Política

La manipulación de la historia

En el Salón Oval había un busto de Winston Churchill. Barack Obama ordenó retirarlo en 2009. Durante su primera visita al nuevo presidente de Estados Unidos, el entonces primer ministro británico, Gordon Brown, debió llevárselo. Lo dejó en la residencia de su embajador en Washington. Había sido un préstamo de Tony Blair a George W. Bush en virtud del vínculo que tejieron desde 2001. Lo coronaron con la declaración conjunta de la guerra contra Irak. En sus memorias, “el negro de nombre extraño”, como se define a sí mismo Obama, aborrece las torturas padecidas por su abuelo en Kenia durante el régimen colonial británico. Obama sustituyó el busto de Churchill, obra del escultor Jacob Epstein, nacido en Estados Unidos, radicado en Londres, por otro del primer presidente republicano de su país, Abraham Lincoln, partidario de la abolición de la esclavitud. Curiosamente, otro republicano, Mitt Romney, prometía reponer el busto de Churchill, hecho en bronce, si ganaba las presidenciales de 2012. Las perdió. Donald Trump, elegido en 2016, hizo colgar en el Salón Oval una pintura (leer más)

Política

La Constitución propone y Evo dispone

En el Palacio Quemado, de La Paz, el dictador más añejo de África, Teodoro Obiang, recibió el Cóndor de los Andes, la máxima distinción de Bolivia. El anfitrión, Evo Morales, confesó en su discurso que iba a preguntarle cómo había hecho para ganar las elecciones de Guinea Ecuatorial durante 38 años consecutivos. Fácil: autorizó la participación de partidos alternativos al suyo, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE). En 2016, la oposición decidió retirarse tras denunciar irregularidades y un inminente fraude. Obiang obtuvo un 90 por ciento de adhesión. Aquello que parecía un cumplido para el “hermano Teodoro” resultó ser algo así como el presagio de una hoja de ruta para Morales, presidente desde 2006. Unos días después del IV Foro de Países Exportadores de Gas, motivo de la visita de Obiang, el Tribunal Constitucional de Bolivia aceptó el recurso que presentaron legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS) para suspender los artículos de la Constitución que prohibían dos reelecciones continuas consecutivas e impedían que Morales fuera candidato en las presidenciales de 2019. La oposición boliviana (leer más)

Política

La caída en cámara lenta de Mugabe

Cada 21 de febrero, Robert Mugabe se celebraba a sí mismo. Es su cumpleaños, feriado desde 2017. El rojo en el almanaque de Zimbabwe reza: Día de la Juventud de Robert Mugabe. Este año, a sus 93, el dictador más viejo del mundo, depuesto en cámara lenta después de 37 años en el poder, se agasajó a sí mismo como otras veces. La fiesta costó más de millón de dólares. No faltó nada: caviar; pato; langosta; mariscos; carne de elefante, búfalo e impala; bombones (preferentemente, Ferrero Rocher); champaña (no cualquiera: Moët & Chandon y Bollinger); whisky (tampoco cualquiera: Johnny Walker y Chivas), y un enorme pastel. Un disparate mientras la población está sumida en la más profunda pobreza. El final de la era Mugabe, un golpe disimulado con el arresto domiciliario y la expulsión de su partido, la Unión Nacional Africana de Zimbabwe-Frente Patriótico (ZANU-PF), se debió a un error suyo: haber metido la cabeza en las fauces de El Cocodrilo, apodo del ex vicepresidente Emmerson Mnangagwa, de 75 años. Era el único que podía (leer más)

Cultura

El último apaga la luz

Epimeteo, el primer hombre de la mitología griega en desmedro del Adán bíblico, comete dos imprudencias: casarse con Pandora, la primera mujer creada por Hefestos, y abrir la famosa caja de la que salen todos los males de la humanidad. En ella queda, cual último orejón del tarro, la esperanza. Desde entonces, lo último, cuya novia, La última, lleva por título un tango de Julio Camilioni (no confundir con La última curda, de Cátulo Castillo), merece el mismo trato que la esperanza, virtud de virtudes habitualmente relegada. Abundan datos sobre el primero que hace tal o cual cosa, pero poco y nada se sabe del último que, quizás en peores condiciones, harto de tal cosa o tal otra, hace por última vez tal o cual cosa. El que apaga la luz. ¿Qué sería de los historiadores si tuvieran que poner de relieve las primeras palabras de Edipo (“Ma-má”, seguramente) o de Freud (“Li-bi-do”, tal vez) en lugar de las últimas? Ni el legado del sargento Cabral (“Muero contento, hemos batido al enemigo”) habría perdurado. El (leer más)

