Política

Lo que el Brexit se llevó

El Brexit empezó con un engaño. El primer ministro David Cameron creyó en febrero de 2016 que había logrado en Bruselas un estatus exclusivo para el Reino Unido en la Unión Europea. Algo así como un divorcio rentable. Lo sometió a un referéndum, en el cual ganó su posición, pero no pudo contener la erupción del volcán entre los suyos, los conservadores. Su sucesora, Theresa May, intentó activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Quiso lograr la salida del bloque continental sin consultar al Parlamento. Una ciudadana británica nacida en Guyana, Gina Miller, recurrió al Tribunal Supremo. May debió rendir cuentas en la Cámara de los Comunes. Ese fue el comienzo del sinuoso camino que emprendió May, alias Maybe (tal vez), en enero de 2017. Dos años después, May zafó por escaso margen de una moción de censura después de ver cómo se hundía el acuerdo que ella misma había alcanzado en Bruselas. Un reguero de mentiras llevó a May a admitir que el Brexit, con acuerdo o sin él, sacrificará entre un dos (leer más)

Política

La crisis invisible de Haití

Jovenel Moïse ganó dos veces las presidenciales de Haití: en octubre de 2015 y en noviembre de 2016. Las primeras resultaron impugnadas y, finalmente, anuladas tras violentos disturbios. Las siguientes se vieron empañadas por denuncias de fraude. Demoraron más de un mes en ser validadas. El Hombre Banana, mote de Moïse por ser un empresario de ese sector, saltó a la política gracias al apoyo del cantante de carnaval Michel Martelly, presidente desde 2011 hasta 2016, y del partido de centroderecha Tèt Kale. De ambos y de uno de sus antecesores reclaman los haitianos en protestas multitudinarias una explicación sobre los recursos obtenidos de Petrocaribe. Las protestas, que coinciden con el segundo aniversario del gobierno y exigen su renuncia, se desataron por la decisión de Moïse de declarar una urgencia económica. Las acusaciones por la malversación de los fondos de Petrocaribe involucran a Moïse y a algunos de sus funcionarios, así como a los gobiernos de Martelly y del fallecido René Préval. Comenzaron en 2018 por la depreciación del gourde (la moneda haitiana) y por (leer más)

Sociedad

Los fundamentalistas del aire acondicionado

¿Quién no ha sentido alguna vez la necesidad de entrar en un centro comercial para recibir un soplo fresco en un día tórrido de verano? Esa brisa reconfortante, creada a comienzos del siglo XX para conservar mercaderías, pasó primero a unos pocos sitios de esparcimiento y después a algunas casas de personas pudientes para convertirse ahora en un estandarte de la clase media. El aire acondicionado revolucionó la vida de la mayoría de los países, pero tiene una cara oculta. La negativa, vinculada con la sobrecarga de la red eléctrica y con las emisiones que calientan, o sobrecalientan, el planeta. La cantidad de aires acondicionados se disparará de 1.600 millones en la actualidad a 5.600 millones a mediados de siglo, lo cual equivaldrá al uso de la electricidad que insume en todas sus actividades el país más poblado del planeta, China. La estimación de la Agencia Internacional de la Energía, que depende de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entraña un riesgo: las emisiones de gases de efecto invernadero que liberan las (leer más)

Política

Venezuela divide aguas entre Trump y Europa

Venezuela no sale de la encerrona. La permanencia en el poder de Nicolás Maduro, parteaguas entre la autocracia y la democracia, divide al mundo entre el apoyo de Rusia, la cautela de China y el rechazo de Estados Unidos, más allá de las opiniones encontradas en América latina y en otros confines. Detrás está el interés estratégico y económico en un país rico en petróleo, caldo de cultivo de las argucias. En las argucias, precisamente, residen la necesidad de una apertura y del ingreso de la ayuda humanitaria y las diferencias en el alineamiento con otro parteaguas. El parteaguas de la política global: Donald Trump. Trump resultó ser el primero en reconocer al presidente encargado o interino de Venezuela, Juan Guaidó, presidente de la opositora Asamblea Nacional. Le siguió la mayoría de los países de la región enrolada en el Grupo de Lima. Entre ellos, Argentina. Discreparon México, atado a la Doctrina Estrada de no injerencia en asuntos internos de otros países, y Uruguay, atado a los vaivenes del gobernante Frente Amplio. Trump también resultó (leer más)

