Política

Primavera Árabe, otoño de una ilusión

Siete años después de la mecha que encendió la Primavera Árabe en Medio Oriente y el norte de África, la decepción por el aumento de la inflación, la falta de empleo, la corrupción crónica y los frágiles servicios públicos estalló en Túnez y en Irán. La caída del dictador tunecino Zine al Abidine Ben Alí en los albores de 2011 era la única historia aparentemente exitosa de aquel reclamo de democracia. Idénticos motivos desencadenaron en estos días las revueltas en Irán, exento entonces de aquellos avatares. Las protestas calaron ahora más hondo: desafiaron la autoridad del líder supremo de la revolución, el ayatolá Ali Khamenei. La democracia en el mundo está en crisis, dice en su primer párrafo el informe anual sobre derechos políticos y libertades civiles Freedom in the World 2018, de Freedom House. ¿Está en crisis la democracia o las ilusiones derraparon frente a perspectivas prometedoras en algunos países, como Turquía, Venezuela, Polonia, Myanmar y Túnez, que se vieron demolidas por distintas razones? La mala influencia de China y de Rusia, así como (leer más)

Sociedad

Solidaridad en cuotas

Mientras Europa asimila el impacto de la legión de refugiados sirios y de otras nacionalidades, los países de la península Arábiga envían donaciones y los americanos amplían sus cupos   “Los refugiados prefieren ir a Europa”, dijo Roberto Khatlab, director del Centro de Estudios y Culturas de América Latina en la Universidad del Espíritu Santo de Kaslik, del Líbano. Le había preguntado por qué no van a los países de la península Arábiga, más ricos, cercanos y, en principio, amables por la religión y el idioma. Cuatro millones de refugiados viven en el Líbano, Jordania y Turquía, fronterizos con el caos de Siria e Irak. Con su respuesta, Khatlab, brasileño de origen libanés, se mostró cauto frente a las críticas contra Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes y Omán por mantenerse distantes del drama de los refugiados, más allá de sus generosas donaciones. Sus rentas per cápita superan las de otros países de la región. Durante la primera conferencia del seminario Mediatizaciones II, organizado por la Fundación Nínawa Daher en la Facultad de Ciencias (leer más)

Política

Mundo en guerra

Con aliados árabes, los Estados Unidos se han propuesto destruir al Estado Islámico, facción extremista que ha cometido atrocidades al apoderarse de territorios en Siria e Irak ¿Es la Tercera Guerra Mundial “por partes”, azuzada por intereses espurios como la codicia y permitida por la indiferencia? La definió de ese modo el papa Francisco durante una visita a los cementerios de Fogliano Redipuglia, al norte de Italia. Allí yacen miles de caídos durante la Primera Guerra Mundial, de la cual se cumple un siglo. Las partes, de ser corroborada la hipótesis del Santo Padre, se engarzan con afanes extremistas, nacionalistas e imperialistas, no exentos de atrocidades, en Siria, Irak, Libia, Gaza, Afganistán, Sudán del Sur, la República Centroafricana, Mali, Somalia y Ucrania. Son diez conflictos simultáneos, anudados entre sí. Los Estados Unidos armaron ahora una coalición de treinta países para destruir al Estado Islámico (EI). Esa banda terrorista, desmarcada de Al-Qaeda, se ha apoderado de vastos territorios en Siria e Irak y ha herido las pupilas de la humanidad con las decapitaciones de dos periodistas (leer más)