Economía

Moscú, capital de Venezuela

Sobre la hora, tras ser declarada en default parcial por no haber pagado dos vencimientos de intereses de su deuda soberana, Venezuela arribó a un acuerdo con Rusia, uno de sus principales acreedores. El acuerdo consiste en reestructurar un crédito de 3.150 millones de dólares que Rusia le había otorgado en 2011 para la compra de armas rusas. De ese modo, mientras la población venezolana sigue sometida a la falta de alimentos y de medicinas y la Unión Europa resuelve un embargo de armas contra Venezuela, entre otras medidas restrictivas, Nicolás Maduro ha ganado con el guiño diplomático de China su bien más preciado: tiempo. La deuda de Venezuela, acuciada por la caída del precio del petróleo desde 2014, ronda los 150.000 millones de dólares. Sus obligaciones con Rusia incluyen los 6.000 millones de dólares que le pagó la petrolera rusa Rosneft a Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Nada extraño si Rosneft, ancla de la política exterior de Vladimir Putin con inversiones en Cuba, China, Egipto y Vietnam, no hubiera adquirido en 2016 el 49,9 por (leer más)

Política

Juego de tronos, capítulo Arabia Saudita

Medio Oriente ha sido bendecido por los mayores yacimientos del mundo, pero, a su vez, ha sido carcomido por las disputas domésticas y por la injerencia extranjera. Desde el acuerdo Sykes-Picot de 1916, cuando los británicos y los franceses se repartieron la región, las tiranteces llevaron a disimular las guerras y los conflictos por los recursos bajo el manto de la política o de la religión. Los países ricos en petróleo y gas, expuestos a la volatilidad de los precios en el mercado internacional, padecen una maldición. La maldición de los recursos, como ocurre en Arabia Saudita. Sus ciudadanos, por regla general, soportan la desigualdad por el descuido de otros factores productivos. En los últimos seis años, sobre todo después de la Primavera Árabe, la región tuvo dos caras. La de la violencia y la frustración, por un lado, y la de la globalización y la ostentación, por el otro. Dos caras y dos velocidades, con países sumidos en conflictos, como Siria, Irak y Libia, y países encaramados en las grandes ligas, como Arabia Saudita, (leer más)

Política

Demócratas y republicanos tienen un problema: Trump

WASHINGTON – Como casi todos los demócratas, Dan Restrepo no simpatiza con Donald Trump. Lo sufre. El ex asistente especial del presidente Barack Obama y director para asuntos del hemisferio occidental del Consejo de Seguridad Nacional está preocupado por la crispación social que reina en Estados Unidos. ¿Es culpa de Trump? “No es la causa, sino el síntoma”, confiesa en la sala de reuniones del Center for American Progress, donde trabaja. “Es el síntoma de varios procesos que hemos vivido en los últimos treinta años, desencadenantes del estancamiento económico y de la crisis global de 2008”, abunda en detalles. Trump confunde el síntoma con un virus. Y lo contagia. En apenas 17 horas despotricó por Twitter contra los senadores John McCain (republicano) y Chuck Schumer (demócrata); el basquetbolista Stephen Curry (Golden State Warriors); la Liga Nacional de Fútbol Americano; el dictador norcoreano Kim Jong-un, e Irán. Eso ocurrió en un día libre. Entre el 1 de enero y el 19 de octubre de 2017 martilló 153 veces las palabras fake news (noticias falsas), según Politifact, (leer más)