Política

El manual del autócrata

En el manual del autócrata, Nicolás Maduro descubrió que debía irritarse frente a las limitaciones del orden constitucional y que, haciendo caso omiso de la oposición, debía saltearse compromisos, como las elecciones regionales y el referéndum revocatorio de 2016. La Asamblea Nacional, presidida ahora por el autoproclamado presidente encargado o interino, Juan Guaidó, quedó pedaleando en el aire. En 2017, el año de las guarimbas (protestas) y su largo centenar de muertos en ejecuciones extrajudiciales, iba a recibir otra bofetada: Maduro no consultó al pueblo para convocar a la Asamblea Nacional Constituyente. Un órgano afín, supuestamente encargado de reformar la Constitución Bolivariana, con el cual quiso anular a la Asamblea Nacional, dominada por la oposición desde 2015. En ese manual del autócrata, al cual contribuyeron últimamente líderes alfa como Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, no por nada sostenes del régimen de Venezuela, Maduro también descubrió que la fachada de víctima de un gobierno poderoso, como el de Estados Unidos, sea su presidente Donald Trump o Barack Obama, le sienta mejor que cualquier otro adversario (leer más)

Política

El otro enero de Venezuela

La oposición de Venezuela salió de su letargo. Eligió una fecha emblemática, el 23 de enero, 61 años después del final de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y salió a las calles. Lo hizo despojada de una dirigencia dividida que, desde los tiempos de Hugo Chávez, no hizo más que cometer errores. Eligió también a un líder joven, Juan Guaidó, de 35 años, súbito alfil de una sociedad harta de quebrantos, frustraciones, desabastecimientos, represión y exilios. Una forma de espabilarse frente a un régimen, el de Nicolás Maduro, considerado ilegítimo tanto dentro del país como en el exterior. Pocos validan las elecciones amañadas del 20 de mayo de 2018. Era parte de una hoja de ruta. Guaidó asumió el 5 de enero la presidencia de la Asamblea Nacional, la única institución reconocida fuera de Venezuela. Ese día insinuó aquello que iba a concretar: “Nosotros asumiremos el mandato del pueblo, cueste lo que nos cueste”. Dieciocho días después, en medio de un baño de masas, se hizo cargo “formalmente” de “las competencias del Ejecutivo nacional (leer más)

Política

Las otras arenas del Sahara

SMARA, Sahara Occidenal – En los últimos días de 2018, representantes del Frente Polisario y de Marruecos compartieron en Ginebra una mesa redonda auspiciada por la ONU. Participaron como observadores Argelia y Mauritania. No negociaron. Cada uno fijó su posición sobre el Sahara Occidental, el único territorio no autónomo de África. Quedaron en retomar el diálogo en 2019. La reunión anterior había sido en 2012 en Manhaset, Estados Unidos. El conflicto lleva más de cuatro décadas. No tiene visos de solución, me dice Bachir Edkhil, decepcionado con el Frente Polisario después de haber sido uno de sus fundadores y de haberle puesto el acrónimo, Polisario. Era originalmente el Frente Popular de Liberación de Saguia al-Hamra (Sahara Occidental) y Río de Oro. Edkhil, fundador y presidente de la asociación Alter Forum, presentó su primer libro de poemas, Duna desnuda, durante un coloquio organizado con la Universidad Mohamed V de Rabat. “Un anticipo del infierno / bíblico de por seguro / de un día de agosto / no como los otros / peores días / por Dante (leer más)

