Otras voces

Entre un muro y una pared

Por José Carreño Figueras | El Heraldo de México A finales de la semana pasada, el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, visitó al presidente Donald Trump, en lo que fue su cuarto encuentro en 12 meses. Hace poco más de un año, Turnbull había sido, junto con el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, uno de los dos prominentes receptores de la irritación de Trump, que en su primera conversación telefónica reclamó al jefe de gobierno australiano por el acuerdo, según el cual, Estados Unidos aceptaría un número de refugiados originalmente alojados en Australia. Según analistas, fue entonces cuando Australia decidió “doblar la apuesta” en su relación con Estados Unidos, que económicamente importante es menor que el comercio australiano con países como Corea, Japón y sobre todo China, que es ahora el principal socio comercial de Australia. Pero para los australianos el balance geopolítico y estratégico es importante. Las rutas de comercio australianas con Japón, Corea del Sur y en cierta forma con China misma, dependen de rutas de navegación abiertas y garantizadas de hecho por la armada estadounidense. (leer más)

Sociedad

La otra cara de México

En 2014 sonaron las alarmas: 68.541 niños y adolescentes intentaron ingresar solos en los Estados Unidos. Provenían de América Central. Habían surcado México. Muchos marchaban detrás de sus padres o de sus parientes, radicados en forma ilegal del otro lado de la frontera. Muchos, también, huían de las pandillas, amenazados con ser reclutados, los varones, o violadas, las mujeres. El gobierno de Barack Obama acordó entonces con México el Plan Frontera Sur. Consiste en repeler las oleadas de migrantes del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador). El resultado: nueve de cada diez han sido devueltos a sus países por las autoridades mexicanas. Entre enero y abril de 2016 corrieron esa suerte el 96 por ciento de los guatemaltecos, el 92 por ciento de los hondureños y el 87 por ciento de los salvadoreños indocumentados, según cálculos de Univision Data contrastados con informes oficiales. Es la otra cara de México, satanizado por Donald Trump como proveedor de violadores, traficantes de drogas y asesinos. La otra cara y el dilema del gobierno de Enrique Peña Nieto (leer más)

Política

Rompan todo; paga Trump

En poco más de un cuarto de hora, lo que duró su pletórico discurso de investidura, Donald Trump rompió con el orden establecido. Y en una semana de mandato demostró con creces que no había soltado de casualidad la llamativa palabra “masacre” en esa infausta pieza de su autoría. Describió a los Estados Unidos como si estuvieran al borde del colapso. Esa visión quimérica y apocalíptica resultó ser la base argumental de un plan aislacionista en lo político, proteccionista en lo económico y xenófobo en lo social. Un plan de escasos amigos que, a su vez, no son los mejores para apuntalar la supremacía norteamericana en un planeta huérfano de líderes. Los Estados Unidos con Trump, como el Reino Unido con su salida de la Unión Europea, decidieron archivar dos siglos de hegemonía anglosajona en todos los órdenes, desde el cultural hasta el militar. En el caso de Trump, tendiendo muros físicos e ideológicos, que son aún peores que los otros, la cerrazón fortaleció en un santiamén la imagen global de sus presuntos adversarios. Es (leer más)

Política

Fuga y misterio

La huida de un penal de alta seguridad de El Chapo Guzmán, cuya extradición a los Estados Unidos había sido denegada por razones soberanas, pone en un aprieto a las autoridades mexicanas Desde que huyó del penal de alta seguridad de Puente Grande, en Jalisco, el 19 de enero de 2001, Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, gozaba de una libertad rayana en la impunidad. En esos tiempos, los primeros del gobierno de Vicente Fox tras las siete décadas de hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI), comenzaron los ajustes de cuentas entre sicarios de los carteles mexicanos por el control de las rutas del tráfico de la droga. El despliegue del ejército no alcanzó a mitigar la ola de violencia, abonada por la extradición de los capos a los Estados Unidos. El Chapo, prófugo durante buena parte del gobierno de Fox y durante el sexenio completo de Felipe Calderón, cayó el 22 de febrero de 2014. Se escapó un año, cuatro meses y diecinueve días después. Esta vez, del penal de alta seguridad de El (leer más)