Política

Al-Qaeda recicla a los yihadistas

El mayor atentado en la historia de Somalia, cometido a mediados de octubre por Al-Shabab, filial de Al-Qaeda, coincidió con la derrota del Daesh o ISIS, llamado a sí mismo Estado Islámico, en Siria. La caída de Raqqa, la capital de facto del Daesh en ese país, provocó muchas bajas y una fenomenal dispersión de yihadistas. Los sobrevivientes, impedidos de regresar a sus países de origen por temor a ser arrestados, en especial los europeos, volvieron a las fuentes. Los recibió Al-Qaeda, la organización de la cual el Daesh se divorció en 2014 para ver cumplido el sueño del califato propio. No resultó casual que Al-Qaeda mostrara músculo en el peor momento del Daesh por medio de su socio Al-Shabab, de raíz sunita con aspiración de crear un califato. En su caso, en el Cuerno de África. La muerte de más de 350 personas en Mogadiscio, la capital de Somalia, como consecuencia de la detonación de bombas ocultas en camiones, demostró que, más allá de las diferencias entre grupos que en el fondo no dejan (leer más)

Política

Las dos Españas

Son las dos Españas de Antonio Machado. Las del poema breve, pero locuaz, en el cual “una de las dos Españas ha de helarte el corazón”. Una España, Cataluña, la de Carles Puigdemont, dice que está decidida a hacer efectiva la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), sancionada por el Parlamento regional y declarada ilegal por el Tribunal Constitucional, si la otra España, la de Mariano Rajoy, rechaza la oferta de diálogo e insiste en aplicar por primera vez en la historia el artículo 155 de la Constitución. El que suspende la autonomía. Esa España insiste en anteponer la ley a la política. Vencido el plazo del segundo ultimátum del gobierno de Rajoy para que el presidente de la Generalitat confirmara si declaró la independencia o no y, en su caso, se rectifique y vuelva a la legalidad, la dinámica de tira y afloje continúa. Sólo una convocatoria a elecciones autonómicas anticipadas podría atemperar los ánimos, caldeados en Cataluña por la detención de los líderes de la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural. Los dos Jordis, (leer más)

Política

Cataluña tensa la cuerda sin romperla

Dijo el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que Cataluña se ha ganado el derecho de ser un Estado independiente en forma de república. También propuso, en el pleno del Parlamento catalán, que la decisión quedara en suspenso durante unas semanas, de modo de promover el diálogo o, en realidad, de lograr una mediación. Frente a la ambigüedad, el presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy, puso en duda si, después de haber convalidado el resultado del referéndum ilegal del 1 de octubre, Puigdemont había declarado la independencia. De haberlo hecho, le cabrían cargos por sedición y, para Cataluña, la suspensión de su autonomía. En esas aguas encrespadas se bambolea el barco de la secesión tras el referéndum que, “a porrazos”, intentaron detener la Policía Nacional y la Guardia Civil. Votó en forma irregular la tercera parte de la ciudadanía catalana. En su comparecencia, Puigdemont recordó que había solicitado permiso 18 veces para celebrarlo, como ocurrió en Escocia con la aprobación del Reino Unido. Sus rodeos no sólo confundieron a Rajoy. También provocaron decepción en (leer más)

Política

Argentina está de moda en Washington

WASHINGTON – Durante la guerra contra Irak, el gobierno de George W. Bush contrató a Charlotte Beers, ex presidenta de agencias de publicidad top de la avenida Madison, de Nueva York. La premisa era mejorar la imagen externa de Estados Unidos. Colin Powell, secretario de Estado, estaba entusiasmado con ella. “Me ha convencido de comprar el arroz Uncle Ben’s”, bromeaba. Si había podido persuadirlo de elegir una marca de arroz, también iba a hacerlo con los extranjeros que desconfiaran de su país. Beers fracasó en su primer intento, en El Cairo. “La brecha entre quiénes somos, cómo queremos que nos vean y cómo somos vistos es terriblemente grande”, concluyó Powell después de aceptarle la renuncia. Con Argentina ocurre algo parecido. La vuelta al mundo en un año y medio, después de 12 años de cerrazón con los países centrales, impone el desafío de plantearnos quiénes somos, cómo queremos que nos vean y cómo somos vistos. Se trata, en lo inmediato, de “captar las inversiones que aún no se han hecho”, dice el director ejecutivo de (leer más)

