Política

Detrás del botín de Siria

Donald Trump clamó a comienzos de abril: “Quiero salir. Quiero traer a nuestras topas de vuelta”. De vuelta de Siria, siete años después del comienzo de una guerra que se cobró más de medio millón de muertos y 11 millones de refugiados y desplazados. El régimen de Bashar al Assad cruzó de nuevo la delgada línea roja, trazada por Barack Obama en 2012, por la cual el uso de armas químicas iba a ser condenado. Las sanciones, aplicadas tras la muerte de 1.429 civiles con gas sarín en 2013, no surtieron efecto. El brutal ataque con armas químicas contra Duma, reducto rebelde de la periferia de Damasco, segó ahora la vida de 60 civiles. Ante la masacre, Trump cambió de opinión. Prometió represalias, al igual que su par francés Emmanuel Macron, y le advirtió a Vladimir Putin que “no debería ser socio de un animal que mata con gas a su gente y lo disfruta”. En Siria, Estados Unidos realiza campañas aéreas desde 2014. Tiene unos 2.000 soldados que asesoran a las fuerzas que repelen (leer más)

Política

Dale una oportunidad a la paz

El histórico acuerdo entre Irán y el G5 + 1 responde al nuevo mapa global, marcado por la caída del precio del petróleo, el avance del EI y la creación de una fuerza militar árabe conjunta En la fachada del hotel Beau Rivage Palace, de Lausana, Suiza, hay un enorme tablero de ajedrez. Sus trebejos brillan más que los rostros de los ministros de Exteriores que participaron durante una semana larga del cónclave entre Irán y el G5 + 1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania) sobre el programa nuclear iraní. El acuerdo, alcanzado dos días después del plazo fijado tras 15 meses de negociaciones, llevó al presidente de Irán, Hassan Rouhani, a celebrarlo por Twitter: “Alcanzadas soluciones en los parámetros clave en el caso nuclear de Irán. La redacción del borrador empezará de inmediato para finalizar el 30 de junio”. Eran “buenas noticias”, como también escribió la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, al tiempo que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, no se quedaba atrás: “A volver al trabajo (leer más)