque la ventana de oportunidad se cierra por momentos. Más allá de esto no hay consenso, ni en la forma ni en los tiempos. A día de hoy solo un ejecutivo europeo –Suecia– ha reconocido formalmente a Palestina y otro –Eslovenia– dice estar dispuesto a hacerlo de forma inminente, con o sin consenso previo. También hay varios legislativos –entre (leer más)

Política

Dos vidas en un instante

Cómo pudo haber sido el último minuto de Ariel Sharon, figura clave y controvertida de la historia de Israel que divide las aguas en todo el mundo En el último instante, dicen, los recuerdos se alborotan en un torbellino. Todo pasa y nada queda, excepto la esperanza de ser el resumen de los recuerdos en un solo recuerdo. Vivimos con la esperanza de ser un recuerdo. Bueno o malo, un recuerdo al fin. De ser cierto, en el último instante de sus 85 años de edad, Ariel Sharon habrá evocado los balbuceos del hijo de emigrantes rusos de apellido Sheinerman, que arribaron en 1922 a Palestina y que, por el nombre hebreo del valle en el cual se establecieron al nordeste de Tel Aviv, adoptaron una nueva identidad. De ser cierto, Sharon habrá evocado la estampa robusta del primer ministro elegido en 2001 y reelegido en 2003 que se apartó a fines de 2005 de su partido, el Likud (Consolidación), para prevalecer desde otro partido, el Kadima (Adelante), ganador en sus primeras elecciones. También se (leer más)