Política

España contra Cataluña y viceversa

El referéndum de Cataluña del 1-O, llamado desafío catalán en Madrid, ahondó la fisura de España. No sólo por la represión emprendida con saña y alevosía contra los votantes por la Policía Nacional y la Guardia Civil, a las órdenes del gobierno de Mariano Rajoy, sino también por la pasividad de Mossos d’Esquadra (policías autonómicos), a las órdenes del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Esa división, pública y notoria durante la investigación y la resolución de los atentados terroristas del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils, se profundizó aún más durante la bochornosa jornada que sentó las bases de la independencia de facto. La consulta era ilegal. No tenía validez. Había sido suspendida por el Tribunal Constitucional de España. Puigdemont desoyó el dictamen, así como el Parlamento catalán. Con la violencia desatada en las calles, los catalanes en particular y los españoles en general pagaron la factura del fracaso de la alta política. Tanto de Puigdemont y de Rajoy como de los líderes del Partido Socialista Obrero Español, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, (leer más)

Política

Trump atiza el fuego en su propia tropa

WASHINGTON. – Donald Trump es el primer presidente de Estados Unidos que no ha presentado su declaración de impuestos en tiempo y forma. Se jacta de ello, como si viviera al margen de la ley, así como de los beneficios que obtiene con su apellido en la marquesina del hotel que inauguró poco antes de las elecciones de 2016 sobre la misma avenida de la Casa Blanca: Pensilvania. El hotel, a cinco cuadras del Despacho Oval, se ha convertido en el polo de atracción de republicanos, demócratas y lobbistas. No sólo de ellos, en realidad, sino también de mandatarios, funcionarios y diplomáticos extranjeros. Eso entraña un dilema: ¿puede el presidente recibir pagos de otros gobiernos? No, en principio. Los abogados de Trump dicen que son legales mientras fiscales y grupos civiles insisten en denunciar la presunta incompatibilidad. Trump no acusa recibo. Ya anunció el eslogan para su reelección en 2020. De “Make America great again (Hagamos que Estados Unidos sea grande otra vez)” pasará a ser “Keep America great (Mantengamos grande a Estados Unidos)”. Antes, (leer más)

Sociedad

Los jubilados hacen valer su voto en Alemania

El mundo envejece. Cada vez vivimos más y nos reproducimos menos. Los expertos sugieren que se cambie la definición de la palabra anciano. En Alemania, con elecciones este domingo, la canciller Angela Merkel y el candidato socialdemócrata, Martin Schulz, acordaron no tocar la edad de jubilación, fijada en 63 años. Los mayores de 60 años representan el 36 por ciento de los votantes. Serán por primera vez el grupo más numeroso. Esa porción moderada del electorado suele inclinarse por los partidos tradicionales, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y el Partido Socialdemócrata (SPD) de Schulz, así como por los liberales del FPD. Merkey y Schulz entendieron en el único que mantuvieron que no era buena idea adentrarse en el terreno espinoso del aumento de la edad de jubilación, potenciado por la baja de la natalidad y el alza de las expectativas de vida. Eso no ocurre sólo en Alemania. Por primera vez en la historia la cantidad de japoneses mayores de 90 años supera los dos millones sobre un total de 126 millones de habitantes, (leer más)

Política

Corea del Norte aprovecha las diferencias ajenas

De ser por Donald Trump, el pleito con Corea del Norte debería zanjarse con “furia y fuego”. La declaración de guerra, lanzada antes del último ensayo nuclear de Kim Jong-un, se tradujo en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un proyecto con el cual pretendía provocar el colapso del país más hermético del planeta. Lo descafeinaron China y Rusia. La resolución aprobada finalmente prevé limitarle las importaciones de petróleo, prohibirle la exportación de productos textiles y castigar a las empresas navieras que le lleven insumos para misiles o armas. Son sanciones más dóciles que las impulsadas por Trump. Kim no se salió con la suya, pero, a pesar de ser el más débil en un conflicto que también involucra a Corea del Sur y Japón, aprovechó el padrinazgo histórico de China y las diferencias de Vladimir Putin con Trump para atenuar el impacto de la multa por sus pruebas nucleares. La más reciente, el 3 de septiembre, desencadenó un terremoto que traspuso sus fronteras e hizo sonar las (leer más)