Colombia y Brasil son responsables de asesinatos de periodistas

La Corte Interamericana de Derechos Humanos interpretó que ambos Estados no hicieron lo suficiente para proteger las vidas de Nelson Carvajal y Vladimir Herzog




Familiares de Nelson Carvajal tras la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos | Foto de la SIP

La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Colombia y a Brasil por incumplir su deber de proteger a los periodistas Nelson Carvajal, asesinado el 16 de abril de 1998 en Pitalito, departamento de Huila, y Vladimir Herzog, privado de su libertad, torturado y asesinado el 25 de octubre de 1975 en San Pablo.

Se trata de fallos emblemáticos que premian el esfuerzo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), acompañada primero por la Fundación Knight y después por la Robert F. Kennedy Human Rights, en su lucha contra la impunidad en los crímenes de periodistas.

Las sentencias demuestran que Carvajal y Herzog murieron por su labor como periodistas. Eso implica una serie de medidas de reparación. Entre ellas, indemnizaciones a los familiares.

En el caso Carvajal, investigado por la SIP desde 2002, “nuestro camino fue áspero, pero siempre estuvimos seguros de que debíamos obtener justicia”, dice el director ejecutivo de la SIP, Ricardo Trotti. La sentencia, agrega, “sienta un precedente importante en las Américas y nos incentiva a seguir en nuestra lucha”. La lucha contra la impunidad.

Carvajal, Colombia

Herzog fue víctima de la dictadura militar brasileña. Carvajal recibió siete tiros y dio de bruces contra el suelo después de salir de un colegio en el cual era director y docente. En aquel momento, a finales de los años noventa, se atrevió a denunciar hechos de corrupción y lavado de dinero proveniente del narcotráfico. Dirigía el noticiero Momento Regional y las radio-revistas Mirador de la Semana, Amanecer en el Campo y Tribuna Médica, programas transmitidos por la emisora Radio Sur, afiliada a RCN Radio.

En un fallo de 73 páginas, la Corte halló responsable al Estado, el colombiano, por “no haber desarrollado las investigaciones relacionadas con algunas de las amenazas proferidas en perjuicio de varios familiares de Carvajal”. También responsabilizó a Colombia “de la violación de la reserva sumarial en el transcurso del proceso llevado a cabo en relación con el homicidio del periodista”. Lo mataron, concluye, por su labor como periodista. Sus familiares debieron abandonar el país por razones de seguridad. Otro agravante.

Herzog, Brasil

En Brasil, Herzog murió tras ser torturado en el Destacamento de Operaciones de Información del Centro de Operación de Defensa Interna (DOI-Codi). El ejército, entonces en el poder, manejó la versión del suicidio como causa de su muerte, pero años después un tribunal corrigió su certificado de defunción y determinó que la muerte se debió a “lesiones y maltratos”.

Dos fallos alentadores en contra de una impunidad que, en casos de periodistas, suele contar con viento a favor. En América latina, al menos.

Jorge Elías
Twitter: @JorgeEliasInter



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