Otras voces

Ciudades y terrorismo: una relación inseparable y brutal

Por Jason Burke | The Guardian y eldiario.es Hace casi 140 años, una oleada de bombas estalló en Londres. Aunque mataron relativamente a pocas personas, llamaron mucho la atención. El trabajo de los extremistas irlandeses que trataban de hacer cambiar a la opinión pública y las ideas políticas sobre el futuro de la nación duró varios años. En octubre de 1883, uno de sus más sangrientos ataques hirió a 40 viajeros de metro que salían de la estación de Paddington. Otros de sus objetivos fueron la redacción del periódico  The Times, la columna de Nelson, la Torre de Londres y Scotland Yard. A lo largo de la década, hubo otros ataques en otros lugares de  Europa perpetrados por varios grupos extremistas. Estos ataques estuvieron dirigidos contra teatros, óperas, el Parlamento francés y cafés. En 1920, Wall Street también fue atacado con una bomba. La oleada de ataques comenzó a suscitar temores en torno a las tecnologías, tales como los temporizadores y la dinamita, de la cual se decía que era “barata como el jabón y común como el azúcar”. Suscitó también un debate sobre cómo proteger (leer más)

Política

Crónica de un ataque anunciado

Bruselas, blanco de tres atentados coordinados por el Estado Islámico, alberga a las principales instituciones de Europa Por Jorge Elías Era previsible, según el primer ministro de Bélgica, Charles Michel. “Pasó lo que temíamos”, redondeó. “Los terroristas atacaron Bruselas, pero el objetivo era Europa”, repuso el presidente de Francia, François Hollande, golpeado por los dos atentados contra París en 2015. La ira sacudió tres veces a la capital de Bélgica, sumiendo en el pánico al aeropuerto y una estación de metro. Sacudió, en realidad, a los cimientos de la capital del continente, sede de instituciones de la Unión Europea (UE) como el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, aunque también sesione en Estrasburgo. Dejó decenas de muertos y heridos. Y un sello, el del Estado Islámico (EI), alias ISIS, alias Daesh, reivindicando la autoría. Pudo ser a causa del arresto, días antes, de Salah Abdeslam, cabecilla de los atentados de noviembre en París. Lo detuvieron en el barrio de Molenbeek, Bruselas. Ese enclave de 100.000 habitantes, con mayoría de musulmanes, más de (leer más)