Política

Maduro contra el mundo

La crisis de Venezuela tenía fecha de vencimiento: el 10 de enero. Era el plazo que establecía la Constitución de 1999, la reformada por Hugo Chávez, para el final del mandato de su delfín, Nicolás Maduro. La nueva toma de posesión de Maduro, no reconocida por la Asamblea Nacional (Parlamento) ni por buena parte de la comunidad internacional por la falta de transparencia y de garantías en las elecciones del 20 de mayo de 2018, implica un salto al vacío. O, en realidad, una nueva huida hacia adelante, de modo de atenuar el impacto de las sanciones de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea contra varios jerarcas del régimen, más allá de los padecimientos del pueblo y de una diáspora en ascenso. No se trata de un capricho de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón, Australia, el Grupo de Lima o la Organización de los Estados Americanos (OEA). Ni, en palabras de Maduro, de una “guerra económica del imperialismo”. En un país con una hiperinflación trepidante, sin alimentos ni medicinas, con represión y (leer más)

Cultura

Las mil y una noches de Borges

Ponencia de Jorge Elías en la conferencia Contactos entre las lenguas árabe y española, organizada por Alter Forum y la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Mohamed V de Rabat en Smara, Sahara Occidental, entre el 14 y el 16 de diciembre de 2018 SMARA, Sahara Occidental – Días antes de morir a los 86 años en Ginebra, Suiza, el escritor argentino Jorge Luis Borges tomó clases de idioma árabe. Unas pocas. Más por curiosidad que por necesidad. La curiosidad, precisamente, llevó a Borges a adentrarse en mundos distantes, aparentemente inalcanzables, a causa de una pasión. La pasión por la lectura. Frente a cualquier circunstancia, fuera polémica o no, Borges proponía una nueva lectura. La lectura, volcada en la escritura, era algo así como la munición de su vida y de sus textos. De esos textos que, por ser universales, trascienden fronteras caprichosas, como la de Oriente y Occidente. Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo nació el 24 de agosto de 1899 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Era Borges a (leer más)

Política

La revancha de Bolsonaro

En Estados Unidos, los demócratas no llaman al presidente Donald Trump por su cargo ni por su nombre. Lo llaman él, como si se tratara de un extraño o, en realidad, de una suerte de okupa de la Casa Blanca. En México, después de un mes de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los chairos (sus partidarios) desprecian a los fifis (sus detractores, asociados con los gobiernos pretéritos del PRI y del PAN). En Colombia, el presidente Iván Duque instó a sus compatriotas en el discurso de Año Nuevo a “dejar atrás la polarización” después de una campaña electoral, la de 2018, en la cual primó la polarización. Dos bandos, un país. La fórmula no es novedosa. Unos y otros echan leña al fuego y después se preguntan por qué arde. La toma de posesión del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en poco y nada se diferenció del discurso habitual de Lula. De aquel “nosotros contra ellos” que, como en otros países, incluida Argentina, ensanchó la fisura social. La fragmentación, que se traduce en inestabilidad (leer más)

Sociedad

El cambio climático golpea el bolsillo

Detrás de los destrozos provocados por el movimiento de los chalecos amarillos en Francia, a raíz del incremento de los impuestos sobre los combustibles y de su consecuencia inmediata, la pérdida del poder adquisitivo, subyacía una estrategia de Emmanuel Macron vinculada con el cambio climático. Pretendía potenciar alternativas para rebajar las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero, en paulatino y preocupante aumento. En 2018, las emisiones crecieron alrededor del 2,7 por ciento. Un récord en la historia de la humanidad que, más allá del resultado económico, hipoteca tanto el presente como el futuro. Macron gastó la bala de plata con el intento de desalentar el consumo de combustibles fósiles por medio del aumento de los impuestos. La ira de la calle contra la llamada tasa al carbono llevó todo a foja cero mientras la COP24 (la cumbre del clima para aplicar las reglas del Acuerdo de París de 2015) debatía en la ciudad polaca de Katowice cómo instrumentar políticas ambientales viables. Sólo en ese país, Polonia, mueren 50.000 personas (leer más)

Sociedad

Alarma en Marruecos

FEZ, Marruecos – Los supuestos derrapan cuando aparecen cadáveres. En este caso, los de las turistas Louisa Vesterager Jespersen, danesa de 24 años, y Maren Ueland, noruega de 28. Las degollaron en el monte Tubqual, a 70 kilómetros de Marrakech. Los detenidos pertenecen al Daesh, ISIS o Estado Islámico, en caída libre luego de las derrotas en Siria y en Irak. Las apariencias engañan y, a pesar de la rápida respuesta de las autoridades marroquíes, ponen de nuevo al reino frente al peor espejo. El espejo de la radicalización religiosa, trampolín para el éxodo de cientos hacia filas terroristas en el exterior. Marruecos no es un mundo aparte. La modernidad puede chocar con las tradiciones a los ojos de un extranjero no avisado, como ocurre en cualquier país árabe o gueto europeo, pero eso no se refleja en la vida cotidiana. El problema reside en aquellos que desde 2011, inspirados en la expansión de Al-Qaeda, hidra de la cual decantó el Daesh, comenzaron a emigrar desde Tánger, Tetuán, Martil y otras ciudades hacia los sitios (leer más)

Sociedad

Freno parcial a la expulsión de migrantes

CASABLANCA, Marruecos – Después de un año y medio de negociaciones, casi 160 de los 193 miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidieron contrarrestar la oleada nacionalista que sacude a Europa y otros confines. Firmaron en Marrakech el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular. Se trata de un acuerdo de cooperación no vinculante en respuesta a la cerrazón de Italia, Malta, Hungría y otros países, como Estados Unidos, ante el arribo de migrantes. Un contingente de 750 millones de personas, el 10 por ciento de la población mundial, estima Gallup. Es la primera vez en la historia que la mayoría de los miembros de la ONU procura ordenar un fenómeno global de esta magnitud. ¿Cómo? En dos palabras, “salvar vidas”, más allá de que los buenos propósitos choquen con la realidad. La de barcazas endebles repelidas en el Mediterráneo o la de centroamericanos amontonados en México frente a la muralla de Estados Unidos. La cruzada contra la inmigración del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, se expandió a Italia, (leer más)

Política

España estrena ultraderecha

Las elecciones autonómicas tocaban en marzo de 2019. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, decidió adelantarlas. Creía que eran un trámite. Uno más. Las encuestas daban por descontada la enésima victoria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en el territorio que gobierna desde hace 36 años. Ganó Díaz, pero el batacazo de Vox provocó un tembladeral en la socialdemocracia, en caída libre en casi toda Europa. Por primera vez un partido de ultraderecha, primo hermano de la Agrupación Nacional (antes Frente Nacional francés) de Marine Le Pen, ingresa en un parlamento autonómico español. La excepcionalidad era extraña en un continente en el cual campea el miedo a la amenaza externa. El miedo a los inmigrantes. Vox pasó de cero a doce diputados en Andalucía. Contribuyeron a su escalada el desempleo, la precariedad laboral, la sensación de arrebato de puestos de trabajo por parte de extranjeros y las sospechas de corrupción del PSOE, en el gobierno nacional después de la moción de censura que tumbó a Mariano Rajoy e impuso al presidente Pedro (leer más)

Política

G20, Buenos Aires y después

Veinte treguas unilaterales, más allá de las multilaterales y de las bilaterales, son las que se concedieron los mandatarios del G20 en la cumbre realizada en Buenos Aires. Cada una de esas treguas deparó un alivio temporal de los sobresaltos domésticos, de los cuales ninguno se siente indemne. La tregua más mentada, la de Donald Trump y Xi Jinping en su guerra comercial, resultó ser el broche de una cumbre signada por asuntos delicados, como el proteccionismo, la migración y la pobreza, para los cuales también se estableció una tregua. Quizás hasta la próxima cita en Japón, en 2019, o la siguiente, en Arabia Saudita, en 2020. Tomar nota, como reza el documento final, significa dilatar el tratamiento. O, como en el caso de la histórica final de la Copa Libertadores de América entre River Plate y Boca Juniors, frustrada en Argentina por las fallas de la seguridad, patear la pelota hacia adelante y al costado. El costado del Atlántico, España, cuyo presidente, Pedro Sánchez, aprobó de buen grado que se juegue en el Estadio (leer más)